Mexicali
Buscan hacer de la totoaba un producto distintivo
La Voz de la Frontera
6 de septiembre de 2010

Por Sac-Nicté Santos Malagón

La engorda de juveniles de totoaba en granjas privadas, es uno de los proyectos novedosos que la Secretaría de Pesca y Acuacultura (Sepesca-BC) apoyará con apoyo de la Unidad de Biotecnología Piscícola de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), informó Carlos Fernández Ruiz.

El titular de Sepesca-BC, durante la visita que hizo a la planta Pezco, constató el desarrollo del proyecto para el aprovechamiento comercial de totoabas, que se trabaja bajo la supervisión del investigador Conal David True.

En el recorrido, al que también acudió Sergio Guevara Escamilla, Presidente del Comité Estatal de Sanidad Acuícola e Inocuidad de Baja California (CESAI-BC), el titular de la Sepesca-BC destacó que el deseo del Gobernador José Guadalupe Osuna Millán es hacer de la totoaba un producto distintivo de la piscicultura y la gastronomía de la entidad.

"Queremos hacer de la totoaba un icono de nuestra región, con base en el cumplimiento de la normatividad vigente, misma que es regulada por instancias federales", precisó.

Reconoció el esfuerzo que ha venido realizando Nathaniel B. Schmidt, quien ha logrado establecer esta granja al sur de la ciudad, donde ha desarrollado ejemplares de totoaba de entre 4 y 5 kilogramos, además de lenguado.

La planta opera con sistemas de bombeo y recirculación de agua de mar, en condiciones óptimas de tecnología para el desarrollo de las especies, mismas que se engordan a base de alimentación balanceada.

Cabe señalar que la totoaba (Totoaba macdonaldi) es endémica del Golfo de California, pero desde hace aproximadamente dos décadas ha sido objeto de estudio científico de Conal David True, quien ha logrado reproducir ejemplares de la especie que fue declarada en peligro de extinción.

El investigador, luego de varias liberaciones de juveniles en su hábitat natural, está transfiriendo la tecnología a empresas privadas, una de ellas Pezco, en Ensenada y la otra es Provipza, de Enrique Félix, en San Felipe.

El objetivo, destacó Fernández Ruis: "Es dar el siguiente paso para que la totoaba pueda ser puesta en el mercado como un icono gourmet y para eso estamos apoyando a los científicos y los productores, a fin de que cuenten con todo lo necesario para que la tecnología probada comience a ser negocio con beneficios para todos".