Opinión / Columna
 
Caleidoscopio 
Francisco García Flores 
Sobre los líderes y la Expropiación Petrolera
La Voz de la Frontera
17 de marzo de 2010

  ESTAMOS ya casi en la víspera de un aniversario más de la Expropiación Petrolera, acción patriótica encabezada por Lázaro Cárdenas y de lo que ya hemos hablado en otras ocasiones. También nos hemos referido varias veces al poderío que tuvo el que fuera líder del sindicato petrolero Joaquín Hernández "La Quina", como lo tiene hoy toda proporción guardada la señora Elba Esther Gordillo.

HOY vamos a abundar un poco sobre Hernández Galicia, en los días en que se ha iniciado una embestida desde el poder contra algunos líderes sindicales que se han enriquecido escudados en el cargo y ante el silencio cómplice del gobierno. La tanda empezó con Martín Esparza, líder de la desaparecida empresa Luz y Fuerza del Centro, a quien se le atribuye una insultante riqueza.

ENRIQUECIDOS también con sus cargos aparecen Joaquín Gamboa Pascoe, heredero de Fidel Velásquez en la CTM; Francisco Hernández Juárez, quien lleva cinco reelecciones en el sindicato de telefonistas; Napoleón Gómez Urrutia, quien lidera a control remoto al sindicato minero, pero sobre todos ellos, quien encabeza a los líderes sobreprotegidos es la de Chiapas, ante quien los ya mencionados son simples aficionados. Sin embargo de quien queremos abundar hoy cuando se aproxima el 72 aniversario de la expropiación es de Joaquín Hernández Galicia "La Quina", ayer millonario dirigente petrolero y hoy convertido por obra y gracia del mismo sistema que un día lo encumbró, en un lastimoso tigre viejo y desdentado.

DE origen humildísimo, Galicia llegó a la máxima representación sindical desde donde impulsó candidaturas a importantes posiciones como diputaciones, senadurías y hasta gubernaturas. Su fuerza era superior a la de un secretario de despacho.

SU madre fue artista del montón en una carpa ambulante y a su padre no lo conoció -fue uno de aquellos que hacen la travesura y luego abandonan a la infeliz que creyó en falsos juramentos-. La modesta condición de su familia le impidió cursar estudios universitarios, pero Hernández Galicia estudió por su cuenta antes de entrar a trabajar en Pemex como simple soldador.

LA primera coyuntura se le presentó casi de inmediato y la supo aprovechar. Eran los días en que el gran desfalco petrolero protagonizado por el superintendente de Poza Rica, Veracruz, Jaime J. Merino, había estremecido e indignado al país. En la corruptela se había visto involucrado el líder de la Sección Uno del sindicato, Alejandro Posadas. PARA entonces "La Quina", zorruno y acomodaticio como era, se había ganado la simpatía de Adolfo López Mateos, titular del Trabajo, quien impulsó a su amigo Hernández Galicia, ya que la presencia de Posadas era insostenible y también lo alentó para organizar una fracción llamada "Movimiento Socialista Petrolero" al frente de la cual perpetró un golpe político para destronar a Alejandro Posadas y convertirse en líder nacional de los petroleros. Cuando llegó el gobierno de Díaz Ordaz, "La Quina" también se esmeró por ganarse la simpatía del nuevo mandatario. Por ese tiempo el director de Pemex era Jesús Reyes Heroles, quien se había propuesto cancelar los contratos de riesgo que subsistían. DÍAZ Ordaz se proponía eliminar a "La Quina", pero nuevamente intervino el factor suerte para salvarlo. En esos días estalló el movimiento estudiantil de 1968 de trágicas consecuencias y GDO decidió dejar las cosas por la paz. Estaban ya muy revueltas las aguas como para agitarlas más...


 
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