México
"El día del presidente" regresó, pero sin el aspecto republicano
Parecía un acto de soberbia, del "ya vinieron mis cuates a aplaudir", expresó el especialista. Foto: OEM-Informex
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Organización Editorial Mexicana
6 de septiembre de 2010
Segunda y última Parte
Nidia Marín / El Sol de México
Ciudad de México.- Un retorno del "día del presidente" es la sensación que tienen muchos mexicanos respecto del acto para el mensaje del IV Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón en el Palacio Nacional. "La forma siguió siendo la misma: toda la gente aplaudiéndole", expresó el secretario técnico del Centro de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Alfonso G. Jiménez de Sandi Valle.
- ¿El "día del presidente" regresó, pero sin el aspecto republicano?
"Sí. Parecía un acto de soberbia, del 'ya vinieron todos mis cuates a aplaudir'. Pero el Congreso tuvo cierta responsabilidad, porque eliminó la obligación que tenía de acudir a rendir cuentas. Tenemos desafortunadamente una oposición que no tiene claro su proyecto. Se necesita que se lleve a cabo un consenso entre el PRI y el PRD. A ver como le hacen".
La entrevista sobre el balance realizado por Felipe Calderón en su cuarto año de gobierno, fundamentado en su mensaje, sigue su curso.
Ese día, el Presidente de la República, en su lectura del IV Informe hizo una exhortación al Congreso para debatir, analizar y, en su caso, aprobar su reforma laboral: "La propuesta no modifica el artículo 123 constitucional ni en su letra ni en su espíritu; se trata de una legislación inaplazable para lograr que nuestra economía crezca más rápidamente y se generen empleos que necesitan los mexicanos; es por supuesto una propuesta construida, tomando opiniones diversas que merecen también una discusión amplia y un diálogo precisamente entre todas las partes interesadas", dijo.
Al respecto, el entrevistado consideró: "Va a sacar ámpula, porque si algo tiene este país en materia laboral es que defiende al trabajador. Esa sí es una bandera de la Revolución Mexicana que no han podido eliminar. Los gobiernos conservadores, por ejemplo, han devuelto poder a las iglesias y hay que ver en el problema que estamos con muchos de sus representantes en un Estado que era absolutamente respetuoso de la laicidad. También cambiaron el artículo 27 constitucional, pero lo que no han podido modificar es la cuestión laboral.
-¿Usted cree que en este año del Bicentenario de la Revolución Mexicana lo logren?
"No lo creo. Sobre todo porque no queda muy claro hacia dónde va la modificación.
-Decían que favorecía a las empresas en contra de las conquistas de los trabajadores. ¿Cómo lo observa usted?
"Veo difícil que salga adelante, pero habría que analizar en qué consiste. Tenemos un grave problema de productividad en el país y en tal sentido es importante ver cuáles son aquellos elementos que pueden modificarse, sin atentar el derecho de los trabajadores. Es una ecuación complicada de resolver. Por otra parte, las empresas mexicanas no están pagando los impuestos que debieran".
Es verdad, la propuesta de una reforma laboral en México ha sido un tema muy socorrido y debatido. De acuerdo con un trabajo de Javier Aguilar García, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, por ejemplo.
"Durante el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) el mundo laboral de México vivió cambios muy drásticos y profundos. Sin recurrir a ninguna reforma legal se transformaron de tajo las relaciones obrero-patronales; además, en los hechos se rompió la alianza que había existido durante más de sesenta años entre el Estado y los trabajadores, entre el Gobierno y los sindicatos.
"En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se formularon propuestas para reformar la Ley Federal del Trabajo. Se formaron mesas de discusión con los sectores involucrados, pero finalmente no se llegó a un acuerdo y el Presidente dejó suspendida la iniciativa en 1991.
"Durante el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000) el Partido Acción Nacional presentó, en 1995, una iniciativa de reforma a la legislación laboral; en el mismo año la OCDE recomendó a México una desregulación del mercado de trabajo a través de una reforma a la legislación laboral y la seguridad social.
