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México
Arreglar la economía, prioridad del proximo presidente de EU
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Segunda y última parte
Organización Editorial Mexicana
9 de junio de 2008
Especial de Nidia Marín / El Sol de México
Ciudad de México.- Y como Estados Unidos ya no quiere queso sino salir de la ratonera, para el próximo presidente de aquel país, sea Barack Obama o John McCain, el asunto prioritario será resolver la crisis económica en la cual están inmersos y a través de las decisiones de su Congreso determinar su política con México. Lo señala el internacionalista David Mendoza Santillán, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, de la UNAM, quien además aclara que el proyecto de nación de Estados Unidos es uno solo. No importa quién esté en el poder. Comenta que quien llegue a la Casa Blanca, deberá tomar una posición clara sobre las guerras de intervención, tanto en Afganistán como en Irak, enfrentar el calentamiento global, la crisis alimentaria, las cuestiones energéticas, la relación que tiene con sus socios y aliados de la Comunidad Económica Europea; revisar la relación con las republicas exsoviéticas de Europa central, para tener el control de los gasoductos y oleoductos y sacar un beneficio para los estadounidenses, así como replantear la relación con China. "Obama o McCain, cualquiera que llegue no hará mucho caso a Latinoamérica, aunque en el caso del narcotráfico y la migración, pondrá atención". Y refiere, también, "la falsa percepción de que los demócratas son los alivianados, los que apoyan a México y le dan todo tipo de facilidades, pero no es así. Lo cierto es que los demócratas han sido grandes instigadores de algunas problemáticas que se han vivido en México, desde la guerra 1847, ya que quienes estaban en el poder eran los demócratas. Las intervenciones que se han tenido y los peores golpeteos contra nuestro país han sido de los demócratas y no tanto de los republicanos". Durante una entrevista para El Sol de México, el académico, responde a una veintena de preguntas. -¿Será verdad que la supuesta rivalidad entre ambos aspirantes, Hillary y Obama, era una estrategia bien definida para lograr el triunfo y eventualmente aplastar a los republicanos en las elecciones por venir? "Esa es la gran pregunta que uno se hace. Sin embargo, lo que vimos fue una pelea si no a muerte, sí demasiado filosa, en términos de estarse desgastando los dos candidatos demócratas. No creo que haya triunfalismo en las filas de los demócratas. La situación se irá diluyendo poco a poco. Cuando gana McCain por encima de los otros seis aspirantes, tuvo el tiempo necesario para programar, analizar y dar los puntos referenciales en torno hacia dónde se va a mover su proyecto. Barack Obama va a tener alrededor de cuatro meses para poder coser cada una de las recomendaciones, situaciones, objetivos, amenazas y perspectivas que se han ido generando como candidato para poder enfrentarse a McCain. Creo que el republicano está mejor preparado". -¿No están parejos, actualmente? "Creo que McCain está un poquito más adelantado que Obama, pero aún no se puede definir en blanco y negro, hay que matizar todavía con el trabajo que ellos realicen y en el caso de Obama, en la incorporación a su proyecto de algunas de las propuestas que tenía Hillary". -Han dicho en Estados Unidos que después de la derrota de Hillary Clinton, el candidato republicano, John McCain, está tratando de cachar los votos que tenía esta demócrata con la finalidad de derrotar a Obama. ¿Son tan endebles las convicciones de los simpatizantes demócratas en este caso de Hillary? "Dicen que a río revuelto ganancia de pescadores. Obama tendrá que adelantarse para poder recoger buena parte de las propuestas que tenía Hillary y matizar aquellos puntos en los cuales los electores que la apoyaban se plieguen a Obama. "Sin embargo, explica, creo que buena parte de estos electores desencantados pueden pasarse al lado de McCain. Pero la política estadunidense es tan compleja y diversa que no se parece en nada a la política electoral de nuestros países en Latinoamérica. Allá tienen un proyecto de nación al que regularmente se van a ir plegando todos los estadunidenses. Allá no habrá ajuste de cuentas, como lo vemos en nuestros partidos políticos". -¿El tácito triunfo de Obama en la candidatura demócrata reduce las presiones hacia México en materia petrolera en este momento y si ganara la presidencia se espera alguna reacción en ese sentido? "Habrá que esperar. Hay quienes piensan que al ganarle Obama a Hillary, virtualmente se le está dando el triunfo para llegar a la Casa Blanca y eso no es cierto, hay que esperar. Cualquiera de los dos candidatos tendrá que replantear una serie de medidas, ante todo para poder reforzar las finanzas públicas. "Es por eso, explica, que el Congreso estadunidense decidió que de los 500 millones que le iba a dar a México para el Plan Mérida, apenas se le darían 300 millones que, la verdad, no sirven para nada. Parece que les interesa mucho a los estadunidenses salir de la crisis enorme que tienen". Para dar una idea de ese problema ejemplificó: "Los bonos que regularmente regresaba la Hacienda de Estados Unidos a los contribuyentes eran ocupados para reactivar la economía, ya sea con la compra de artículos deportivos, electrónicos, computadoras, software, automóviles, etcétera, pero ahora, de acuerdo a las encuestas, lo que harán con dichos bonos es completar su gasto para alimentos y energéticos". Los países latinoamericanos están pendientes de las elecciones en Estados Unidos. Para algunos un republicano les vendría bien, para otros sería mejor el demócrata. Y mientras se deshoja la margarita... -¿Se prevé que con McCain o con Obama en la Presidencia habría un cambio en la política hacia Cuba, hacia Venezuela y hacia Colombia? -Con Cuba los estadunidenses van a esperar esta transición que ya estamos viendo desde la llegada de Raúl Castro a la presidencia. Sin embargo, falta un poco más para saber lo que sucederá. Respecto a Venezuela, en alguna ocasión el presidente Hugo Chávez simpatizó con Obama. Sin embargo, si es que llega al poder, el afroamericano tendrá que replantear su relación con este país y por supuesto con los demás de América Latina. "En el caso de Colombia, precisa, habrá que estar al pendiente porque es un asunto de narcotráfico, problema en el cual también está México como país de tránsito y de cierta producción, sobre todo ahora que estamos poniendo los muertos en esta lucha. Habrá que ver cuáles serán los mecanismos necesarios para poder sostener e impulsar este apoyo o estas críticas que se han hecho hacia países de Latinoamérica". -¿La mirada de Estados Unidos estará más hacia adentro de su país que hacia fuera por sus problemas económicos? "Así es. Pareciera que eso, hasta cierto punto, le conviene a todo el mundo: un Estados Unidos fuerte, representa una economía fuerte, en el cual los estadunidenses se sientan seguros y vuelvan a tomar su ritmo de vida. Lo que hemos visto con el presidente Bush, desde el 2000 hasta lo que va corriendo de este año, ha sido una economía basada en el viejo esquema de la guerra. Sin embargo, se descuidaron otras partes: el superávit que había dejado William Clinton prácticamente desapareció y fue utilizado para cuestiones totalmente armamentistas donde se beneficiaron solamente algunas empresas. Tendremos que ver lo que sucede". Comenta: "A algunos les conviene que Estados Unidos se preocupe por sus propios problemas y que deje a un lado aquellos que podrían ser resueltos de una manera regional y de una forma en la que los europeos y algunos países asiáticos y de Medio Oriente, se mantengan en su propio dinamismo". |
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