Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Se "esfuman" los excedentes petroleros
Felipe Calderón en entrevista con Mario Vázquez Raña, al cumplir 18 meses de gobierno. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México

(Primera de Tres Partes)
Organización Editorial Mexicana
2 de junio de 2008

por Mario Vázquez Raña

Ciudad de México.- Felipe Calderón cumple ya sus primeros 18 meses como Presidente de México y para hacer un balance de su administración me recibió en Los Pinos, donde lo entrevisté sobre las principales áreas que ocupan y preocupan a su gobierno.

Tres son los temas fundamentales que se abordan de manera prioritaria en su agenda: petróleo, seguridad y alimentos. Y son, precisamente, estos temas sobre los que Calderón insiste en poner el énfasis y desarrollar las estrategias emprendidas que permitan redituar en beneficios para todos los mexicanos.

Si hace un año nos hablaba de la necesidad de una reforma petrolera, hoy insiste en que es más urgente que nunca. Alerta sobre la producción de crudo que cada vez es más baja y reflexiona sobre los excedentes por el sobreprecio del petróleo que, en sus propias palabras, se "nos esfuman casi de inmediato", sobre todo por la importación de gasolinas.

Pese a los problemas, encontré a un Presidente optimista, que confía en que se lleguen a los acuerdos necesarios para fortalecer a Pemex sin privatizarla.

-Señor presidente Felipe Calderón, hace un año, cuando le hice la primera entrevista que concedió por sus seis primeros meses de gobierno, usted alertaba sobre la urgencia de una reforma energética. ¿Cómo valora la discusión y los debates que se llevan a cabo sobre las iniciativas en materia petrolera que usted envió al Congreso?

-Don Mario, reconozco al Senado por aportar un espacio de discusión sobre esta reforma, donde, desde los más diversos puntos de vista, se ha coincidido en la necesidad de fortalecer al sector de hidrocarburos y en especial a Pemex.

Al margen de ello, debemos recordar que la coyuntura ofrece a México una oportunidad para construir un acuerdo que, de concretarse, nos permitiría obtener mayores recursos para invertir en salud, educación e infraestructura, para que los mexicanos puedan vivir mejor.

Lo que sí puedo asegurarle, Don Mario, es que si hace un año hablé ya de urgencia en el tema de la reforma, hoy la urgencia es mucho mayor. En el lapso de este año la producción de petróleo ha caído aún a mayor velocidad. Hemos perdido en lo que va del año alrededor de 187 mil barriles diarios de producción y me preocupa. Necesitamos permitir que Pemex cuente con los instrumentos de financiamiento, decisión, administración y contratación que le permitan expandir rápidamente su capacidad de operación y acceso a la tecnología en la exploración de nuevas reservas, en la producción de petróleo y gas, así como en la producción de gasolinas y refinados.

-El debate de hace unos días con la participación de algunos gobernadores fue muy interesante, señor Presidente, ¿no le parece?

-Sin duda Don Mario, y deseo que siga mejorando la calidad de los debates. Lo cierto es que los problemas que tenemos sí son cada vez más delicados, sobre todo este tema de la importación de gasolina, que por una parte nos está acabando prácticamente todo lo que tenemos de ingreso excedente; una buena parte se va en pagar la diferencia del precio en las gasolinas importadas.

Es decir, la gasolina de Estados Unidos está como a 11.00 pesos el litro y aquí se está vendiendo al público a 7.10; cuesta muchísimo dinero. Claro que lo hacemos para no causarle un perjuicio a los consumidores en este momento, pero es una decisión muy costosa dado los precios internacionales. Y la otra que sí se nos está cayendo la producción de petróleo rápidamente.

Incluso, el primer trimestre fue una producción muy, muy baja. Para mí es muy claro que tenemos que tomar decisiones rápidas sobre Pemex.

-Las críticas fundamentales se basan en que permite una privatización encubierta y que se trata de una reforma inconstitucional. Señor Presidente, ¿qué salida ve ante estos cuestionamientos?

-Al igual que millones de mexicanos, estoy convencido que Pemex es propiedad de la nación y la iniciativa que presenté tiene precisamente el objetivo de fortalecer a esta gran empresa y no el privatizarla. Don Mario, además la propuesta está estrictamente respaldada por el marco de las disposiciones de nuestra Constitución.

Con la iniciativa que presenté, México continúa siendo dueño del petróleo y continúa explotándolo de manera exclusiva. Pemex es y seguirá siendo cien por ciento de todos los mexicanos. Pemex no se privatiza, se fortalece.

El objetivo de la reforma es asegurar que México cuente con petróleo para las siguientes generaciones y que la riqueza petrolera genere los recursos que necesitamos para igualar las oportunidades entre las más diversas comunidades del país.

-Las posiciones parecen muy encontradas, ¿piensa que quizá haya faltado una estrategia de comunicación que informe puntualmente lo que usted busca?

-Bueno, Don Mario, este ha sido un tema controversial por la complejidad técnica que supone, pero especialmente por la importancia que todos los mexicanos damos al petróleo. Es natural que exista polémica y es sano que se debatan las distintas posturas.

También es cierto que hay quienes, sin interesarles de fondo buscar soluciones a problemas que vive el sector, sólo busquen sacar ventaja política a través de la manipulación de los sentimientos y la exacerbación de las diferencias entre los mexicanos. Es lamentable, pero también es parte de la democracia.

En cuanto al esfuerzo de comunicación, se ha hecho éste, de manera muy intensa, pero siempre es posible mejorarlo; eso hemos hecho y lo seguiremos haciendo. Por ello, mi gobierno se ha dado a la tarea de informar a los mexicanos, de manera realista y objetiva, sobre el gran reto que enfrenta nuestro sector energético. Presentamos un diagnóstico integral sobre la situación de la industria tanto a los legisladores como a la opinión pública y hemos mantenido un diálogo muy amplio sobre este tema.

