Entrevistas de Mario Vázquez Raña
"Hay resistencia al cambio": Genaro García Luna
El secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna afirma que el cambio real de la policía será cuando logren recobrar la confianza ciudadana. Foto: Mauricio Huizar / El Sol de México
Segunda de cuatro partes
Organización Editorial Mexicana
4 de julio de 2008

por Mario Vázquez Raña

Ciudad de México.- Señor secretario Genaro García Luna, ¿hasta dónde tiene la secretaría a su cargo coordinación con las policías del mundo?

-Mario, el otro día tuve la fortuna de participar, al ser delegado de la Interpol para América, en el comité ejecutivo, ya que soy presidente de una comisión en la Interpol, y eso me permitió, primero, conocer el alcance mundial en policía y, segundo, traer a México esas capacidades que hoy hay internacionales en los cuerpos policíacos, específicamente en sistemas, procesos y metodologías.

Hoy tenemos conexión con la Interpol en 186 países en todo el mundo y tenemos a nivel operativo de adscripción física de enlaces de Policía federal a miembros en España, Estados Unidos, Colombia y en todo Centroamérica, con Guatemala, que atiende a Nicaragua, El Salvador y Honduras. Tenemos una gran capacidad para generar insumos de inteligencia en todo el país.

Debo decirte también que hemos tenido el cobijo internacional con colegas de policías de Europa, principalmente de España, Alemania y Francia, inclusive para incrementar capacidades técnicas operativas e información privilegiada para combatir el crimen.

En el caso del narcotráfico, tenemos una coordinación importante con Estados Unidos, con todas sus agencias, la DEA, FBI, Marshalls, ATF y EYES. Mario, es la primera vez que México tiene agregados policiales en Estados Unidos.

De la misma forma, tenemos agregados en unidades compartidas mixtas en Estados Unidos de Policía federal adscritos en ese país, lo que implica un alto grado de confianza, un alto grado de evaluación técnica de la policía, si no, no lo permiten.

Todo este esfuerzo es el cimiento del cambio estructural del proceso, Mario. Estimo que los frutos se podrán apreciar en unos 18 meses, en el ámbito operativo e institucional, ahora que la Policía ya tiene esta herramienta a su alcance, lo que era impensable en el pasado.

Por primera vez, el director de la Interpol para América, Centroamérica y el Caribe es mexicano y miembro de la Policía federal.



-La administración del presidente Calderón se ha caracterizado por el combate a la delincuencia. ¿Internacionalmente siente usted que este esfuerzo se reconoce?

-Mario, es una muy buena pregunta que nadie me había hecho. El reconocimiento internacional es muy superior al nacional. Ejemplo de ello es que la Interpol nos permita tener como director para América a un policía federal, como te comentaba, o el hecho de que España autorice tener un policía federal adscrito en ese país como enlace de la Policía federal, o que Estados Unidos nos permita entrar a unidades de inteligencia operacional.

Sin duda, hay un buen reconocimiento internacional al esfuerzo de México y, Mario, tenemos el reto de ser capaces de articular y que haya la confianza necesaria para que transitemos a un modelo de eficiencia operativa en la Policía en México. Considero que es culpa nuestra, de los gobiernos, el deterioro que existe en la relación entre la autoridad y la sociedad. Existe un divorcio, se generó una perspectiva de justificar con abuso, prepotencia y corrupción la eficiencia policial, y ello tuvo un alto costo pues se rompió el vínculo, el binomio sociedad-autoridad, que el hampa aprovechó para delinquir y crear una cultura de la ilegalidad.

El gran reto es recuperar este binomio. No puede haber una autoridad, una Policía que sea eficiente sin que tenga este vínculo social. La fórmula es que seamos capaces de sumar y alinear el esfuerzo con la comunidad. Por eso, Mario, vemos algunos ejemplos como Cuba o países que tienen una gran capacidad de información social, que tienen un alcance importante en contra del crimen porque la capacidad de detección temprana la genera precisamente la comunidad. El reto es ser capaces de captar esa información, de procesarla y usarla para combatir el crimen. Ese beneficio se perdió bajo una perspectiva equivocada. La lógica para la Policía está ligada con abuso, con corrupción, con prepotencia, lo que rompió este binomio que había con la comunidad.

