Policiaca
Reinvestiga PGR a víctimas de tiroteo
La Voz de la Frontera
2 de noviembre de 2009

Por Juan Galván

Resultó ser que las tres personas arraigadas para investigación, no eran tan inocentes como se creía originalmente, el tal Jorge Alberto Soto Patiño, alias "El Pelón", resultó ser un "personaje" del bajo mundo que al ser investigando e interrogado comenzaron a caer agentes de la PME y de la PEP, que presuntamente estarían ayudando a una banda del crimen organizado. Luego la mujer de nombre Elena Guadalupe Quintero Ayón, cambió su segundo apellido, ya que el original es Payán, lo que hizo sospechar que se trate de una hermana del difunto Lamberto Quintero, y de Juan José y Emilio, todos de apellidos Quintero Payán.

Estas indagaciones generaron que al enterarse del tipo de personas que eran las agredidas los soldados las arraigaron y pusieron a disposición de la PGR, pero ante el justificado temor de que al convertirse en informante de las autoridades generara atentados en su contra, se le trasladó en medio de fuerte operativo en el que participaron agentes federales militares hacia la ciudad de Tijuana.

Pero los soldados pertenecientes al 23 Regimiento de Caballería, al llegar a la caseta de cobro de La Rumorosa, lo entregaron a otro contingente de federales y militares, del 22 Regimiento de Tijuana, que lo llevaron al cuartel Morelos.

En el caso de la señora Quintero, se filtró que al parecer ella y Francisco Wicho Rocha, no era pareja como se manejó originalmente, y que junto con el tal "Pelón", realizaban actividades fuera de ley en Mexicali.

De hecho trascendió que la información que Soto Patiño había estado proporcionando a las autoridades, fue lo que desencadenó la aprehensión de tres agentes de la Estatal Preventiva y previo uno de la Ministerial.