Opinión / Columna
 
Así es el Derecho 
Magistrado Élfego Bautista Pardo 
Procedimiento conciliatorio por percance de tránsito vehicular
Organización Editorial Mexicana
27 de mayo de 2015

  En la Ciudad de México circulan más de cuatro millones de autos diariamente y ninguno de los conductores estamos exentos de sufrir un percance, de aquí que resulte de gran utilidad conocer el procedimiento a seguir en caso de un accidente automovilístico.

Gran parte de los siniestros producidos con motivo de tránsito de vehículos son culposos, es decir suceden porque no se previó el hecho, se confió en que no sucedería, o bien porque no se guardó un deber de cuidado que era necesario observar, y no ocasionan lesiones; en estos casos la autoridad administrativa es la competente para dirimir el conflicto a través de un procedimiento de espíritu conciliatorio que tiene como finalidad la reparación del daño causado, establecido en el Capítulo IV de la Ley de Cultura Cívica del Distrito Federal. Aunque las partes cuenten o no con seguro vehicular, se procederá de este modo si no llegaran a un acuerdo.

Al suceder el accidente, lo primero es esperar al elemento de tránsito para que a través de una boleta de remisión ponga a los involucrados a disposición del correspondiente juez cívico y los autos sea remitidos al corralón. Ya en el juzgado, a los involucrados se les proporcionan formatos para que asienten su declaración sobre cómo sucedieron los hechos y presenten las pruebas que deseen. Posteriormente se dará intervención a los peritos en tránsito terrestre, quienes en un plazo de cuatro horas deberán rendir un dictamen, el cual contendrá el monto de los daños de cada uno de los vehículos e indicará quién fue el responsable.

Una vez que el juez cívico cuente con ese dictamen, lo dará a conocer a las partes y las invitará a llegar a un acuerdo. Si se consigue constará por escrito; el responsable no será acreedor a sanción alguna y se ordenará la liberación del vehículo de la persona no responsable. Si en el momento se cubre, o bien se garantiza la reparación del daño, también se liberará el vehículo del responsable.

El convenio conciliatorio puede ser ejecutado por vía de apremio ante los juzgados civiles del Distrito Federal. En los casos en que no se logra un convenio ante la autoridad administrativa, se impondrá una sanción al responsable y se dejarán a salvo los derechos en cuanto a la reparación del daño, o bien de desearlo, al agraviado se le proporcionará un formato para que llene su demanda con asesoramiento del defensor de oficio.

Firmada la demanda, el juez cívico tiene doce horas para enviarla al juez civil de cuantía menor y veinticuatro para enviar los originales del expediente formado. Si el agraviado no desea presentar demanda o solicita más del veinte por ciento del monto determinado en el dictamen como garantía para reparar el daño, el juez cívico dejará a salvo sus derechos para que los haga valer en la vía que estime procedente dentro del plazo máximo de dos años.

Las sanciones para el responsable son un arresto de hasta 36 horas, conmutable por multas que van desde 50 hasta 3,275 veces la unidad de cuenta (medida de valor que sustituyó al salario mínimo como concepto para determinar sanciones y multas administrativas, pagos y montos establecidos en las leyes locales) vigente en el Distrito Federal (69.95 pesos), según el monto del daño causado.

En caso de que el dictamen y las pruebas ofrecidas no sean suficientes para determinar quién fue el responsable no se aplicará multa alguna y se devolverán los vehículos, quedando a salvo los derechos de las partes para hacerlos valer por la vía

procedente.

Así es el Derecho.
 
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