"En su turno, el presidente Zedillo promovió tres reformas en el campo laboral: 1) Una reforma a la Ley del IMSS en 1995. 2) La promulgación de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, en mayo de 1996; estas acciones jurídicas se aplicaron a partir de 1997 y significaron cambios profundos en las prestaciones sociales de los trabajadores mexicanos. 3) En 1998 se promovió una reforma a la Ley Federal del Trabajo, pero se presentaron obstáculos políticos dentro y fuera del Congreso.
"En el sexenio de Vicente Fox (2000-2006) se intentó reformar la legislación laboral. La Secretaría del Trabajo convocó a los diversos sectores a una serie de mesas redondas para formular un anteproyecto. En diciembre de 2002 el diputado Roberto Ruiz Ángeles, a nombre de los grupos parlamentarios del PRI, del PAN y del PVEM, presentó una 'Iniciativa de reformas a diversos artículos de la Ley Federal del Trabajo', que se discutió en el transcurso de 2003, pero finalmente no se aprobó por falta de acuerdos políticos y laborales con los representantes del sector obrero.
"En los sexenios indicados se ha intentado reformar insistentemente la legislación laboral, pero no ha habido éxito; sin embargo, en la vida práctica sí se han modificado las relaciones obrero-patronales".
Aguilar García desglosa y puntualiza la iniciativa del gobierno de Felipe Calderón y a manera de conclusiones señala:
"1) Las anteriores y las nuevas propuestas de reforma a la legislación laboral responden a las condiciones actuales del capitalismo y a las políticas impulsadas por organismos internacionales, como el FMI, el BM y la OCDE; finalmente, responden a las políticas planteadas por los estados nacionales como el mexicano.
"2) Estamos observando la sustitución de un modelo de relaciones laborales rígido por un nuevo modelo denominado flexible.
"3) El nuevo modelo se basa en los principios de productividad, competitividad, movilidad y multihabilidad (polivalencia).
"4) Los derechos laborales de orden colectivo, como la libertad de asociación, la contratación colectiva y la huelga, se han visto restringidos de diversas maneras y tienden a limitarlos más.
"5) Las prestaciones sociales, y en particular la seguridad social, viene transitando de un régimen de solidaridad social a un régimen de aportaciones individuales, administrados ya no por las instituciones del Estado, sino por la banca privada; recordemos en este punto a las reformas a las leyes del IMSS y del ISSSTE.
"6) Los siete temas más relevantes para reformar la Ley Federal del Trabajo en 2007 se mantienen, profundizan y se precisan los aspectos de la flexibilización del trabajo planteados en las anteriores propuestas de reforma dictadas en 1989, 1995, 1998, 2002, favoreciendo los mecanismos para la acción de las autoridades y de los patrones.
"7) La propuesta de 2007 no incluye políticas o medidas concretas para incrementar los salarios reales, que han estado deprimidos desde 1983; se establece el criterio de productividad para el trabajo, pero no establece de qué manera se beneficiará salarial y socialmente a los trabajadores.
"8) La propuesta no establece mecanismos para incrementar el empleo formal, más bien establece mecanismos para legalizar el empleo informal que existe en México.
"9) La propuesta tampoco contiene mecanismos para reformar la vida de los sindicatos, que tiene asignaturas pendientes como la democracia, la transparencia, la rotación de los líderes y la autonomía frente a los partidos, las empresas y el Gobierno, por citar algunos de los asuntos relevantes.
"10) La reforma no contiene mecanismos para evitar los contratos de protección, no contiene sanciones para los patrones o empresas que manejan estos contratos y carece de sanciones para los líderes sindicales o los abogados que promueven y firman estos documentos sin consultar a los trabajadores.
"11) El conjunto de la reforma laboral presupone un modelo económico que pretende incrementar la riqueza mediante la elevación de la productividad y reducción de los costos; sin embargo, este modelo no tiene un sentido social para redistribuir la riqueza y beneficiar a los trabajadores (formales e informales, migrantes, etcétera) y el conjunto de la población.
"12) La reforma laboral no puede valorarse de manera aislada, no puede reducirse a un conjunto de planteamientos jurídicos; tiene que estar orientada a proponer el beneficio de la nación en su conjunto; recordemos que la reforma laboral no será aplicada a una sola empresa o grupo de empresas, sino a la totalidad del país.
