Opinión / Columna
 
Vanguardia Política 
Aurora Berdejo 
18 de marzo de 2010

  * Pascual, operador de lujo de las elecciones del 2010; Clinton y la plana mayor en seguridad de EU revisarán Plan Mérida

Ante la avalancha de funcionarios estadunidenses, ¿el presidente Felipe Calderón camina por la cuerda floja?

Antes de los comicios de este año y aún en los del 2012, en México se sentirá un impacto electoral de insospechadas dimensiones debido a la estrategia que Estados Unidos inició desde hace alrededor de cinco años en México, y de esa andanada nadie se salva. El operador de lujo de dicha estrategia que va mucho más allá de que el Gobierno de Washington tenga un candidato para las elecciones presidenciales mexicanas, es el embajador de EU en nuestro país, Carlos Pascual, un experto del Departamento de Estado "en el diseño de planes para estabilizar y reconstruir sociedades que han vivido conflictos o choques civiles", léase, en Estados fallidos.

Aún antes de que Barack Obama llegara a la Casa Blanca, desde el Brookings Institution, Pascual encabezó los trabajos del proyecto "Managing Global Insecurity" (MGI) en el que se compendiaron una serie de recomendaciones para el futuro Presidente de EU en materia de asuntos internacionales, en especial de "retos y amenazas transfronterizas".

La advertencia que hiciera Pascual respecto a que en el corto plazo la violencia se recrudecerá de forma importante en México, es tan sólo una parte de esta estrategia. La otra, tiene que ver con la coincidencia entre el informe de la CNDH, el de Human Rights, entre otras organizaciones e instituciones, respecto de la violación de los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas de México. El director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, afirmó el mes pasado que "el Ejército, desplegado para combatir a los cárteles de la droga, tiene un historial 'horrendo' de no investigar delitos cometidos por sus miembros... La población local no cooperará con una fuerza que está fuera de control y es abusiva".

Ya antes, Roth había puesto en tela de juicio la justicia militar porque desde su punto de vista, ésta no funciona. Como puede observarse, el objetivo de esta campaña de desprestigio instrumentada desde EU es desarticular y debilitar el denominado "fuero de guerra" en el Ejército Mexicano. Su desaparición, como se ha visto en diversos casos en América Latina, mina la disciplina y el sentido de unidad y pertenencia. En ningún país latinoamericano, incluyendo el nuestro, las Fuerzas Armadas funcionan sin el fuero de guerra y por supuesto, tampoco en los Estados Unidos.

Lo que pretende además el vecino del norte, es que en México sea creado un mando único de las Fuerzas Armadas, como opera el modelo estadunidense, pero, si se anula al Ejército Mexicano, entonces, ¿será la Marina la que entre en operación? Llama la atención que el año pasado, en una ceremonia efectuada en Washington, el secretario de Marina, almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza fue distinguido por el Colegio Interamericano de Defensa -escuela de altos estudios hemisféricos-, al ser incluido en su Galería de Honor, en reconocimiento a su trayectoria profesional, como mexicano distinguido en actividades académicas de seguridad, defensa y en relaciones internacionales, mientras que al parecer, al secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, simple y sencillamente, el Gobierno estadunidense lo hace de lado.

Hace unos días, el propio Pascual se reunió con la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, que encabeza Gustavo Enrique Madero, y ahí les advirtió a los legisladores que para poder avanzar en nuevos esquemas de cooperación en el combate al crimen organizado y el narcotráfico, es indispensable la definición del marco jurídico de la participación del Ejército en actividades de seguridad pública y así "garantizar el respeto a los derechos humanos en la estrategia de seguridad y mejorar los cuerpos policiacos a nivel municipal y estatal".

En tal sentido, no es ocioso citar el informe de la Oficina de Información del Consejo de Estado de China, en el que se establece que Washington utiliza el tema de las garantías individuales "como un instrumento político para interferir en los asuntos internos de otros países; difamar la imagen de otras naciones y procurar sus propios intereses estratégicos".

Para el caso de México, EU dio de inmediato la respuesta luego de la reunión que encabezara el presidente Calderón con todo su gabinete en Ciudad Juárez, ya que será el próximo martes 23 de marzo cuando la secretaria de Estado, Hillary Clinton, visitará nuestro país para revisar los avances de la Iniciativa Mérida, y esta vez estará acompañada por la "plana mayor" en materia de inteligencia y seguridad como el secretario de Defensa de EU, Robert Gates; la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, que puso en entredicho la labor del Ejército Mexicano en la lucha contra el narcotráfico; Dennis Blair, director de Inteligencia, quien el año pasado dijo que el Gobierno mexicano no podía gobernar en todo el territorio nacional por la influencia y corrupción de los cárteles y después hubo de retractarse de sus dichos; Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto que el año pasado visitara México para reunirse con el secretario de Marina, Mariano Saynez, con quien insistió en la necesidad de sumar esfuerzos para combatir la delincuencia organizada mediante operativos conjuntos.

También acompañarán a la secretaria Clinton el asistente para Seguridad Interna de la Casa Blanca, John Brenan; la jefa de la Administración para el Control de Drogas de la DEA, Michele Leonhart y Adam Szubin, director de la Oficina de Control de Bienes en el Extranjero del Tesoro.

A esta andanada de funcionarios norteamericanos, debe agregarse el editorial del periódico "The New York Times" en el que se critican fuerte las promesas del mandatario mexicano para mejorar la situación de violencia que se vive en Juárez en el que, palabras más, palabras menos, se subraya que si Calderón no ha sido capaz de construir una cancha para jugar futbol americano, ¿va a ser capaz de revertir la inseguridad?

* LA SECCIÓN DE ADRIANA

*** Hoy en Tula, Hidalgo, donde se construirá la nueva refinería, el presidente Felipe Calderón encabezará el LXXII aniversario de la Expropiación Petrolera.

aurora_berdejo@yahoo.com.mx
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas