Opinión / Columna
 
Momentitos 
Sergio Búrquez 
"Si tú te avergüenzas"...
La Voz de la Frontera
19 de noviembre de 2009

  Estuve leyendo un discurso dado a través del sistema de audio en un juego de fútbol en la Secundaria de Roane County, en Kingston, Tennessee, por su directora, Jody McLeod... Me interesó muchísimo y me he visto tentado a transcribirlo:

"Debido a la regulación de la Suprema Corte, se me ha indicado que decir una oración dentro de la institución, es una violación a la ley federal. Según entiendo la ley, en este MOMENTITO, puedo utilizar este medio para aprobar la perversión sexual y llamarla "un estilo alternativo de vida", y se alguien se ofende... ni modo...

Se disculpa la promiscuidad sexual, expendiendo condones y se le llama "sexo seguro", y si alguien se ofende... ni modo... Incluso puedo utilizar este medio para presentar los méritos de matar un bebé como un "medio viable" para controlar la natalidad, y si alguien se ofende... no hay problema... Puedo designar un día escolar como "Día de la Tierra" e involucrar a los estudiantes en actividades para adorar religiosamente y exaltar a la diosa "Madre Tierra"... y lo llamamos ecología...

Puedo utilizar literatura, videos y presentaciones en el salón de clases y calificar a gente con convicciones cristianas tradicionales fuertes como "de mente simple" e "ignorante"... y lo llaman "esclarecimiento"...

Sin embargo, si alguien utiliza esta institución para honrar a Dios y pedirle que derrame bendiciones sobre este evento, con seguridad y buen deporte, entonces ha violado la ley federal...

Esto parece inconsistente si hemos de juzgarlo con la mejor intención, y de ser con la peor, entonces, diabólica. En apariencia, debemos ser tolerantes con todo y con todos, excepto con Dios y sus mandamientos... Sin embargo, como directora de esta escuela, con frecuencia pido a mi equipo y a los estudiantes observar reglas con las cuales no necesariamente están de acuerdo. Para mí, hacer lo contrario, sería si mucho inconsistente, y lo peor, hipócrita... Sufro esa aflicción demasiado mal intencionada. Ciertamente no tengo que añadir que es una trasgresión intencional...

Por esta razón, daré "al César lo que es del César", y detenerme a la hora de orar en público...

Sin embargo, si se sintieran inspirados para honrar, alabar y agradecer a Dios y pedirle, en el nombre de Jesús, que bendiga este evento, siéntanse, por favor, en la libertad de hacerlo. Según creo, esto no está prohibido... aún...".

Uno por uno -contó la maestra--, la gente en las gradas inclinaron sus cabezas, se tomaron de la mano y elevaron una oración... Rezaron no sólo en las gradas, sino en las regaderas. Incluso el anunciador y el hombre que reseñó el espectáculo, rezaron. El único lugar donde no lo hicieron fue en la Suprema Corte de los Estados Unidos de América, asiento de la "Justicia" en la "nación bajo la guianza de Dios"...

"De alguna manera", concluyó diciendo, "Kingston, Tennessee recordó lo que muchos han olvidado. Nos ha sido dada la libertad de religión... y por ello doy gracias a Dios"...

La verdad, amigo querido, es que Jesús dijo: "Si te avergüenzas de mí ante los hombres, entonces yo también me avergonzaré de ti ante mi Padre"...

Nuestra educación es laica, de acuerdo con la ley... pero esto no impide que en lo personal, secretamente si a esto se nos orilla, elevar oraciones al Señor... lo cual no está de más... digo yo...

Tal vez este discurso, tan sencillo, sirva de algo a quienes se ocupan demasiado de las cosas materiales y se descuidan de las espirituales que, al final de cuentas, es lo que vale...

¿Verdad?... ¿O no?...

momentitos2005@yahoo.com.mx




 
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