Te pongo otro ejemplo, Mario. En España después de Franco, la entidad con más confianza pública, incluso por encima de la Iglesia, es la Policía. Hay un parteaguas después de Franco, hay un consenso social en el Pacto de la Moncloa, donde se hace una definición de Estado en seguridad pública y hoy, después de casi 35 años, la Policía más prestigiada en la comunidad, en el mundo, es la española, por encima de cualquier instancia pública de gobierno, al lado de jueces, de ministros, de la Iglesia, y eso, Mario, marca la diferencia cuando se logra articular la autoridad con la comunidad para atenderla, protegerla y servirle.

También existe un error en la nueva definición de la Policía, ya que en el pasado se definía como una imposición a la comunidad y hoy, la definición más pulcra es que la Policía es igual a servicio en el mundo.

Para llegar a esa eficiencia se requiere transformar la doctrina, los procedimientos, la mística, la cultura de la legalidad, el código con la comunidad, y el reto para nuestras instituciones es crear las condiciones para articular este esfuerzo entre la comunidad de combatir el crimen. No hay manera de hacerlo solos.

El cambio real, estructural, se verá cuando logremos estructurar la autoridad con la comunidad, articular la comunidad con honestidad. Si estamos separados y ajenos, es la fórmula para perder. Debemos sumar esa capacidad para crear una perspectiva de Estado que articule gente como líderes de opinión en el país, empresarios y la sociedad misma. La autoridad está obligada a dar el primer paso, pero para que esto se articule y tenga este trance se necesita alinear las capacidades.

En el área de seguridad pública, debemos tener alcance como país para hacer de ella un tema de Estado que rebase cualquier perspectiva política y que tenga ese status que necesitamos como país desarrollado.

La foto de un país, Mario, es su Policía. Y si te pregunto si estamos representados los mexicanos en nuestra Policía, seguramente me dirás que no. Sin embargo, si le planteas esta pregunta a los ingleses, a los americanos, a los europeos, ahí está lo mejor de su comunidad, ahí están sus hijos, los mejores estudiantes, lo mejor de sí mismos. Sin embargo, en México hubo un abandono conceptual, estructural de esa definición, se dejó de invertir, se dejó de atender, de proteger y de vigilar a la Policía. En la actualidad, cuando hacemos la definición de esta fotografía social, sentimos como si la Policía fuera de Marte. En otros países, en su gran mayoría, el gran privilegio para un ciudadano es ser policía. En España, como te señalaba, es uno de los mayores privilegios, ahí están sus mejores cuadros de estudiantes, incluso de las áreas técnicas.

Pero en México es la antitesis, casi era un reducto de los que no tenían oportunidad de tener un empleo, o de los que no tenían la oportunidad de estudiar. Teníamos un esquema de indiferencia, de abandono a la Policía, Mario. Cuando México ponga lo mejor de sí mismo en su Policía, cuando nos sintamos representados en la Policía mexicana, ese día este país tendrá seguridad pública. Hoy todavía, seguramente usted está de acuerdo en que la Policía no representa a la comunidad.

Es un tema complejo comparado con el orgullo que sienten, por ejemplo, los norteamericanos por sus agencias como el FBI, y es el mismo caso en otros países como Rusia y en aquellas naciones que tienen una gran cultura de seguridad pública.

-Entiendo su punto de vista, pero tan sólo unos pocos "malos" policías pueden acabar con la reputación de los cuerpos policíacos. ¿No le parece?

-Así es, Mario, pero eso pasaba porque toda la acción del sistema de seguridad pública no tenía un soporte metodológico que generara un sistema, un proceso. En México, todavía hoy la permanencia de un elemento en un cuerpo de Policía, en términos de control de confianza, es fáctico, es arbitrario.

