Opinión / Columna
 
Vientos 
Jaime Pardo Verdugo 
Relevo en el IPN
La Voz de la Frontera
25 de noviembre de 2009

  Se trata de mi alma mater; de una institución creada por el general Lázaro Cárdenas para abrir los horizontes profesionales técnicos que México ha necesitado desde siempre, y cuyo destino y dedicatoria eran los hijos de los trabajadores, de los campesinos, de los empleados de los gobiernos; es decir, la oportunidad para los pobres o de pocos recursos y con visión social y humanística (en el correcto sentido de la palabra) fundada con sentido nacionalista.

Hoy se está buscando el relevo del actual director que ha cumplido su etapa (muy positiva) Enrique Villa Rivera. El procedimiento para la sucesión, no convence a nadie. Quedó como norma el que hubiere una previa consulta por el director saliente y entregar una terna al presidente de la república para que este palomee al "bueno". Nadie imaginó entonces que la derecha mexicana llegaría al poder y trataría, como es natural, tergiversar el motivo original de la creación del Instituto Politécnico Nacional. Imagino que hay un movimiento interno que busca el cambio de sistema y hace bien.

Se apuntaron 12 o más aspirantes. Claro, la dirección es de tamaño importante. Y aunque el presupuesto es exiguo, puede hacerse obra y disponer de estímulos adecuados para la mejor educación técnica. Y el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, según nota de Judith García Aura, "ha hecho una auscultación muy cuidadosa, muy profunda de las personalidades, y sobre todo, de las necesidades de conducción institucional para el futuro del IPN". Por supuesto que saltan muchas preguntas lógicas; pero la principal; ¿Quién es Lujambio para interpretar lo que el IPN y su red pre y vocacional requiere si él es un universitario? ¿Cómo puede Lujambio entender el espíritu politécnico? Menos podrá entenderlo el presidente Calderón, universitario también y es quien dispondrá quién, de la famosa terna sujeta a su libre albedrío, será el ungido. El procedimiento no nos convence a los ex politécnicos (o burros blancos, si usted quiere), pero tampoco a los actuales cuyos rumores han empezado a correr vía electrónica con mensajes al Congreso de la Unión para que sean éstos los que modifiquen las reglas quitándole al titular de la SEP el trabajo que debiera ser de un grupo colegiado y ajeno al gobierno de la república. Es imposible que el partido en el poder, el PAN, enemigo siempre de todos los dispositivos "revolucionarios", vea con buenos ojos los fundamentos del IPN. Les molesta. Siempre les ha molestado. Y hoy ellos deciden el destino de la institución cardenista. ¿Se entiende el por qué de la preocupación de los alumnos del IPN? Hablo de los que saben su origen, porque hay de otros.... jaimepardoverdugo@yahoo.com.mx

jaimepardoverdugo@yahoo.com.mx

Cronista de Mexicali


 
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