En una democracia sólida como la nuestra, Don Mario, es natural que existan diversas corrientes de opinión. Sin embargo, lo reitero: lo más importante es construir los acuerdos que necesitamos para impulsar el desarrollo de los mexicanos.

-Señor Presidente, ¿cuándo y cómo piensa que se vaya a aprobar la reforma?

-Soy muy respetuoso de la autonomía y las facultades del Congreso de la Unión. Yo espero, Don Mario, que una vez concluido el debate, pueda entrarse al análisis y dictamen de las iniciativas, y que se haga cuando el Congreso así lo determine.

-Señor Presidente, en caso de que la reforma no sea aprobada, ¿qué se podría hacer?

-Bueno, si no hay reforma tendremos que seguir trabajando Don Mario, pero enfrentando cada día problemas mucho más graves: menos ingresos para el Gobierno, más costo en el subsidio de gasolina y al mediano plazo eso puede generar problemas muy serios.

Probablemente yo como presidente pueda librarla -digámoslo así-, lo peor vendría para quien siguiera después de mí en la Presidencia.

Realmente estamos trabajando para el futuro, porque finalmente tendremos menos ingresos, pero implicará algunas reducciones en el presupuesto, algunas correcciones. Pero lo grave puede venir después de mi propia administración si no se toman decisiones ahora, porque una decisión de nuevas inversiones, sea una refinería, sean nuevos pozos petroleros, llevan años para que empiecen a producir, es decir, son dos años por lo menos de exploración y otros dos años de construcción.

-El precio del petróleo sigue en aumento y la mezcla mexicana establece nuevos récords que duplican lo establecido por el Gobierno para este año en su Presupuesto de Ingresos. Señor presidente Calderón, ¿en qué nos beneficia y en qué nos perjudica?

-Nos beneficia en la medida que aumentan los ingresos del Gobierno. Nos perjudica en tanto que cada día importamos más productos derivados del petróleo. Es una pena que estemos importando ya el 40 por ciento de la gasolina que consumimos. Nos perjudica también porque el petróleo caro eleva el precio de la energía y eso hace sufrir a las empresas.

Por otra parte, los excedentes que logramos con esos precios se esfuman de inmediato, sobre todo porque tenemos que pagar más cara la gasolina. De hecho, la gasolina la compramos casi a 12 pesos el litro y la vendemos en el mercado nacional a siete pesos y centavos. Es decir, perdemos casi cuatro pesos por cada litro de gasolina.

A eso, Don Mario, hay que agregarle el que se está cayendo la producción de petróleo muy rápidamente, este año estamos produciendo más de un 10 por ciento menos que el año pasado.

De los 33 mil millones de pesos que hubiéramos recibido por excedentes, por el precio del petróleo durante el primer trimestre de este año, hemos gastado 18 mil 600 millones de pesos por sostener el precio de la gasolina a precios accesibles para las familias mexicanas. Hemos perdido 15 mil 500 millones de pesos porque estamos produciendo menos petróleo del que había previsto Pemex. Y, por último, siete mil 700 millones de pesos más por la apreciación del peso frente al dólar. Es decir, en la medida en que el dólar baja de precio en pesos, nos pagan menos pesos por cada barril vendido de petróleo.

-¿Qué se hará con estos excedentes? ¿Hay transparencia en el destino de estos recursos?

-En primer lugar, seguiremos sosteniendo la gasolina a precios accesibles para defender la economía de las familias mexicanas, si acaso con variaciones muy graduales, como se ha venido haciendo desde hace muchos, muchos años. Y los excedentes remanentes serán distribuidos tal como lo manda la ley de presupuesto, es decir, algunos derechos sobre hidrocarburos se destinan tanto a gasto en infraestructura de las entidades federativas como a la creación de fondos para un fin específico, uno para estabilizar los ingresos federales si llegaran a bajar y otro para estabilizar los ingresos de los estados en las mismas circunstancias.

Otra parte, Don Mario, se queda en la propia empresa para financiar inversiones que necesita. Hoy la ley es muy rigurosa y el Gobierno no tiene margen para asignar esos recursos de manera discrecional y qué bueno que así sea.

-¿Estaría usted de acuerdo en que los estados petroleros de la República formen un frente para operar directamente con inversiones públicas y privadas en Pemex?

-Habrá que analizar con mucho cuidado los detalles de esa propuesta Don Mario, y estamos dispuestos a analizarla.

Ahora bien, entre los objetivos de la reforma que he presentado, está asegurar que la riqueza petrolera genere más bienestar para los mexicanos, más recursos para infraestructura en todos los estados y municipios del país, impulsando el desarrollo regional.

Por ejemplo, entre otras cosas estamos proponiendo que Pemex tenga los mecanismos suficientes para construir y operar refinerías, para contar con la transportación por ductos y almacenamiento necesarios, y así dejar de importar gasolina, diesel y otros productos del extranjero, al tiempo que aseguramos una mejor distribución de petrolíferos a un menor costo.

Esto detonaría el desarrollo de las comunidades donde se establezcan estos proyectos, creando nuevos empleos y, por supuesto, Don Mario, nos permitiría también contar con gasolinas más limpias, fertilizantes más baratos y otros beneficios para los productores de los estados.

Si hay reforma, podremos construir varias refinerías al mismo tiempo, sin desviar recursos públicos que pueden emplearse para mayor exploración o producción de petróleo, o bien en gasto social. Las refinerías impactarían de manera muy favorable las economías regionales donde se establezcan.

(Continuará)