Espectáculos
Dior y Versace "brillan" en Semana de la Moda en París
La apertura marcó el suntuoso regreso de Donatella Versace a París. Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
24 de enero de 2012


AP

Paris, Francia.- Quizá Francia perdió una A en su calificación crediticia, pero la moda parece haberla recuperado con un comienzo brillante en la Semana de la Moda, con invitadas clase A y faldas en A de Dior.

El lunes marcó el suntuoso regreso de Donatella Versace a París, la diseñadora volvió con sus característicos toques brillantes y dorados, así como con sus amigos famosos.

Ya que la alta costura es un asunto tan costoso, las pasarelas suelen valer millones, la decisión de Versace de presentar un desfile en la capital francesa tras ocho años fuera parece haber llegado gracias a la lucrativa colaboración de la casa de modas con la vendedora popular H&M.

"El regreso de madame Versace tras todo este tiempo demuestra que la alta costura no está en el pasado. Versace sabe que necesitamos diseños. Explotamos la creatividad de la alta costura para la ropa producida de forma masiva como una fábrica de ideas", dijo el presidente de la Federación de Costura Francesa, Didier Grumbach, a The Associated Press.

En el caso de Christian Dior, no se trató tanto de explotar nuevas ideas sino de refrescar las viejas.

El diseñador interino Bill Gaytten pareció complacer a los asistentes al retomar el estilo clásico de Dior de la década de 1950, incluyendo conjuntos con chaquetas con la cintura entallada y faldas amplias.

Las dudas seguían en torno a quién se quedará con el puesto del ex diseñador de Dior, John Galliano, quien fue despedido por sus insultos antisemitas el año pasado.

La desilusión de la colección otoño invierno que presentó Gaytten previamente sólo sirvió para que los llamados para encontrar un sucesor se intensificaran. Pero la confianza tras la muestra del lunes dejó a los críticos preguntándose si se perdió la fe en Gaytten demasiado rápido.

Al final del día la diseñadora holandesa Iris Van Herpen presentó un contraste obscuro ante los desfiles anteriores con creaciones abstractas y muy poco convencionales. En las profundidades de la imaginación, borrando los límites entre el arte y la moda, la diseñadora de 27 años mostró un lado más fresco de la moda en París.