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Policía
A rocazos mató
Cometido el asesinato el presunto homicida, Virginio Cervantes Solano, de 38 años de edad, abandonó el cadáver de su primo
La Prensa
30 de agosto de 2008
Alvaro Velázquez
AMECAMECA, Méx., 29 de agosto.- Enfurecido sujeto asesinó a golpes y de varios rocazos en la cabeza a uno de sus primos, luego de que al calor de las copas le confesó que había tenido relaciones sexuales con su esposa. Cometido el asesinato el presunto homicida, Virginio Cervantes Solano, de 38 años de edad, abandonó el cadáver de su primo, Mateo Solano Cantú, dentro de un lote baldío y en seguida se dio a la fuga; sin embargo, como resultado de las investigaciones que se realizaron, elementos de la Policía Judicial lo ubicaron y detuvieron cuando llegaba a una obra en construcción, en la calle Corona, Colonia La Venta, municipio de Ixtapaluca, lugar donde se desempeñaba como vigilante. Al ser trasladado a las instalaciones del centro de justicia de Ixtapaluca y una vez que agentes de la Policía Judicial lo sometieron a un riguroso interrogatorio, el presunto homicida que ofreció a los ministeriales 5,000 pesos para que lo dejaran escapar, primeramente negó los cargos; sin embargo, conforme avanzaron los cuestionamientos se mostró bastante nervioso y cayó en constantes contradicciones hasta que finalmente al verse perdido terminó por confesar su responsabilidad en el crimen. Dijo que todo se originó dentro de la obra en construcción donde trabaja como vigilante y desde temprana hora estuvo ingiriendo bebidas embriagantes con su primo. Después de varias horas y cuando ya estaban borrachos, explicó, comenzaron a discutir, primeramente por problemas familiares y luego porque su primo le confesó que había tenido relaciones sexuales con su esposa. Ante tal confesión, agregó, le pidió a su primo que se retractara porque de lo contrario iban a tener serios problemas; sin embargo, como se mantuvo en su posición y le repitió una y otra vez que había tenido relaciones sexuales con su esposa, cegado por la ira se le abalanzó y lo golpeó brutalmente hasta dejarlo inconsciente. Posteriormente y a pesar de que su primo ya estaba sin conocimiento, dijo, cegado por la misma ira tomó una pesada piedra y lo asesinó brutalmente de varios rocazos en la cabeza y el tórax. Cometido el asesinato y para evitar problemas con la justicia sacó el cadáver del lugar donde trabajaba y lo abandonó en un lote baldío, ubicado a unos cuantos metros del lugar; sin embargo, como algunos de los vecinos lo descubrieron, la PJ logró identificarlo y detenerlo. Confeso del crimen, el detenido quedó a disposición del Ministerio Público, relacionado con el acta IXTA/III/4115/2008 y en las próximas horas será consignado al penal de Chalco, donde un juez determinará su situación jurídica por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio. |
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