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Futbol
Yahel fue séptimo lugar
La sinfonía de ejecuciones fue dirigida en forma magistral por Jesús Mena, quien realizó los movimientos oportunos en la competencia. Foto: Jorge Barrera, Enviado
La Prensa
20 de agosto de 2008
Rosalinda Coronado, Enviada
BEIJING, China, 19 de agosto (OEM-Informex).- El sueño continúa. La lucha por el cetro olímpico de trampolín de tres metros, se definió para los de casa, el chino He Chong se llevó el oro de estos XXIX Juegos Olímpicos para mantener a los anfitriones invictos, en esta modalidad, mientras el mexicano Yahel Castillo se ubicó en la séptima posición, desde donde despegará rumbo a Londres 2012. Como mencionamos, la final celebrada en la fosa de "Cubo de Agua" que contó con asistencia de personalidades fue un duelo de titanes, de hombres fantástico, audaces que buscan dar forma a lo inexplicable. En esa final de trampolín todos eran iguales, por lo que la batalla fue sin cuartel, con las mismas armas y en el mismo escenario. Para la ocasión Yahel salió envuelto en todos sus atributos y se habló del tú a tú con los astros y las estrellas, pero al final la diferencia, la marcó la experiencia. He Chong, ejecutó con gran responsabilidad su lista de clavados, llevando su cuerpo al extremo de ejecutar giros, mortales, con la simpleza de un movimiento. La sinfonía de ejecuciones fue dirigida en forma magistral por Jesús Mena, quien realizó los movimientos oportunos en la competencia. En el escenario Yahel tuvo presencia en la competencia, con algunas fallas desde el inicio de sus clavados y que le fueron alejando del medallero, con sus 462.10 fue séptimo. El campeón llegó a 572.20 que es una excelente puntuación que habla de su enorme trabajo en el trampolín, al cual dominó de principio a fin, con saltos de alto grado de dificultad, la segunda posición se la acreditó el canadiense Alexander Depatie de Canadá, que salió inspirado al encuentro final, donde sumó 536.65 y en tercer lugar Kai Qin de China con la nada despreciable puntuación de 530.10. Sautin, el zar de los clavados, a pesar de su experiencia y elegancia se ubicó en el cuarto lugar. A lo largo de la travesía por los clavados de gran intensidad, Yahel supo competir con gran ánimo, jamás bajó la guardia y tal vez su deseo de perfección lo llevó a marcar ciertos titubeos en la ejecución. Para el mexicano, fue su presentación en los Olímpicos los cuales marcó con dos tremendas cruzadas previa a la final. Pies. Yahel Castillo competitivo. La presentación fue idónea. Una muestra de su destreza. |
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