Opinión / Columna
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Vientos
Jaime Pardo Verdugo
EU y su drogadicción
La Voz de la Frontera
23 de noviembre de 2009
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Los Estados Unidos se establecieron en el continente norteamericano desde el arribo de los colonizadores ingleses en el "Mayflower".
La política trazada fue de expansión y consolidación. Traían en su bagaje un radical concepto religioso cuáquero que no se avenía bien con la tradición religiosa británica; y les sirvió de base, después se establecerían otras sectas protestantes y mucho más tarde y con calzador la religión católica que llegó con los irlandeses y apuntalaron luego los italianos, que como instrumentos propios establecieron el individualismo como razón de existencia libertaria. De esa manera los vecinos del norte compactaron su general idiosincrasia con lo que lograron su independencia de Inglaterra para siglos después ubicarse como el imperio más grande la historia universal.
Ese concepto de libertad individual arribó en algo indeseable: la libertad de los ciudadanos para el consumo de estupefacientes sujetos a la responsabilidad individual. Y curioso, se castiga la venta de tales estupefacientes. Hasta ahí no llegó la libertad. Pero la persecución sobre los vendedores que hacen la distribución en su territorio y las ventas al menudeo, provocan a la vez una corrupción solapada y un dar la espalda constante a tales delitos. Así se llegó a la "piscina", expresión calificativa en peyorativo por Gustavo Díaz Ordaz cuando el gobierno de los EU nos calificaron de ser el "trampolín" con el narcotráfico desde México, sin advertir a voluntad y con cinismo, que si no se hubieran convertido en los grandes consumidores que son ahora, el intenso tráfico de enervantes a su territorio no se daría.
Dicen los que presumen de saberlo, que anualmente ese consumo produce -ignoro cómo lo saben- 50 mil millones de dólares. ¿Cómo pues lo van a evitar si parte de su poderío descansa precisamente en el manejo indirecto de tales recursos? Por eso volvieron los ojos a Colombia y demás países productores de cocaína, heroína y metanfetaminas para que estos se encargaran de poner los muertos y el dinero en el combate a la producción y al tráfico que ingresa -¿solapadamente también?- a su territorio, en donde los grandes capos se pasean, tienen sus cuentas bancarias y viven felizmente. ¿Alguna vez ha leído usted que apresen a los grandes cabecillas del narcotráfico allá? El maquillaje político en EU funciona bien, pero para ellos; mientras nosotros, reitero, ponemos los muertos y el presupuesto de ingresos de la nación. El gran agujero financiero que tanto preocupa al presidente Calderón se invierte en el costo de tener al Ejército Nacional en el combate al narcotráfico. Ésa es la verdad que se ve.
jaimepardoverdugo@yahoo.com.mx
En fin, si pocos se meten en el análisis del asunto, la mayoría lo entiende por ser un problema evidente.
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