"13) La flexibilidad del trabajo es una propuesta del Estado mexicano para incorporarse a la globalización. También puede verse como una forma concreta para apoyar destacadamente a las empresas; sin embargo, esto no es garantía de que los trabajadores mejoren sus niveles de bienestar o de que existirá necesariamente una mejor distribución de la riqueza a nivel nacional.
"La posible reforma laboral tendría que ser discutida más ampliamente por el conjunto de la sociedad y no sólo por los grupos parlamentarios; igualmente, tendría que formar parte de un nuevo programa económico-social que se proponga alcanzar el pleno desarrollo del país".
* Y sobre la recaudación
Al continuar la entrevista con el maestro Jiménez de Sandi Valle, mencionamos que el Jefe del Ejecutivo federal señaló en su Informe: "En lo que va del gobierno hemos incrementado la base de 21 a casi 31 millones de contribuyentes, con lo cual somos cada vez más los mexicanos que cumplimos con nuestro país y menos quienes evaden su responsabilidad. Tan sólo en la captación tributaria no petrolera aumentaron los ingresos 17 por ciento este año, respecto del mismo periodo del año anterior".
Sobre tal incremento, lógicamente también de la recaudación, preguntamos al maestro de la UNAM:
"Pues sí, porque subieron el uno por ciento el IVA. Cada vez los ciudadanos estamos más pobres. Ha habido un grave deterioro de nuestra situación salarial, sobre todo en la clase media, sobre la cual finalmente recae todo", respondió.
Como consecuencia, agregó: "El mensaje político ya se lo dieron los mexicanos al Presidente en las pasadas elecciones; no creo que se levante; estamos peor que hace un año, aunque digan que estamos mejor. Efectivamente se detuvo la caída económica, pero no sabemos a ciencia cierta hacia dónde va. Seguimos con una dependencia terrible de Estados Unidos y no queda claro si tal país entra en una situación negativa. El modelo actual supeditado a Estados Unidos para nosotros está muy mal. Necesitamos que nuestra economía crezca mediante motores internos. Vamos siempre rezagados".
Ciudad de México.- Un retorno del "día del presidente" es la sensación que tienen muchos mexicanos respecto del acto para el mensaje del IV Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón en el Palacio Nacional. "La forma siguió siendo la misma: toda la gente aplaudiéndole", expresó el secretario técnico del Centro de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Alfonso G. Jiménez de Sandi Valle.
- ¿El "día del presidente" regresó, pero sin el aspecto republicano?
"Sí. Parecía un acto de soberbia, del 'ya vinieron todos mis cuates a aplaudir'. Pero el Congreso tuvo cierta responsabilidad, porque eliminó la obligación que tenía de acudir a rendir cuentas. Tenemos desafortunadamente una oposición que no tiene claro su proyecto. Se necesita que se lleve a cabo un consenso entre el PRI y el PRD. A ver como le hacen".
La entrevista sobre el balance realizado por Felipe Calderón en su cuarto año de gobierno, fundamentado en su mensaje, sigue su curso.
Ese día, el Presidente de la República, en su lectura del IV Informe hizo una exhortación al Congreso para debatir, analizar y, en su caso, aprobar su reforma laboral: "La propuesta no modifica el artículo 123 constitucional ni en su letra ni en su espíritu; se trata de una legislación inaplazable para lograr que nuestra economía crezca más rápidamente y se generen empleos que necesitan los mexicanos; es por supuesto una propuesta construida, tomando opiniones diversas que merecen también una discusión amplia y un diálogo precisamente entre todas las partes interesadas", dijo.
Al respecto, el entrevistado consideró: "Va a sacar ámpula, porque si algo tiene este país en materia laboral es que defiende al trabajador. Esa sí es una bandera de la Revolución Mexicana que no han podido eliminar. Los gobiernos conservadores, por ejemplo, han devuelto poder a las iglesias y hay que ver en el problema que estamos con muchos de sus representantes en un Estado que era absolutamente respetuoso de la laicidad. También cambiaron el artículo 27 constitucional, pero lo que no han podido modificar es la cuestión laboral.