No hay nada que norme o que obligue a construir confianza a un policía. Es más, hace unos días se ha cambiado la Constitución, pues no existía una referencia formal en ella donde estuviera la Policía con facultades propias de sus labores cotidianas. El cambio que hay ya en la ley por primera vez, Mario, define a la Policía con facultades propias en la vanguardia que requiere para investigar y combatir el crimen.

Actualmente estamos a punto de llevar a la ley la obligación del control del ingreso de las policías, del perfil policial, una carrera de policía, una doctrina, un proyecto de vida para cada policía, que en la actualidad no existe.

Como te mencionaba, en México no está normado el uso de la fuerza policial, es decir, no está definido cuánto tiene la autoridad de capacidad técnica para poder someter a un delincuente. Por ejemplo, cuando hay un acto masivo y avientan un petardo o una carga como si fuera granada fragmentaria, no se sabe para la Policía cuál es la capacidad de respuesta o el sometimiento de un delincuente, el uso de las esposas. No existe ninguna normatividad formal que diga qué hacer en las dos vías, y hay que decirlo, para acotar el abuso policial y para definir las capacidades técnicas para combatir el crimen.

Ese es el marco normativo que le da la diferencia a una Policía, el marco legal, los procedimientos de sistemas, el perfil policial, una normatividad que le dé ingreso, permanencia al policía en una perspectiva completa, integral. Sabe, Mario, que a un policía no le dan crédito bancario, no tiene derecho a tener seguro, es ilógico. Muchas veces he mencionado la importancia de decir que tenemos mucha antigüedad en la Policía basados principalmente en la experiencia, que es sumamente importante, pero sin tecnología, sin métodos, sin proceso. Era valiosa hace 30 años, pero hoy necesitamos tener capacidades superiores, sistemas, procesos, ya no hay manera de hacerlo de forma empírica y esto implica una transición de modelo.

Estoy convencido de que hay cuatro ejes necesarios, Mario: uno es en el marco legal, que ya está caminando, que es el cambio de la Constitución; ahora hay una ley secundaria para cambiar toda la parte normativa de las policías, ingreso, permanencia, desarrollo de la Policía. Segundo, crear sistemas de vanguardia como Plataforma México, que tengan un alcance nacional para tener un solo sistema de datos criminales, que se puedan identificar fichas criminales, curriculas de policías, datos operacionales del delito. Tercero, un esquema donde tenemos posibilidad de seguimiento, control y vigilancia de la Policía. Y cuarto, lo que es muy importante, la interfase con la comunidad, donde la comunidad participe en la evaluación y seguimiento de las policías.



-Entonces, señor secretario, ¿siente usted un mayor reconocimiento de este esfuerzo en la arena internacional que a nivel nacional?

-Sin duda, Mario. En capacidades técnicas tenemos policías del mejor nivel del mundo. Por mala fortuna o por falta de estas estructuras que estamos terminando de fortalecer, hoy podríamos multiplicarlo, pero tenemos unidades de primer nivel en análisis táctico, en inteligencia operacional de campo, en vanguardia tecnológica. Desafortunadamente, esas unidades son las más pequeñas, pero deberíamos multiplicarlo para ampliarlo a todo el país.

Ahora este código, esta perspectiva es aplicable en México, Don Mario, lo digo con plena convicción. Nuestro país tiene capacidades humanas muy superiores y, por supuesto, capacidades tecnológicas de vanguardia. México tiene hoy, y esa creo que es la parte más importante, la posibilidad histórica porque está involucrada su sociedad, factores políticos, empresarios, gente de opinión en ese tema.

Este tema fue abandonado muchos años, vea en las entrevistas que usted mismo ha realizado y lo que se ha vivido en las últimas cuatro décadas en este país, que éste no era un tema relevante.

Actualmente, un policía que está en la calle en el terreno operativo, o un jefe de sector, tiene como promedio 50 años, porque tenemos como 30 años de rezago estructural. El gran reto es alinear lo que México tiene en capacidades humanas, tecnológicas. Ahora necesitamos esta etapa de involucrar a la comunidad.

