Opinión
Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
Semana Azteca

Organización Editorial Mexicana
23 de agosto de 2008

León, Guanajuato: Atenas de México.- León, Guanajuato, ya merece que la Revolución le haga justicia y la consagre "Atenas de México". Variadas y poderosas razones existen, pero le voy a mencionar sólo tres, para no aburrirlo:

Primera: nos dio el primer Presidente de la Democracia. Segunda: produce los mejores cueros de México. Tercera: va a tener el primer club nudista del país.

Ni Plutarco -no Elías Calles, el otro, el griego- podría encontrar vidas más paralelas que las de Atenas y León.

La primera, Cuna de la Democracia; la segunda, box spring de regreso a la hegemonía electoral del pueblo mexicano.

La primera, produciendo una Venus de Milo, que es definitivamente un cuero (especialmente si a usted le gustan las mujeres minipectóricas y esteatopígicas), y en cuanto al club nudista, pues ya sabe usted como le gustaba a los helenos andar bichis. A la menor provocación se soltaban el peplo, como Friné ante sus jueces, y los Juegos Olímpicos, antecesores de los que están terminando en Beijing, los practicaban en traje de cumpleaños (tampoco las atletas de hoy curten -si se me permite seguir usando el símil peletero- mal las baquetas. Especialmente las volibolistas).

Será una injusticia si no se le hace raudamente este reconocimiento a León. Pero si no lo pelaran -porque ya sabe usted que hay mucha gente que no quiere a los leoneses, como los que corrieron a Sojo, por ejemplo- le va a quedar el consuelo de tener su club naturista (ya conoce usted la definición de campo nudista: un lugar donde nadie se mira a la cara) y poder andar en pelotas, hacer sus concursos de Miss Bubis, Miss Pompis y Mister Cipote, y en general darse la gran divertida. En lo cual nos sacarán ventaja, pues el resto de los mexicanos tendrá que esperar todavía un año para tener oportunidad de reírse con ganas.

Propone el PRD nueva acta de nacimiento a transexuales.- Y así, a primera vista, a usted y a mí nos parecerá lo más natural del mundo que si ya les dieron, en un caso nuevo miembro y nuevas bolas, en el otro nuevas chiches y nuevas pompas, les facturen el nuevo equipo.

Sin embargo, en el México de la inseguridad, el crimen organizado y las policías infiltradas en que vivimos, una de las pocas herramientas con que cuentan los buenos es el rastro documental que todos vamos dejando al pasar por la vida. Y el cambio de actas de nacimiento invocando el cambio de sexo, con lo difícil que sería comprarle a un galeno bien hipócrates un certificado que diga que el señorito Chapo, por ejemplo, es ahora la señorita Chapa, se volvería un modo perversamente eficiente de borrón y cuenta nueva. De impunidad certificada por el Estado.

Y cuando hablamos de delincuentes podemos hablar también de políticos (aunque se corre el riesgo de cometer un pleonasmo). Si, como todo parece indicar, lo de la reelección consecutiva para diputados y senadores va para largo, una estratagema para mantenerse en el puesto sería cambiar de sexo al final de la comisión. De verdad -que conozco varios que lo harán con mucho gusto- o de mentiritas. Por ejemplo, a René Bejarano le cortan la palomita y lo convierten en Renata Berenjena, y ya puede reintegrarse a operar campañas de Izquierda Unida. Y si a Lolita Padierna nos la devuelven como Lolito Dapierna, ¡ivagínese!

Bienvenida al Consejo Nacional de Seguridad.- Para celebrar dignamente la instalación del Consejo Nacional de Seguridad y los 75 compromisos asumidos por las autoridades para terminar con la inseguridad y la impunidad, elementos del crimen organizado ejecutaron a cuatro policías -entre ellos dos agente federales- y ocho civiles.

Esperemos que la reunión dentro de cien días para evaluar resultados no la conmemoren con una cifra que haga juego.
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