-¿Usted cree que en este año del Bicentenario de la Revolución Mexicana lo logren?
"No lo creo. Sobre todo porque no queda muy claro hacia dónde va la modificación.
-Decían que favorecía a las empresas en contra de las conquistas de los trabajadores. ¿Cómo lo observa usted?
"Veo difícil que salga adelante, pero habría que analizar en qué consiste. Tenemos un grave problema de productividad en el país y en tal sentido es importante ver cuáles son aquellos elementos que pueden modificarse, sin atentar el derecho de los trabajadores. Es una ecuación complicada de resolver. Por otra parte, las empresas mexicanas no están pagando los impuestos que debieran".
Es verdad, la propuesta de una reforma laboral en México ha sido un tema muy socorrido y debatido. De acuerdo con un trabajo de Javier Aguilar García, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, por ejemplo.
"Durante el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) el mundo laboral de México vivió cambios muy drásticos y profundos. Sin recurrir a ninguna reforma legal se transformaron de tajo las relaciones obrero-patronales; además, en los hechos se rompió la alianza que había existido durante más de sesenta años entre el Estado y los trabajadores, entre el Gobierno y los sindicatos.
"En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se formularon propuestas para reformar la Ley Federal del Trabajo. Se formaron mesas de discusión con los sectores involucrados, pero finalmente no se llegó a un acuerdo y el Presidente dejó suspendida la iniciativa en 1991.
"Durante el gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000) el Partido Acción Nacional presentó, en 1995, una iniciativa de reforma a la legislación laboral; en el mismo año la OCDE recomendó a México una desregulación del mercado de trabajo a través de una reforma a la legislación laboral y la seguridad social.
"En su turno, el presidente Zedillo promovió tres reformas en el campo laboral: 1) Una reforma a la Ley del IMSS en 1995. 2) La promulgación de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, en mayo de 1996; estas acciones jurídicas se aplicaron a partir de 1997 y significaron cambios profundos en las prestaciones sociales de los trabajadores mexicanos. 3) En 1998 se promovió una reforma a la Ley Federal del Trabajo, pero se presentaron obstáculos políticos dentro y fuera del Congreso.
"En el sexenio de Vicente Fox (2000-2006) se intentó reformar la legislación laboral. La Secretaría del Trabajo convocó a los diversos sectores a una serie de mesas redondas para formular un anteproyecto. En diciembre de 2002 el diputado Roberto Ruiz Ángeles, a nombre de los grupos parlamentarios del PRI, del PAN y del PVEM, presentó una 'Iniciativa de reformas a diversos artículos de la Ley Federal del Trabajo', que se discutió en el transcurso de 2003, pero finalmente no se aprobó por falta de acuerdos políticos y laborales con los representantes del sector obrero.
"En los sexenios indicados se ha intentado reformar insistentemente la legislación laboral, pero no ha habido éxito; sin embargo, en la vida práctica sí se han modificado las relaciones obrero-patronales".
Aguilar García desglosa y puntualiza la iniciativa del gobierno de Felipe Calderón y a manera de conclusiones señala:
"1) Las anteriores y las nuevas propuestas de reforma a la legislación laboral responden a las condiciones actuales del capitalismo y a las políticas impulsadas por organismos internacionales, como el FMI, el BM y la OCDE; finalmente, responden a las políticas planteadas por los estados nacionales como el mexicano.
"2) Estamos observando la sustitución de un modelo de relaciones laborales rígido por un nuevo modelo denominado flexible.
"3) El nuevo modelo se basa en los principios de productividad, competitividad, movilidad y multihabilidad (polivalencia).
"4) Los derechos laborales de orden colectivo, como la libertad de asociación, la contratación colectiva y la huelga, se han visto restringidos de diversas maneras y tienden a limitarlos más.
"5) Las prestaciones sociales, y en particular la seguridad social, viene transitando de un régimen de solidaridad social a un régimen de aportaciones individuales, administrados ya no por las instituciones del Estado, sino por la banca privada; recordemos en este punto a las reformas a las leyes del IMSS y del ISSSTE.
