Opinión / Columna
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Vientos
Jaime Pardo Verdugo
Del senado y Castro Trenti
La Voz de la Frontera
18 de noviembre de 2009
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Comentaba apenas hará unos días con mis contertulios de café, que el senador Fernando Castro Trenti estaba haciendo un trabajo impecable en su desempeño; y que en ese instante sería un magnífico candidato para el gobierno del estado por parte del PRI.
Está claro que para el apodado "diablo mayor" aún le queda largo trecho por recorrer hasta el 2013; pero siento -es mi opinión- que acaba de dar un traspiés en el asunto del discutido rollo del presupuesto de Ley de Ingresos de la Federación para el 2010 enviado por el Ejecutivo nacional al Congreso de la Unión.
Explicar lo anterior no es "tarea de romanos": es tan fácil como decir que en la Cámara de Diputados se sumó la fracción priísta, luego de un maquillaje ad hoc a las pretensiones panistas de una aprobación total y sin modificaciones. Pero el maquillaje surtió el efecto deseado y así se envió al Senado de la República. Y aquí, con presencia a los resultados finales, los senadores del tricolor pusieron el grito en el cielo; afirmaron que sus diputados habían "regado el tepache" y que no pasaría el poderoso despliegue de su colegisladora. Pero como esta actitud lesionaba la imagen de doña Beatriz Paredes, la pastora del Institucional, vinieron las encerronas intermuros y los impulsos justicieros senatoriales priístas, tan aplaudidos en principio, se convirtieron en la triste historia "de un ranchero enamorado" de la patrona y se decidieron por el camino facilón y engañabobos pero ridículo y pusilámine: la abstención...mamonas para justificar el retroceso a las declaraciones enjundiosas que abrieron los escenarios de la esperanza de los mexicanos.
Fernando Castro Trenti, para el consumo bajacaliforniano dijo que "no dimos un solo voto a favor del IVA". Una mentira "piadosa". La guerra -cuando de verdad lo es- se da a madrazos y éstos, se llaman votos, con el sello de la oposición razonable. La abstención es, reitero, un voto a favor, y eso es lo que consistieron los senadores priístas. Así, dirían los políticos más interesados en su personal futuro, es estar bien con Dios y con el Diablo.
¿Qué resultará de la abdicación priísta de favorecer, como el PRD, Convergencia y otros, al pueblo? Éste sabe ya cobrar en las urnas sus lesiones, y hay en puerta varias elecciones en el 2010 incluyendo Baja California.
Me parece que decreció Castro Trenti ante sus propios seguidores. No es así como imaginábamos su camino que iba llenando de positivas actuaciones. Otra diablura de ésas y kaput...
jaimepardoverdugo@yahoo.com.mx
Cronista de Mexicali.
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