Opinión / Columna
 
Momentitos 
Sergio Búrquez 
Justicia para un trasero...
La Voz de la Frontera
20 de noviembre de 2009

  Mi amiga Patty me ha mandado una reflexión muy interesante que yo, amigo querido, le paso con todo el gusto:

"Recientemente -nos dice- a una roquera famosa (¡eeey, güeeeera!) la perjudicaron en codiciada parte de su anatomía. En México, sólo tres leyes se cumplen cabalmente: la Ley de Herodes, la Ley del Embudo y la Ley de Gravedad. Pues bien, esta tercera ley había cumplido sus efectos,, y el prominente trasero de la cantante mencionada empezaba a mirar al suelo ("¡Hacer el amor, con oootro, no, no, nooo!").

Entonces la roquera acudió a una clínica en la que le inyectaron una substancia extraña, con la promesa de que aquella parte luciría "¡Eternamente bella, bella, con un hechizo de gitana!". El resto de la historia es bastante conocido: en lugar de erguirse orgulloso, aquello tomó la forma de un paisaje lunar. Ya no sólo el trasero, la vida misma de la cantante estuvo en serio peligro...

Entró en acción la justicia. Inmediatamente fue detenida la dueña de la clínica. Después de una intensa búsqueda, el doctor que practicó las inyecciones fue apresado. Luego fueron detenidos ocho empleados de la empresa productora de la substancia inyectada. El resultado del fallido levantamiento de nalgas: 10 personas detenidas"...

Es algo muy triste que la roquera tuviera que pasar por un vía crucis en aras de la justicia... El digno de consideración cualquier error médico que atente contra la vida de cualquier persona, famosa o no... Sin embargo, el caso de la cantante ha ocupado páginas en las publicaciones, imágenes en la tele, noticias por el aire...

Patty se pregunta luego:

"¿Dónde está la justicia para los niños heridos y muertos en Hermosillo, en la bodega ABC? Sus abatidos padres, sus familias, todo Sonora entristecido, todo México consternado esperan justicia. Vale comparar los balances: por una parte dos nalgas heridas, diez reos; por la otra, cuarenta y nueve fallecidos, una detenida (la infortunada empleada del IMSS cuya labor era revisar los menús...

A los ojos de los gobernantes (Calderón, Tours, Padrés, Gándara) los niños fallecidos o heridos y sus familiares fueron y son mexicanos de segunda. Por ello el juez federal que atiende el caso fijó, para los dueños de la bodega-guardería, una fianza de dos mil pesos: $ 40.82 por niño. Cuarenta pesos por cada vida perdida... Por eso Padres se dio el lujo de ratificar a Abel Murrieta, el procurador de Tours. Por eso Calderón, en su reciente visita, ignoró a los padres de los niños fallecidos. Es que -concluye- no se apellidan Gómez del Campo...

Pero yo, en lo personal, añadiría otras regiones donde tampoco se ha hecho justicia: las mujeres de Juárez, por ejemplo, cuya muerte ya no es noticia; se toma, si mucho, como algo que añadir a las estadísticas...

Sin ir más lejos, a cada MOMENTITO nos dan a conocer víctimas -anónimas la mayoría; conocidas algunas- de la guerra entre narcos...

Los secuestrados... Los asaltados... Los masacrados de Actial...

La justicia, con los ojos vendados, pasa por alto... lo que las autoridades le ordenan... Ya no hay lugar seguro en el país... Hemos caído en manos de la mafia... de la violencia... de la delincuencia galopante... ¡hasta de las drogas, por Dios!...

En fin, amigo querido, ojalá que a las generaciones futuras se les haga justicia: que tengan qué comer... que puedan estudiar y prepararse para enfrentar al futuro... ¿Verdad?... ¿O no?...

momentitos2005@yahoo.com.mx




 
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