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Policía
Se los llevó la corriente
Este fue identificado con el nombre de Leopoldo Camacho Sánchez, de 15 años de edad.
La Prensa
20 de agosto de 2008
Luz Adriana Reye, "Noticias Vespertinas"
LEON, Gto., 19 de agosto (OEM).- Dos niños perdieron la vida ayer luego de ser arrastrados por la corriente de un arroyo. Los menores estaban jugando cuando cayeron al Río de Ibarrilla. Elementos de Protección Civil implementaron un operativo en el canal La Sardeneta, ubicado sobre Boulevard Hidalgo, en la Colonia Los Castillos, para localizar a los menores. Sin embargo, sólo uno de estos fue rescatado. Al caer la noche la labor fue interrumpida. En el primer caso, minutos después de las cuatro de la tarde, elementos de Protección Civil recibió una llamada de emergencia, señalando que dos niños habían caído al río. Pero no fue hasta poco después de las seis de la tarde, cuando uno de los menores fue rescatado en el canal La Sardeneta, ubicado a cinco kilómetros del lugar de dónde cayeron. Según indicó un familiar de los menores, alrededor de las dos de la tarde los niños estaban en compañía de otros menores jugando a la orilla de la presa de Ibarrilla, aunque desconocen la hora en que cayeron para ser arrastrados por la corriente. Ya en el lugar estaba, Martha Camacho (madre del menor), con la esperanza de que aún se encontraran con vida, sin embargo, paramédicos indicaron que el menor ya no tenía signos vitales. Este fue identificado con el nombre de Leopoldo Camacho Sánchez, de 15 años de edad, quien vivía en calle Palenque de Ibarrilla 177, en la Colonia Ibarrilla. Asimismo, personal de Protección Civil, continuó con el operativo, sin embargo, llegó la noche y no fue posible la localización del menor. Este fue identificado con el nombre de Jonathan Fidel Camacho, de 11 años de edad, el cual hasta la noche de ayer, se encontraba desaparecido. Los menores Leopoldo Camacho y Jonathan Fidel Camacho, de 15 y 11 años, respectivamente, eran primos. La pérdida fue doble para sus familiares, pues no creían que sus niños habían sido arrastrados por la corriente y más grande fue el dolor cuando les dieron la noticia de que el otro pequeño no había sido localizado. |
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