México
Confía SRE que Washington acate orden contra ejecuciones
Organización Editorial Mexicana
16 de julio de 2008

Manrique Gandaria / El Sol de México

Ciudad de México.- La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mantiene la esperanza de que el Gobierno de Estados Unidos cumpla debidamente las medidas provisionales ordenadas por la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ) para impedir la ejecución de cinco mexicanos condenados a muerte en Texas.

A través de una misiva, la Cancillería dijo que hace votos por el debido cumplimiento de las medidas provisionales teniendo en cuenta su naturaleza jurídica vinculante

Recordó que el pasado 5 de junio, México presentó ante la Corte Internacional de Justicia, una solicitud de interpretación sobre el sentido y alcance del llamado "fallo Avena", emitido por dicha corte en 2004, en el que se determinó la obligación de Estados Unidos de revisar y reconsiderar las condenas de 51 mexicanos sentenciados a muerte en ese país, cuyos derechos a la notificación consular no fueron respetados.

Esto luego de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Países Bajos, anunció su decisión de conceder las medidas provisionales solicitadas por México el pasado 5 de junio, consistentes en ordenar a Estados Unidos llevar a cabo todas las acciones necesarias para impedir la ejecución de José Ernesto Medellín y otros cuatro mexicanos sentenciados a muerte en Texas.

Esa solicitud fue acompañada de una petición de medidas provisionales, las cuales fueron concedidas ayer por la Corte.

La medida específica es que las autoridades estadunidenses deberán llevar a cabo todas las acciones necesarias para impedir la ejecución de José Ernesto Medellín y otros cuatro mexicanos sentenciados.

Es de recordar que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) es el máximo órgano de la Organización de las Naciones Unidas encargado de resolver conflictos entre Estados. Todas sentencias que dicta están basadas en la Carta de las Naciones Unidas.

Sólo existen 15 naciones, quienes firmaron en diferentes fechas la Carta para pertenecer a ese órgano desde 1978, entre ellos Estados Unidos y México.