Policía
¡Escalofriante!
La Prensa
1 de septiembre de 2008

Pá­gi­nas iné­di­tas es­cri­be la de­lin­cuen­cia or­ga­ni­za­da en los ana­les del cri­men en Mé­xi­co, con he­chos es­can­da­lo­sos co­mo re­sul­tó ser la vi­deo­gra­ba­ción de las ca­be­zas y cuer­pos de los 12 in­di­vi­duos de­ca­pi­ta­dos el jue­ves pa­sa­do, y to­do in­di­ca que fue rea­li­za­da por los mis­mos au­to­res ma­te­ria­les de es­ta es­ca­lo­frian­te de­ca­pi­ta­ción, an­tes que los fue­ran a ti­rar en­tre los ma­to­rra­les de un ran­cho cer­ca­no a la ciu­dad de Mé­ri­da, por lo que ya se co­men­ta en­tre la so­cie­dad, que ese es el peor de los ci­nis­mos pues el ma­te­rial de au­dio y vi­deo fue "su­bi­do" al por­tal más po­pu­lar del mo­men­to en In­ter­net.

Se tra­ta del por­tal elec­tró­ni­co de www­.you­tu­be­.com, en el cual los cri­mi­na­les ca­li­fi­ca­dos por al­gu­nos co­mo au­tén­ti­cas bes­tias hu­ma­nas, de­ja­ron su tes­ti­mo­nio de lo que son ca­pa­ces tal vez pa­ra asus­tar a sus ad­ver­sa­rios en el mun­do del cri­men, y tam­bién pa­ra pre­sio­nar a las au­to­ri­da­des a que los de­jen ope­rar en paz.

Es un ma­te­rial que cau­sa es­ca­lo­fríos, y des­ta­can las imá­ge­nes de las ca­be­zas con los ros­tros de los on­ce de los 12 eje­cu­ta­dos, to­das for­ma­dos en hi­le­ra, me­ji­lla con me­ji­lla, y con los ojos ce­rra­dos. El tí­tu­lo de es­te vi­deo di­ce los "de­ca­pi­ta­dos en Chi­chí" Suá­rez, y el con­te­ni­do no es ap­to pa­ra per­so­nas sen­si­bles a la san­gre, ya que se ven los cuer­pos de los sa­cri­fi­ca­dos, col­ga­dos en gan­chos co­mo si fue­ran ca­na­les de re­ses.

En un "clo­se up" del quien en ese mo­men­to te­nía la cá­ma­ra de vi­deo en las ma­nos, se ven los ros­tros de quie­nes su­frie­ron la pér­di­da de sus tes­tas, con ca­ras se­rias y con los ojos ce­rra­dos, y así los van pa­san­do. Las ca­be­zas hu­ma­nas tie­nen los ojos ce­rra­dos, to­dos, y su ex­pre­sión es de se­rie­dad, no apa­ren­tan do­lor, te­rror o una muer­te do­lo­ro­sa, in­clu­so pa­re­ce que los au­to­res de es­te cri­men que no ten­drá per­don de Dios, se to­ma­ron el tiem­po pa­ra pei­nar a sa­cri­fi­ca­dos o bien por lo me­nos que no apa­re­cie­ran con los ca­be­llos pa­ra­dos.

Quien lle­ga a ver es­te vi­deo, le des­ta­ca el he­cho que no hay san­gre en los cue­llos de las víc­ti­mas, es de­cir las de­ja­ron de­san­grar su­fi­cien­te tiem­po pa­ra que la san­gre no es­cu­rrie­ra cuan­do los mo­vie­ran de si­tio.

Igual de es­ca­lo­frian­te re­sul­ta ver có­mo es­tán los cuer­pos ti­ra­dos en lo que pa­re­ce ser un ba­ño con lo­ze­ta de ce­rá­mi­ca de un co­lor muy cla­ro, pe­ro en otras imá­ge­nes sí se ven los cuer­pos en­san­gren­ta­dos de los aho­ra oc­ci­sos y agu­je­ros co­mo de gan­chos a la al­tu­ra del pe­cho, en el hue­so lla­ma­do en ana­to­mía co­mo es­ter­nón.

Al­gu­nos to­da­vía te­nían pues­tas las tru­sas de va­rios co­lo­res en ese lu­gar que más que un sa­ni­ta­rio pa­re­ce ser un ras­tro hu­ma­no, don­de to­do in­di­ca que fue el lu­gar don­de los ma­ta­ron y los de­ja­ron de­san­grar­se has­ta la úl­ti­ma go­ta, a fin de po­der­los tras­la­dar has­ta el lu­gar en don­de fi­nal­men­te fue­ron en­con­tra­dos, api­la­dos y en­re­da­dos en las co­bi­jas que fue­ron uti­li­za­das pa­ra es­con­der­los.

En el vi­deo no apa­re­ce el crá­neo del me­nor de apro­xi­ma­da­men­te 16 años de edad que fue de­go­lla­do tam­bién y cu­yos res­tos fue­ron en­con­tra­do a mu­chos ki­ló­me­tros de la ciu­dad de Mé­ri­da, en un pa­ra­je del mu­ni­ci­pio de Buct­zotz, con lo cual el nú­me­ro de hom­bres eje­cu­ta­dos con las mis­mas ca­rac­te­ríst­cias as­cen­dió a una do­ce­na.

Ca­be se­ña­lar por otro la­do, que de­bi­do a lo cru­do de las imá­ge­nes por la no­che LA PREN­SA fue in­for­ma­da que el vi­deo que aquí se na­rra, fue sa­ca­do del por­tal elec­tró­ni­co, no obs­tan­te, El Dia­rio que Di­ce lo que Otros Ca­llan ob­tu­vo las imá­ge­nes pa­ra dar­las a co­no­cer a los lec­to­res.