|
Metrópoli
"Parches" de ocasión no sirven ante desempleo y caída de remesas: CEM
La Prensa
11 de octubre de 2008
Susana Andrade
Ante la gravedad de la crisis internacional, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) pidió a las autoridades mexicanas generar estructuras económicas y financieras que aporten "soluciones eficaces y apropiadas", y no sólo "parches" de ocasión. Los obispos del país pidieron la elaboración de estrategias de acción "más oportunas", a fin de orientar un cambio que evite resultados dramáticos, sobre todo en perjuicio de los estratos más débiles e indefensos del país. Y es que el organismo colegiado que aglutina a los obispos católicos de todo el país alertó que "los efectos de la crisis ya son evidentes en México, lo que se observa en que de enero de 2007 a julio de 2008 fueron deportados de Estados Unidos cerca de 900 mil mexicanos". Es decir, 60 por ciento más respecto a los cinco años recientes, y más aún, cerca de un millón de mexicanos que laboran en sectores no agrícolas de Estados Unidos han perdido su empleo debido a la crisis financiera. Ello ha repercutido en una caída de las remesas que en este año han mostrado su peor reducción desde 1995. Así, el CEM menciona que aunque el Presidente Felipe Calderón presentó un programa de cinco puntos para impulsar el crecimiento y el empleo, que busca mitigar los efectos negativos que la crisis internacional provocará en México, cuestionó sobre las repercusiones que tendrá esta situación en nuestro país. De estrada, dijo, más desempleo y menos flujo monetario. Por ello, comentó que la propuesta hecha por el Presidente Calderón para enfrentar este fenómeno económico mundial, puede ser duradera y efectiva si se realiza en un marco claro y definido que beneficie siempre a los más desfavorecidos y a las clases medias que son el motor de nuestra economía. Es decir, dijo, el objetivo de lo anteriormente citado será guiar estos procesos asegurando el respeto de la dignidad del hombre y el desarrollo completo de su personalidad, en el horizonte del bien común. Al asumir semejante tarea, todos los órdenes del gobierno del país adquieren la responsabilidad de transparentar la operatividad de las instituciones gubernamentales federales, estatales y municipales. |
|