Mexicali
Es cachanilla mejor promedio de Academia Estatal de Policía
"La mujer tiene mucha fortaleza y apoya mucho a los hombres, pero en estos tiempos no vamos atrás, sino a un lado de ellos", sostiene Érika Edith Talamante.
La Voz de la Frontera
21 de julio de 2013

Por Mayte López

Mexicali, Baja California- Con un promedio de 9.68, que la hizo acreedora al primer lugar de aprovechamiento en la Academia Estatal de Policía, Érika Edith Talamante Zavala se convirtió en la alumna más sobresaliente de la generación recién graduada de aspirantes a ingresar a la Dirección de Seguridad Pública Municipal.

A pesar de ser madre de familia y esposa, la mujer logró destacar con su promedio al cursar seis meses la preparación que se oferta año con año en la Academia de Seguridad Pública del Estado (ASPE), a la cual dijo sentirse orgullosa de haber pertenecido, ya que le brindó un gran aprendizaje.

Señaló que con honor, perseverancia, constancia y responsabilidad intentará por todos los medios y con base en lo aprendido servir a su Estado, pues próximamente formará parte de la bancada de nuevos policías municipales que serán adscritos en los Municipios de Tijuana y Mexicali.

"La mujer tiene mucha fortaleza y apoya mucho a los hombres, pero en estos tiempos no vamos atrás sino a un lado de ellos, ya que le ponemos mucho corazón a todo lo que hacemos, podemos hacer muy buen trabajo en cualquier parte".

"En este tipo de régimen se duerme poco y hay pruebas que te ayudan a reaccionar en situaciones riesgo", comentó.

Talamante Zavala indicó que para ella como mujer y como próximo miembro de la DSPM es una grata satisfacción poder servir a su comunidad, ya que a través de este tipo de actividades puede desenvolverse como una buena ciudadana al pendiente de la seguridad de la sociedad.

La capacitación en cada uno de los estudios, horas de desvelo, sacrificio de tiempo en familia y demás proyectos que postergó a partir de su entrada a la Academia valieron la pena, pues nunca imaginó terminar como la "primera y más destacada de la clase".

Érika Edith tiene 31 años y una familia a la que ama y siempre le apoyó en todo momento, la impulsó a seguir día a día para especializarse en materia de prevención y corregir futuras conductas delictivas en la juventud.