Ciencia y Tecnología
Peligro constante para las mariposas monarca
Organización Editorial Mexicana
1 de julio de 2008

Jorge Olmedo / El Sol de México

Ciudad de México.- La pérdida y la degradación del hábitat amenazan en forma constante las poblaciones de mariposas monarca durante su ciclo anual de reproducción, migración e hibernación. Si esta amenaza no se atiende, el declive del fenómeno migratorio será una realidad, advierte la Comisión para la Cooperación de América del Norte (CCA).

Lo anterior forma parte de los acuerdos asumidos por los ministros de Medio Ambiente de México, Canadá y Estados Unidos, reunidos en la décimo quinta sesión ordinaria del consejo celebrada la semana pasada en Ottawa, donde acordó adoptar el Plan de América del Norte para la conservación de la mariposa monarca, que pretende servir de agenda de colaboración a largo plazo para la conservación de la especie.

La mariposa monarca depende de gran número de hábitats de Canadá, Estados Unidos y México; de ahí que se precise de la cooperación trilateral para conservar su fenómeno migratorio y en el caso de nuestro país se afirmó que el área de hibernación demostraron perturbación acumulada en una quinta parte de la tierra boscosa de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (RBMM) en el período de 1986 a 2006.

El extenso documento presentado ante el pleno y en el cual se analiza la situación de la mariposa monarca país por país, se destaca que aunque la especie en sí, no está en peligro de extinción, la migración en América del Norte se considera un fenómeno biológico en situación de peligro dadas las amenazas al hábitat durante su ciclo anual de reproducción, migración e hibernación.

El plan ofrece una descripción actualizada de la mariposa monarca y su situación actual; se identifican los principales factores de riesgo que afectan a la especie y su hábitat a lo largo de la ruta migratoria, y se resumen las acciones de conservación en curso emprendidas en cada país.

Con este trasfondo, se presenta una lista de las principales acciones, prioridades y objetivos de conservación conjuntos que los tres países deben considerar para su adopción.

Las acciones identificadas abordan los siguientes objetivos principales: 1) reducir o eliminar la deforestación en el hábitat de hibernación; 2) atender las amenazas de pérdida y degradación de hábitats en la ruta migratoria; 3) atender las amenazas de pérdida, fragmentación y modificación del hábitat de reproducción; 4) desarrollar enfoques e instrumentos innovadores para fomentar modos de vida sustentables entre la población local, y 5) monitorear a las monarca a lo largo de su ruta migratoria.

La adopción de medidas a fin de cumplir con estos objetivos ayudará a conservar a la monarca y sus hábitats para futuras generaciones.

De todas las mariposas del mundo, la monarca (Danaus plexippus L.) es quizá la más conocida; además, la migración que emprende en América del Norte para invernar en México y California es uno de los fenómenos naturales más espectaculares y extraordinarios del planeta.

Sin embargo, la pérdida y la degradación del hábitat amenazan en forma constante las poblaciones, tanto orientales como occidentales, de mariposas monarca de la región durante su ciclo anual de reproducción, migración e hibernación. Si esta amenaza no se atiende, el declive del fenómeno migratorio será una realidad.

El documento presentado ante los Ministros de Medio ambiente de los tres países de América del norte, resume las evidencias del índice de pérdida de hábitat durante cada etapa del ciclo anual de la monarca.

Dado el tamaño relativamente pequeño de los lugares de hibernación, la pérdida de hábitat -por causas que van desde el aprovechamiento comercial de la madera y la tala de subsistencia en el caso de México, hasta el desarrollo comercial y municipal en el caso de California- es el motivo de mayor preocupación inmediata.

La conservación de la mariposa monarca exigirá acciones trilaterales en las que participen ciudadanos, organizaciones e instituciones.