A mí me tocó recibir la Policía Judicial federal y toda la Policía tenía vehículos robados, y era normal asumir que si había un coche en la calle sin placas, robado, la gente decía que era de un policía. Si hoy agarra uno a un policía con un coche robado, no le quiero decir, la comunidad, los medios lo hubieran acabado. Antes era algo que ya la comunidad asumía. Hoy la comunidad es el mejor sensor de este esfuerzo.



Señor secretario, ¿cómo se coordinan todas las instituciones encargadas de la seguridad y cómo lo hacen con los gobiernos estatales? Porque algunos gobernadores a los que he entrevistado se quejan precisamente de la falta de coordinación.

-Mario, primero es una definición de modelo. Como país, las policías que tienen más despliegue de presencia operativa son policías municipales y estatales. La Policía federal, cuando iniciamos este gobierno, tenía en promedio 4 por ciento del total de la Policía del país. Actualmente estamos ya casi al 5 por ciento. La Policía en México, en términos de despliegue territorial, es la Policía de los estados y municipios.

Ahora el reto es cómo fortalecer y potenciar esas policías para sumar las capacidades que hoy tienen en su despliegue con la perspectiva del combate al crimen integral. Ahí estamos trabajando para fortalecer los municipios, los estados, la Federación.

En la parte de coordinación se ha fortalecido mucho la capacidad de comunicación. Por ejemplo, en el pasado había diferentes marcas de radio y cada cual tenía su propio equipo radiocomunicador, no había manera de tener una interlocución entre estados o la Federación, y sólo te hablo, Mario, del radio de comunicación. Hoy, con Plataforma México podemos estar ligados con cualquier sistema de radio. El esquema de la coordinación está superado con tecnología, que implica conectividad, y con trabajo para crear protocolos comunes de actuación, tanto en la parte operativa como en la parte de tareas de inteligencia, de información y de enlace.

Considero que esta última parte se ha logrado gracias al esfuerzo que han hecho los gobernadores y los gobiernos de los municipios para mejorar las capacidades de coordinación. Insisto en que antes estábamos aislados por el tema de la tecnología, no había sistemas que estuvieran articulados en todo el país. Eso está superado y espero que pronto podamos avanzar en esta etapa de desarrollo y tener mejores capacidades de operación conjunta.



-Señor secretario García Luna, ¿ha sido usted amenazado, teme por su seguridad y la de su familia?

-No, Don Mario. Cuando asumí esta encomienda, cuando hablé con el señor Presidente, me quedó claro que ésta es una variante y tenemos que asumirla con toda convicción, es una definición que uno asume en toda su magnitud. No he sido amenazado.

Tengo plena convicción, no voy a ceder en ninguna perspectiva de amedrentamiento o de miedo. Es más, una de mis teorías personales es que cuando hay ese tipo de factores, es un sensor donde uno recaba información, recaba inteligencia para tomar decisiones importantes en la ejecución de la operación. Pero, concretando, no he sido amenazado, ni de manera directa ni de manera personal. No soy temerario, pues es una actitud que no va con mi lógica de pensamiento, más bien es una perspectiva de convicción plena.



-Javier Herrera Valle, con más de 30 años en la Policía Federal de Caminos, denunció en una revista digital numerosas irregularidades en la SSP. ¿Qué responde a estas acusaciones y a los señalamientos de que en su secretaría se da una feroz disputa por el poder entre las distintas subsecretarías o cuerpos policíacos?

-Como lo comentábamos, Mario, la perspectiva de la Policía está ligada con una transformación. Esto implica acabar con la corrupción, la impunidad, el abandono que existía en las policías. Debo decirte que cada vez que tratamos de manera institucional la corrupción, siempre tenemos este tipo de circunstancias.

Somos pioneros en llevar a la ley los sistemas de control de confianza para la Policía, y quiero por eso que los veas, Mario. No ha habido ningún esfuerzo en México que provea a las policías de esta tecnología que estamos a punto de liberar para los estados y municipios.

