Opinión / Columna
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Momentitos
Sergio Búrquez
No es pecado...
La Voz de la Frontera
16 de noviembre de 2009
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Estábamos hojeando -y ojeando- un libro de arte mi amiga Domi y un servidor, y nos tropezamos con una palabra poco común: fíbula...
--Oye -me preguntó--, ¿tú sabes qué quiere decir?...
--No, la verdad, no -repuse-...
De inmediato, al llegar a casa, me remití al "tumbaburros" -como yo- y busqué la definición: "Hebilla o broche muy usado por los griegos y los romanos"... ¡Ah!...
Le leí lo que había investigado y ella anotó, con gran sencillez, como es ella: -Bueno, todos los días aprendemos algo nuevo...
No tuve menos que agradecerle que su curiosidad me haya encaminado hacia el conocimiento de una palabra nueva, cuando menos para mí...
Es que, amigo querido, no es pecado no saber, de veras... Siento que el verdadero pecado consiste en tratar de hacer creer a los demás que sabemos todo, lo cual, desde luego, es imposible...
Como le pasa a Fox: se cree experto en todo... y eso, incluso para un ex primer mandatario, no puede ser... Utiliza una verborrea -tiene, como Olga Wornat dijera del marido de Martita, "incontinencia verbal", según lo demostró en los "mil" anuncios con que nos ametralló desde la tele, la radio, y la prensa- y que ahora le sucede irremediablemente a don Felipe, cuyo rostro vemos a cada MOMENTITO, en lugar de ver sus buenas acciones y sus decisiones importantes...
En cierta ocasión estaba acompañado de un grupo de personalidades locales, y uno de ellos me preguntó no sé qué cosa, que yo ignoraba...
--No lo sé- le confesé con toda la tranquilidad del mundo...
--¡Pero no es posible!... ¿Cómo es que no sabes? -inquirió un tanto molesto este caballero...
--Pues no, no lo sé: ya ves que es muy posible que no lo sepa...
--Pero tú te dedicas a la cultura... No puedes desconocer este tópico...
--Con todo, amigo querido -insistí--, no lo sé... como ignoro la teoría de relatividad de Einstein...
Es que no podemos andar por el mundo presumiendo de lo que no sabemos, así sea sencillo... El cerebro es un libro abierto, como dice la canción, "donde todo mundo escribe", y uno aprende de allí... Si yo, por quedar bien, le hubiera contestado que sí, que sí sabía de lo que me estaba hablando, tal vez este hombre hubiera exigido una explicación más amplia... ¡y allí me hubiera pescado irremediablemente!... ¡Allí hubiera caído cuan largo soy, sin consideración alguna!...
--Mira -continué conversando con este señor que, como digo, es toda una personalidad en el medio--, no se puede adoptar la pose de "yo lo sé todo"... En primer lugar, nadie es tan sabio... En segundo, la capacidad del cerebro, siendo tan grande, no "almacena" todo lo que escucha, lo que lee y lo que le dicen: se va formando una "bodega" de información a través de los años y, muchas veces, tienes que retomar temas para refrescar la memoria...
El mismo sujeto le hizo la pregunta de un tema insospechado a otro de los compañeros, y este último contestó que sí, sí sabía...
--¿En qué consiste? -fue la duda inmediata-...
No supo qué hacer... y mejor se dio la media vuelta. No es pecado no saber algo, pues.. de lo mucho que nos rodea, de la enormidad de la sabiduría que existe en este inmenso mundo... Es más, los genios, siéndolo, sólo lo son en alguna área: un músico genial puede no ser un químico genial al mismo tiempo... y viceversa...
aunque, claro, se dan casos...
Hay que tener la humildad de reconocer nuestra ignorancia y, a través de la investigación, enriquecer nuestro acervo...
¿Verdad?... ¿O no?...
momentitos2005@yahoo.com.mx
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