Policiaca
Asesinan a sacerdote en Ensenada
EN VIDA.- El párroco Ignacio Cortez Álvarez, también conocido como el "Padre Nachito", tenía 56 años.
La Voz de la Frontera
23 de julio de 2013

Por Luis Miguel Ramírez y

Dulce María Esguerra/El Vigía

Ensenada, B. C.- A una cuadra de la subestación de la Policía Municipal de El Sauzal de Rodríguez, dentro de la iglesia María Auxiliadora fue asesinado el párroco Ignacio Cortez Álvarez, también conocido como el "Padre Nachito", de 56 años.

El hoy occiso fue acribillado con un objeto punzocortante dentro de una vivienda contigua a la parroquia, donde falleció a causa de múltiples lesiones evidentes en tórax, abdomen y espalda, informó la subprocuraduría de Justicia, zona Ensenada.

Según información preliminar, el móvil del homicidio podría tratarse de un robo con violencia, debido a que la habitación del sacerdote estaba complemente revuelta, faltaban sus pertenencias, dinero, asimismo una camioneta marca Toyota, color blanco.

El padre Pedro Álvarez Zúñiga, titular de la Comisión Diocesana de Pastoral de Comunicación Social en la diócesis de Ensenada, mencionó que una sacristana de la iglesia encontró el cadáver de Cortez Álvarez, alrededor de las 09:00 horas de ayer.

Ante el hallazgo fatal, la ayudante del sacerdote reportó lo sucedido al Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C-4), por lo que acudieron elementos de la Policía Municipal para acordonar el templo ubicado en la esquina de la avenida Segunda y calle Juan A. Rodríguez.

Como resultado, agentes de la Policía Ministerial del Estado (PME) y peritos llegaron al sitio, con el fin de entrevistar a los familiares y allegados, además para la toma de evidencias y la realización de pruebas periciales.

Datos recabados en el lugar de los hechos refirieron que el padre "Nachito" celebró su última misa a las 17:00 horas del pasado domingo 21 de julio, para después quedarse sólo en la casa parroquial donde descansaba, donde fue atacado y asesinado en el transcurso de la noche.

Feligreses que se reunieron en las afueras de la iglesia comentaron que habitualmente el párroco viajaba en su vehículo hacia el Municipio de Tijuana para visitar a su madre, debido a que el lunes descansaba.

Vecinos de El Sauzal de Rodríguez dijeron que la parroquia María Auxiliadora había sido blanco constante de distintos robos, que iban desde el hurto de limosnas, hasta figuras de santos, por lo que comenzaron a cerrar sus puertas tras cada ceremonia religiosa.

Al concluir las diligencias del personal de la Subprocuraduría de Justicia, el cadáver fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), para que se le practique la necropsia de ley.

Alegre y sincero

Como una persona alegre, franca, directa es como recuerda el clero de Ensenada al padre José Ignacio Cortés Álvarez, fallecido la mañana de ayer lunes.

El sacerdote Pedro Álvarez, coordinador de la Comisión Diocesana de la Pastoral de la Comunicación (Codipac), comentó que el padre "Nachito" como le llamaban de cariño sus hermanos sacerdotes y fieles laicos, se caracterizó por decir las cosas que pensaba, pero siempre de una manera positiva, buscando el bien de la otra persona.

Su cuerpo será recibido por fieles y clero hoy martes 23 de julio a las 19:00 horas en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe y será velado toda la noche.

La misa de exequias será celebrada mañana miércoles a las 10:00 horas en la Catedral.

Descanse en paz.

Servidor entregado

El primer obispo de Ensenada, monseñor Sigifredo Noriega Barceló, se refirió al padre "Nachito" como un hombre humilde, apegado a los mandamientos de la Iglesia y cercano a su comunidad.

El prelado recordó que conoció al hoy difunto hace más de 30 años en el seminario de Tijuana cuando el primero estaba en Teología y el joven Ignacio entraba a Filosofía.

"Se llevaba bien con todos, destacaba por su alegría y baja estatura; de ahí le viene lo de "Nachito", por lo de chapito (chaparrito)", evocó.

Se reencontraron décadas después cuando monseñor Noriega Barceló fue llamado a guiar la naciente diócesis de Ensenada.

"Era muy aventado. Muy buen constructor. Él y su comunidad hicieron los salones parroquiales de la iglesia de El Sauzal. En todas sus parroquias hizo una excelente labor como pastor. Era muy entregado, sencillo, humilde y también muy confianzudo: Una vez que estaba por salir de vacaciones le dije: 'Padre Nachito, si quieres puedo suplirte mientras no estés y él me contesta: 'Sí, monseñor, muchas gracias le encargo que oficie misa el domingo', rememoró el obispo de Zacatecas.

En sus comunidades se ganó lo de "Nachito" por su actitud de servicio hacia los demás, remató el pastor de la iglesia zacatecana.