Opinión / Columna
 
Vientos 
Jaime Pardo Verdugo 
Recordando a Odilón Juárez
La Voz de la Frontera
17 de noviembre de 2009

  Hace muchos años -quizá en 1970 ó 1971- el licenciado Héctor Gasca Reynoso me presentó a un coterráneo suyo y también licenciado en derecho: José Odilón Juárez Tovar. Un profesionista destacado en lo suyo y un amante de las artes, fundamentalmente la pintura. Así lo conocí: pintando; teniendo como escenario la Laguna Campestre en donde residía y unas garzas que al levantar el vuelo recorrían gran trecho como patinando en las aguas. Además Odilón escribía versos, poemas largos o cortos nada del otro mundo para mi gusto.

Fue un estudiante aprovechado de la Universidad Nicolaita de su natal Morelia (antaño Valladolid) y se especializó, al titularse, en ciencias penales. Más tarde adquirió una maestría en Derecho. Y fue catedrático de diversas materias en su Alma Mater como también lo fue en la UABC con nosotros. Escribió varios trabajos de investigación jurídica en la "Revista Michoacana de Derecho Penal". Y en Mexicali colaboró en LA VOZ con algunos interesantes artículos de análisis político y filosofía del derecho. Cuando retornó a la Morelia de su alma, escribió en algunos medios como el "ABC" y "La Voz de Michoacán" (tocaya).

En las obras de tipo jurídico que escribió entresacamos "Manual práctico de Derecho Agrario" y "Conceptos fundamentales de la Teoría General del Proceso". Y algunos libros de poesía como "Tres poemas a Mexicali. También incursionó en el cuento con temas políticos que tanto lo perturbaron en su desarrollo personal. Como escritor participó en el "Primer encuentro de escritores de las Californias".

Cuando escribo sobre Odilón no sé si escribir en pretérito perfecto o en tiempo presente, pues hace años que no tenemos comunicación. Supongo que él y yo padecemos del mismo mal: la incompetencia para mantener viva una relación que en su momento se dio afectuosa, sincera y de amplia correspondencia, al grado que me envió algunos de sus libros: "La democracia moderna, historia de un pueblo indiferente" y "México, ¿Una estrella más de la bandera norteamericana?". La respondí en forma irresponsable por cierto, con un breve opúsculo que pretendía como promesa, escribir más largo y nutrido después para darle mi opinión sobre su obra. Nunca lo hice.

Dándole vueltas a mi nutrido espacio que difícilmente pudiera llamarse biblioteca pues no hay orden preciso y menos gran espacio para dar cabida a lo que poseo, me encontré con la obra que primero cité arriba: conmovedora, desesperada, crítica frontal y sin quebrantos espirituales. Pluma de un hombre de combate. Ojalá y esté vivo aún. Alguien se encargará de decírmelo.

jaimepardoverdugo@yahoo.com.mx

Cronista de Mexicali.




 
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