No ha habido ningún esfuerzo ni capacidades técnicas como las que hoy tiene la Policía federal en el combate al crimen. Ahí se puede ver que el servicio federal puede combatir a cualquier elemento criminal del nivel que sea. Ya hay datos estadísticos, la gente detenida, los operativos, eso es indispensable para la Policía.

En la parte de desarrollo hay un tiempo de transición en donde estamos acabando de evaluar al personal, de instrumentar los sistemas. Sólo te reitero que el esfuerzo, la perspectiva de esa transformación es completa e integral. Existe ahora una premisa, que es el control de confianza, que es un tema sumamente importante y que antes no existía, Mario.

Cuando se ingresaba a la Policía no había ningún sistema, por eso quiero que veas cómo se implementa ahora y puedas constatar esa capacidad técnica que hoy tiene la Policía.

Esa resistencia ha sido histórica y ha ido a la par con el crimen históricamente. Me tocó transformar la Policía Judicial federal y de esas quejas tenía yo casi mil todos los días. El esfuerzo institucional para combatir al crimen es permanente, lo va a ser siempre. La única primicia es que no vamos a permitir ningún acto de corrupción. No vamos a permitir que esto no avance.

México merece instituciones de Policía sólidas, transparentes, creadas con un esquema nuevo de desarrollo. Hoy la Policía no puede asumirse como un policía sólo en la fase primaria de custodia o patrullaje de un área. Un policía tiene que tener capacidades superiores, de inteligencia operacional, de análisis, capacidades nuevas que requiere.

Sin duda, la tecnología, las computadoras, las comunicaciones son muy superiores y obligan a que todos los policías, sin excepción, transiten a esa evolución, desarrollo tecnológico, metodológico, de sistemas, y por supuesto que vamos a hacerlo con toda puntualidad.

Las resistencias tenemos que enfrentarlas y ese es un tema que siempre pasa cuando hay cambios. Tú eres testigo de ello, Mario, y vamos a enfrentarlo, pero además es increíble que algunos medios usan como premisas de sus notas: "dicen que...", y es un tema verdaderamente vergonzoso que muchas veces no haya fuentes. Respeto mucho los puntos de vista y sobre todo a los medios de comunicación, Mario, tú lo sabes, pero es increíble que algunos medios basen muchas notas de prensa en dichos.

Lo que sí puedo reiterar, Mario, es que la iniciativa para llevar a la ley esos cambios es nuestra. La iniciativa de llevar a la Policía sistemas, metodología y mecánicas de control de confianza, mecanismos de rendición de cuentas, es nuestra. En 30 años no ha habido un cambio de esa magnitud.

Sin embargo, la convicción, la voluntad, la perspectiva es institucional, es completa. Va a haber siempre resistencias al cambio, eso es algo que está asumido, pero la prioridad es México, y nuestro país merece tener instituciones sólidas. Necesitamos estar en un modelo en donde se administre el tema. Para mí, o el tema se administra o se combate, y yo no voy a administrar el problema, lo voy a enfrentar.

Estoy convencido que México merece instituciones, no caudillos, instituciones que den alcance a largo plazo para que nuestro país tenga realmente esta evolución en seguridad pública, en el servicio policial.

Hoy la Policía en el país, y usted puede registrarlo, tiene capacidades técnicas y metodológicas de hace 30 años. Eso no puede ser cuando hay herramientas como el internet, computadoras, sistemas, y la Policía debe estar a la vanguardia.

Cuando me tocó llegar a otra Policía y hacer esta transformación, la gente que tenía más experiencia me decía que tenían tantos años de experiencia, y yo les respondía que era muy valiosa pero que lo ideal es sumarla con conocimiento y tecnología. Si logramos articular esos tres elementos podremos cambiar el proceso, pero no puede ser al revés. Este es un reto cotidiano en todo el país, que enfrentamos para transformar el modelo policiaco.

(Continuará)