Policiaca
Desmantelan red de "polleros" en Imperial
La Voz de la Frontera
26 de julio de 2010

Por Juan Galván

Mexicali, Baja California- Con la captura de dos personas vinculadas a una operación de contrabando humano, agentes de la Patrulla Fronteriza lograron seguir la huella y encontrar una casa en la comunidad de Imperial, California, donde localizaron migrantes indocumentados, lograron el arresto de ocho personas más, entre los que destaca una mujer de Mexicali y varios migrantes mexicanos.

El reporte de la Border Patrol indica que los detenidos en estas acciones son Teodoro Álvarez Estrada, de 56 años; su esposa Aquilina Álvarez, de 56, ambos con residencia en Los Ángeles; Martina Araceli Carreón, de 44; José Carreón, de 47, ambos de Holtville; Rubén Servín Mejía, de 37; María Toledo Fierros, de 49, los dos de Calexico; y Yesenia Rubí Mendoza González, de Mexicali.

Este grupo delictivo operaba desde Mexicali a Los Ángeles, cobrando sumas de entre los 2,500 hasta 4,000 dólares a los migrantes por hacer el viaje entre esos dos puntos.

Los aseguramientos iniciaron con la detección de una camioneta sospechosa en el camino West Neckel, al norte del aeropuerto de Imperial, cuyo conductor al ver la presencia de elementos de la Patrulla Fronteriza aceleró, informó el agente Keith Croxton, quien dijo que los elementos procedieron a pararlos, pero al darse a la fuga terminaron en una zanja en el cruce de los caminos Keyston y Gonder.

El chofer huyó pero encontraron en el vehículo a 15 migrantes, por lo que se iniciaron labores de inteligencia que los llevaron a ubicar una casa en Neckel Road, donde se aseguraron a personas y migrantes. Luego con las declaraciones de los detenidos se logró llegar a Teodoro Álvarez, de quien se dijo es líder de un grupo criminal que se estima ha introducido a los Estados Unidos, un promedio de 200 ilegales por año con la ayuda de su esposa, ambos tienen expedientes abiertos en las investigaciones de las autoridades norteamericanas.

Incluso se dio a conocer que ellos ya habían sido deportados de los Estados Unidos y su simple presencia en la zona era ya un delito, además que en la casa del arresto se localizó una pistola 357 Magnum.