Opinión / Columna
 
El Observador Parlamentario 
Antonio Tenorio Adame 
10 de febrero de 2012

  * Senado conmemora el Bicentenario de la Constitución de Cádiz

* Senador García Cervantes devela placa de Libertad de Imprenta

El Senado de la República conmemoró el Bicentenario de la promulgación de la Constitución de Cádiz, jurada el 19 de marzo de 1812, a sesión magistral fue presidida por los senadores Melquiades MORALES y Ricardo GARCÍA CERVANTES.

La Academia Mexicana de Historia y Crónica Parlamentaria, a la par de la Asociación de Prensa de Cádiz, la Universidad Nacional Autónoma de México, y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, compartieron la inscripción en la placa conmemorativa del Bicentenario de la Libertad de Imprenta, develada en Senado de la República, en el recinto de Xiconténcatl.

El senador Ricardo GARCÍA CERVANTES, al develar la Placa rindió un homenaje a los diputados mexicanos que participaron en la formulación y aprobación de la Constitución de Cádiz, 21 de ellos con la representación de la Nueva España y otros tres más de diferentes puntos geográficos del Imperio Español.

Sus nombres han sido rescatados de la indiferencia para situarlos en el pase de lista inmemorial con la presencia escultórica de la sede del recinto del Senado de la República. Falta aún fortalecer la divulgación de su obra en la grandeza de su contribución a la formación del Estado mexicano.

La promulgación del decreto de la Libertad de Imprenta en las Cortes de Cádiz reviste un especial significado, porque no solo estableció la libre expresión sin censura previa, sino también provocó la derogación de la Inquisición que en México, la cual no sólo persiguió los delitos de religión y fidelidad, sino también tuvo una función confiscadora de bienes a los opositores políticos.

La amenaza de la inquisición silenció los versos religiosos de Sor Juana y fusiló a Hidalgo y Morelos, su poder de persecución, encarcelamiento, tortura y crimen no conocieron límite alguno, por lo que llegó a forjar un estado social bajo régimen de denuncia y terror, como antecedente de las sociedades policiales del fascismo.

* El debate del liberalismo

La grandeza del decreto y luego del artículo correspondiente, donde se otorga la libertad de imprenta establecida en la Constitución de Cádiz, fue un largo aliento que impulsó en México al periodismo valiente e inteligente de Joaquín Fernández de Lizardi.

Pero también abrió la oportunidad para que se sembraran las simientes del liberalismo mexicano cuya experiencia se enmarca en el sincretismo religioso del cotidiano mexicano, capaz de discernir entre el poder terrenal y el respeto a la libertad de creencias.

Ese sincretismo de la sociedad mexicana fue el que favoreció la amplia participación de sacerdotes en la guerra de independencia, México fue el único país del continente donde la lucha armada fue impulsada por las masas populares y no por fracciones del ejército, además de la participación del mando político lo encauzaron en parte los curas del Bajo clero.

Las deliberaciones en Cádiz fue la otra trinchera de la independencia, la de las ideas que confrontaban la Leyenda negra de América. Ahí Miguel Guridi y Alcocer junto con Miguel Ramos Arizpe y otros diputados reclamaban la igualdad de derechos políticos y la equidad del acceso a la producción que facilitara romper los controles de la economía cerrada con el severo régimen proteccionista de la Corona.

Estos legisladores junto con Fray Servando Teresa de Mier sostuvieron un debate con Juan López Cancelada, oficiaba el descredito de los constitucionalistas favoreciendo los intereses del Consulado de México. Un debate donde se encuentran las razones de la inconformidad que promovía la llamada "guerra civil americana".

Hoy es el futuro que ellos labraron luce con brillos estelares, seamos fieles a su razón y fortaleza.

academiaparlamentaria@yahoo.com.mx
 
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