"6) Los siete temas más relevantes para reformar la Ley Federal del Trabajo en 2007 se mantienen, profundizan y se precisan los aspectos de la flexibilización del trabajo planteados en las anteriores propuestas de reforma dictadas en 1989, 1995, 1998, 2002, favoreciendo los mecanismos para la acción de las autoridades y de los patrones.
"7) La propuesta de 2007 no incluye políticas o medidas concretas para incrementar los salarios reales, que han estado deprimidos desde 1983; se establece el criterio de productividad para el trabajo, pero no establece de qué manera se beneficiará salarial y socialmente a los trabajadores.
"8) La propuesta no establece mecanismos para incrementar el empleo formal, más bien establece mecanismos para legalizar el empleo informal que existe en México.
"9) La propuesta tampoco contiene mecanismos para reformar la vida de los sindicatos, que tiene asignaturas pendientes como la democracia, la transparencia, la rotación de los líderes y la autonomía frente a los partidos, las empresas y el Gobierno, por citar algunos de los asuntos relevantes.
"10) La reforma no contiene mecanismos para evitar los contratos de protección, no contiene sanciones para los patrones o empresas que manejan estos contratos y carece de sanciones para los líderes sindicales o los abogados que promueven y firman estos documentos sin consultar a los trabajadores.
"11) El conjunto de la reforma laboral presupone un modelo económico que pretende incrementar la riqueza mediante la elevación de la productividad y reducción de los costos; sin embargo, este modelo no tiene un sentido social para redistribuir la riqueza y beneficiar a los trabajadores (formales e informales, migrantes, etcétera) y el conjunto de la población.
"12) La reforma laboral no puede valorarse de manera aislada, no puede reducirse a un conjunto de planteamientos jurídicos; tiene que estar orientada a proponer el beneficio de la nación en su conjunto; recordemos que la reforma laboral no será aplicada a una sola empresa o grupo de empresas, sino a la totalidad del país.
"13) La flexibilidad del trabajo es una propuesta del Estado mexicano para incorporarse a la globalización. También puede verse como una forma concreta para apoyar destacadamente a las empresas; sin embargo, esto no es garantía de que los trabajadores mejoren sus niveles de bienestar o de que existirá necesariamente una mejor distribución de la riqueza a nivel nacional.
"La posible reforma laboral tendría que ser discutida más ampliamente por el conjunto de la sociedad y no sólo por los grupos parlamentarios; igualmente, tendría que formar parte de un nuevo programa económico-social que se proponga alcanzar el pleno desarrollo del país".
* Y sobre la recaudación
Al continuar la entrevista con el maestro Jiménez de Sandi Valle, mencionamos que el Jefe del Ejecutivo federal señaló en su Informe: "En lo que va del gobierno hemos incrementado la base de 21 a casi 31 millones de contribuyentes, con lo cual somos cada vez más los mexicanos que cumplimos con nuestro país y menos quienes evaden su responsabilidad. Tan sólo en la captación tributaria no petrolera aumentaron los ingresos 17 por ciento este año, respecto del mismo periodo del año anterior".
Sobre tal incremento, lógicamente también de la recaudación, preguntamos al maestro de la UNAM:
"Pues sí, porque subieron el uno por ciento el IVA. Cada vez los ciudadanos estamos más pobres. Ha habido un grave deterioro de nuestra situación salarial, sobre todo en la clase media, sobre la cual finalmente recae todo", respondió.
Como consecuencia, agregó: "El mensaje político ya se lo dieron los mexicanos al Presidente en las pasadas elecciones; no creo que se levante; estamos peor que hace un año, aunque digan que estamos mejor. Efectivamente se detuvo la caída económica, pero no sabemos a ciencia cierta hacia dónde va. Seguimos con una dependencia terrible de Estados Unidos y no queda claro si tal país entra en una situación negativa. El modelo actual supeditado a Estados Unidos para nosotros está muy mal. Necesitamos que nuestra economía crezca mediante motores internos. Vamos siempre rezagados".