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Metrópoli
Permitir abortos nos convertiría en pueblo de asesinos: Onésimo
La Prensa
7 de septiembre de 2008
Rechaza la despenalización
Tania Oubiña Al lanzar severas críticas sobre la marcha Iluminemos México, el obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, advirtió que con el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para permitir el aborto en el Distrito Federal se está condenando al pueblo de México a ser "un pueblo de asesinos". "Siento que como pueblo estamos siendo condenados un poco a ser un pueblo de asesinos, que por ley puede matar a los hijos en el vientre de la madre", manifestó en el marco de la XIII Peregrinación de la Arquidiócesis de Ecatepec a la Basílica de Guadalupe. Al citar un texto bíblico en el que se ordena al pueblo de Israel no matar a sus hijos, el prelado advirtió que hoy los mexicanos lo podemos hacer "defendiendo el derecho absurdo de que las mujeres que no quieran ser madres pueden matar a su hijo en el vientre, en lugar de decir que la mujer que no quiere ser madre no se exponga a ser madre, a través de los actos ilícitos de lujuria". No obstante, Cepeda advirtió que la Virgen María, representada en México como la Virgen de Guadalupe, que no es sino la representación de una mujer virgen embarazada, que lleva en sus entrañas al hijo de Dios, es un ejemplo de lo que las mujeres de nuestro país deben hacer. "La madre Virgen iba a ser rechazada por José porque no tenía relaciones con ella y estaba esperando un hijo y ella nunca se avergonzó del hecho de ser madre, y se expuso a toda clase de maldad para poder tener el hijo que Dios le mandaba, que era el mismo hijo de Dios", explicó. Ante la feligresía ecatepense, el obispo refirió que para la corte mexicana el feto es un bien jurídico, y que como tal lo primero que se debería hacer es "defender ese bien, porque ese bien que estamos defendiendo es el bien de la vida, las leyes son para defender en primer lugar el derecho que todos tenemos a vivir. Un hijo siempre será una bendición. Muchas veces lo que nosotros vemos como malo, Dios nos lo da como bueno", puntualizó. |
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