Opinión / Columna
 
Caleidoscopio 
Francisco García Flores 
Rodolfo y los regidores priístas
La Voz de la Frontera
29 de octubre de 2009

  ERAN desde luego otros tiempos, otras las circunstancias y otros los militantes del Partido Revolucionario Institucional que por aquellas fechas tenía la aureola de invencible y su prepotencia, mejor dicho la de sus dirigentes se daban el lujo de mirar a la oposición -adolescente aún- con el rabillo del ojo.

UN honrado ciudadano norteño, Luis Fuentes Molinar sorprendió a la cúpula priísta al apresurarse a reconocer que los resultados de la elección le habían sido adversos. No esperó a que ocurriera lo que temía que pudiera suceder como ya en otras ocasiones había ocurrido: que en los sótanos del laboratorio vergonzante tradujeron su derrota en victoria. Eso era, en verdad una constante sin que el sistema se ruborizara ante los señalamientos telúricos de una oposición débil, que luchaba por abrirse paso.

EL señor Fuentes Molinar contendió por la presidencia municipal de Chihuahua, con los colores del PRI, candidatura que había rechazado argumentando con humildad que no se consideraba preparado para encabezar el gobierno de una población tan importante como la capital, esto es en el caso muy dudoso por cierto de que ganara en las urnas.

LA campaña no levantó mucho entusiasmo, primero porque aunque el candidato era una persona honorable, no tenía mucho ascendiente en el electorado, pues era poco conocido. Perdió, tal como lo temía; pero, repetimos, como hombre honorable que era, con vergüenza y dignidad, se apresuró a reconocer su derrota antes que algunas sanguijuelas del partido tradujeran la derrota en una victoria vergonzante a base de "laboratorio".

"COMO candidato del PRI a la presidencia municipal de Chihuahua me comprometí con mi conciencia, con mi familia y con mi partido a someterme al fallo inapelable de la ciudadanía chihuahuense.

"AGRADEZCO cumplidamente a mi partido la distinción que me confirió al hacerme candidato, así como a quienes creyeron en mi proyecto y me dieron su voto; en esta empresa circunstancial invertí los modestos ahorros de toda una vida de trabajo porque creí sinceramente en la posibilidad de servirle a mi pueblo; no lo logré, pero me deja la satisfacción de haber sumado una buena cantidad de amigos. La satisfacción también de haber sumado una nueva experiencia en mi vida...".

ESTA actitud honesta del honorable ciudadano no fue compartida por la cúpula de su partido, acostumbrado como estaba a poner a trabajar el maniobra oscuro que obraba el milagro de volver las derrotas en carro completo como se estilaba entonces.

PERO a propósito de partidos, el colega Jorge Gutiérrez presidente del Club de Prensa, Radio y T.V. invitó a principios de semana al desayuno hebdomadario de este organismo a la bancada tricolor del gobierno municipal que encabeza Rodolfo Valdez. Todos los señores regidores tuvieron muy aleccionadoras intervenciones sobre el trabajo que tienen encomendado en el cuerpo edilicio, pero algo quedó flotando en el ambiente: Falta sinergia entre los ediles y el presidente Rodolfo Valdez, algo que sirva para tender puentes de entendimiento entre ambas instancias. Y eso a la postre puede redundar en perjuicio de gobernabilidad en el actual gobierno municipal.

¿FALTA de un buen negociador?




 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas