Opinión / Columna
 
Arsénico... y Encaje 
Miguel Ravelo 
Conflicto magisterial, no clases
La Voz de la Frontera
13 de junio de 2009

  1.- Tijuana. "El Secretario de Educación Pública y Bienestar Social en Baja California, José Oscar Vega Marín, confirmó que las actividades escolares registraron una suspensión del 100 por ciento en el nivel básico de toda la entidad, como consecuencia del conflicto sindical que sostiene la Sección 37 de SNTE y SETE. El funcionario dijo que debido a los días perdidos, se ampliará aún más el ciclo escolar para recuperar los dos días perdidos por manifestaciones de los integrantes del SNTE,

"... aunque aclaró que el daño ya no se puede resarcir. Como acabamos de perder varios días de clases por la contingencia sanitaria, se tendrá que hacer el compromiso con los maestros para ampliar aún más el ciclo en las escuelas estatales por los dos días, expuso. Y es posible que el 3 de julio como se tenía previsto concluir con las labores frente a grupo, éste termine el 7 del mismo mes, pero el ciclo hasta julio 14..." (Sol Tijuana. mayo 23-09, pags. 1 y 5. Nota de Juan Antonio Espinosa).

2.- Tomando como base una información a la que no tuvimos acceso oportuno, no vamos a analizar las negociaciones, o los arreglos que los sindicatos y las autoridades lleven a cabo, sino los resultados de los enfrentamientos de los grupos magisteriales y los abandonos de las aulas sí, por un momento a los profesores, el abandono a que habían sujetado a los estudiantes de todas las escuelas primarias y tal vez otras del estado, con graves perjuicios en cuanto a retraso de los menores e inquietud y problemas familiares inevitables.

Tal vez alguien cuestione la validez de los comentarios cuando son hechos por individuo que no es profesor. No soy maestro, de acuerdo. En mi lejana juventud hice mis estudios de contador privado y secretariado en general por un convenio de intercambio de trabajo por estudios, con total de cuatro años en la escuela donde celebraban los cursos. De acuerdo con el programa de la escuela privada, algunos estudiantes fuimos seleccionados para atender unas clases en ausencia de los profesores de planta.

3.- Era parte de nuestro entrenamiento para afianzar nuestros conocimientos. Como consecuencia, conseguían permisos de la Secretaría de Educación por dos años ampliables. Fueron tiempos muy interesantes, no por la manifestación de nuestros conocimientos, sino que nos permit?ía usar lo aprendido, consultar los libros adecuados antes de entrar al salón, para no llevar dudas y esto nos permitió a los afortunados, continuar las carreras básicas, en mi caso cuatro años en el gobierno del Distrito Federal .

No por orgullo, presunción o alarde, sino por la seguridad de nuestros conocimientos teníamos toda la confianza personal para trabajar, mantener la satisfacción en los cargos. No por presunción o llenarme la boca, sino por que los conocimientos fueron utilísimos para los ascensos por conocimiento, no por relaciones amistosas. En mi escritorio de la Oficina Administrativa del Departamento del Distrito Federal, yo tenía papel de uso del Presidente de la República para hacer copias de sus acuerdos adheridos a ciertos acuerdos presidenciales y mi responsabilidad era la exactitud y corrección, sin fallas.

4.- Los estudios para los profesores tienen las mismas responsabilidades de acierto, corrección, eficiencia y el buen aprendizaje de los estudiantes. Sólo personas que estudiaron con sinceridad, con buenas intenciones, que al decir quiero ser profesor, deben concentrarse en los estudios, en aprender el conocimiento del maestro, la dignidad, la atención, la eficiencia, la verdadera enseñanza, con el profesor que ha llegado a maestro. Ser maestro exige no anteponer al alumno ninguna circunstancia o capricho personal.

Buena Suerte.

E-mail: mravelo1@cox.net


 
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