Espectáculos
Zafarrancho en evento de José José
Todo ocurrió cuando se anunció que el cantante no daría entrevistas. Foto: Agencias
Organización Editorial Mexicana
7 de agosto de 2008

Citlalli Bejarano/El Sol de México

Ciudad de México.- Tremendo zafarrancho entre la prensa amarillista y guardias de seguridad de un centro nocturno se suscitó la noche del martes al querer obtener una declaración de José José, quien había apadrinado a la cantante Adriana Foster. La trifulca terminó recordando el famoso "lucerazo", cuando un guarura sacó una pistola y amenazó a los informadores.

Después de que "El Príncipe de la Canción" dirigiera unas palabras a la cantante mexicana de 22 años, quien deleitó a los presentes y agradeció el honor de contar con la presencia de José José, éste abandonó la sala por la puerta trasera, haciendo que los informadores salieran por el frente para poder atajarlo y, en tropel, obtener una declaración.

Una vez afuera, los informadores se dividieron en dos grupos para que pudieran concretar la entrevista, momento en que varios de ellos llamaron a la mayoría, debido a que José José junto con su esposa Sarita abandonaban el lugar por la puerta principal. Cuando lograron interceptarlo y preguntarle que le pareció la actuación de Adriana Foster, los guaruras, tanto del cantante como del lugar, empezaron a empujar a los miembros de la prensa, golpeando a una reportera de la televisora del Ajusco, quien empezó a gritar desesperada para que la dejaran salir.

Con ello, los empujones entre los reporteros que le insistían al intérprete de El Triste se detuviera un segundo para evitar los tumultos y los golpes por parte de la seguridad, se salieron de control, ocasionando que varias escaleras de los camarógrafos se cayeran y que el cable de un micrófono le quedara a la altura de la garganta al cantante. En medio de gritos, la seguridad luchaba por llevar sano y salvo al artista, mientras su esposa mostraba una cara de pánico ante tal suceso, hasta llegar a un coche blanco, en el cual una vez se fueron sin importarle al chofer que pudiera atropellar a alguien.

Entre los golpes, el reportero de una radiodifusora, fue agredido en la cara y el diafragma, dejándolo sin aire y ocasionando con ello que varios reporteros gráficos y camarógrafos desataran su furia contra un elemento de la seguridad que lo golpeó, quien al verse acorralado por los mismos e invadido por el miedo reaccionó violentamente sacando un arma para amedrentarlos.

Aún resguardado dentro del lugar, el miembro de seguridad siguió amenazando a varios representantes de medios de comunicación, cortando cartucho, quienes enojados exigían una explicación por dicha reacción. Todo ocurrió cuando se anunció que el cantante no daría entrevistas, entonces la llamada prensa del corazón buscó por todos los medios entrevistarlo, armándose el revuelo que a punto estuvo en degenerar en trompiza, incluso con lesionados.

Sin embargo, algunas versiones aseguraron que no se trató de una pistola, sino que más bien era un aparato de radio; aunque, todos vieron que si era un arma de fuego, "¿o están ciegos o qué?", preguntó uno de los informadores afectados.