Los objetivos y las acciones concebidos para alcanzar la meta es: conservar el hábitat que la mariposa monarca necesita durante su ciclo anual de reproducción, migración e hibernación. Estos objetivos y acciones representan, en síntesis, el conocimiento más profundo de los aspectos de la biología de la mariposa monarca relevantes para tal conservación del hábitat, que deberá incluir tanto la protección del ya existente como la rehabilitación de aquel degradado por las actividades del ser humano. La monarca coexiste con asentamientos humanos y, por ello, las actividades de conservación también deben atender las necesidades sociales, económicas y educativas de los seres humanos que viven en el hábitat de la monarca y sus alrededores.

Además, como la monarca utiliza un amplio rango de hábitats que abarcan grandes áreas geográficas durante su ciclo migratorio, es imperativo que las medidas de conservación se basen en un enfoque que abarque toda la ruta, en vez de estar dirigidas exclusivamente a una etapa específica del ciclo anual.

Sin embargo, las reducidas dimensiones de los sitios de hibernación en México y California y las amenazas directas que para ellos representa el ser humano hacen que la conservación de estas áreas en particular sea motivo de preocupación decisiva y apremiante.

El objetivo específico del plan de conservación de la mariposa monarca es atender las amenazas de pérdida y degradación de hábitat en la ruta migratoria; la conservación efectiva de la ruta migratoria que demanda medidas de manejo inmediatas, apoyadas por investigación y monitoreo para identificar los tipos de hábitat y los lugares de mayor importancia para la mariposa monarca durante sus migraciones de primavera y otoño, así como conocimiento de la forma en que las actividades humanas afectan la disponibilidad e idoneidad de estos hábitats, entre otros.

Asimismo, el Plan destaca la necesidad de fomentar entre dependencias gubernamentales, organizaciones conservacionistas privadas y propietarios de tierras públicas y privadas prácticas de aprovechamiento del suelo que sustenten la reproducción de la mariposa monarca.

Para ello se necesita desarrollar enfoques de instrumentación innovadores. Incentivos para la conservación, como el pago de servicios ambientales en la RBMM, a través del Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca (FCMM) -administrado por el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN) y el WWF-Programa México-, podrían ayudar a aminorar las amenazas que la pérdida de hábitat genera.

También plantea medidas de cooperación trilaterales, como el apoyo y la ampliación de la Red de Areas Protegidas Hermanas que participan en la conservación de la mariposa, servirán para proteger el hábitat, apoyar la educación ambiental y reforzar los esfuerzos de monitoreo.

En el apartado correspondiente a México se reconoce el esfuerzo realizado, que permitió la emisión de tres decretos federales para proteger el hábitat de la mariposa monarca en su territorio.

El primero (el decreto de 1980) otorgaba protección a las áreas de hibernación de la mariposa sin especificar los lugares que se iban a conservar y restringía las actividades de extracción en los bosques sólo durante la temporada de hibernación (noviembre a marzo). El segundo (el decreto de 1986) definió 16.110 hectáreas en cinco áreas de protección separadas a lo largo de los límites de los estados de México y Michoacán: Cerro Altamirano, Sierra Chincua, Sierra El Campanario, Cerros Chivatí-Huacal y Cerro Pelón. Estas cinco áreas en conjunto fueron llamadas Reserva Especial de la Biosfera Mariposa Monarca.

Cada área tenía una zona núcleo y una zona de amortiguamiento, con un total de 4.491 hectáreas para las zonas núcleo y 11.619 hectáreas para las zonas de amortiguamiento. El 10 de noviembre de 2000 se creó, por decreto presidencial, la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (el decreto de 2000), con lo que se amplió la reserva a 56.259 hectáreas ( 13.552 hectáreas de zonas núcleo y 42.707 hectáreas de zonas de amortiguamiento).

La nueva reserva incluyó la creación del Fondo para la Conservación de la Mariposa Monarca (FCMM) -administrado por el FMCN y el WWF-Programa México-, que otorga incentivos económicos para evitar la tala a las comunidades locales propietarias de tierras en las zonas núcleo y cuyos permisos de aprovechamiento forestal fueron revocados (Missrie, 2004; Galindo-Leal y Rendón Salinas, 2005; Missrie y Nelson, 2007).