Opinión
Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Vida en planetas y las más lejanas galaxias

Organización Editorial Mexicana
5 de mayo de 2008

Hoy, y desde hace casi cuatrocientos años, cuando el biólogo holandés Antón van Leeenhöek, mirando a través de su microscopio, fue el primero en observar los microbios y los espermatozoides y muchísimos otros objetos, y Galileo Galilei, medio siglo antes, a través del telescopio que inventó, miró las manchas solares y explicó que las estrellas debían estar mucho más alejadas que los planetas y que el universo tenía unas proporciones mayores de lo supuesto, tanto se mira en la entraña de una molécula como se avistan planetas y galaxias a distancias impensables.

Desde lo más infinitamente pequeño a lo más infinitamente colosal y distante de la Tierra. De lo nano a lo gigantesco para conocer el origen de la vida aquí y en el cosmos, y todo ello para tener la mejor visión de las primeras etapas de la formación de los planetas, lo cual podrá aumentar el conocimiento sobre el origen de nuestro Sistema Solar y el potencial de vida en otros sistemas semejantes, así como echar una mirada retrospectiva hacia la infancia del Universo.

Así, los investigadores estadunidenses Frederic Moynier, Benjamín Jacobsen y Quing-Zhu Yin, a finales del año pasado le pusieron fecha de nacimiento a nuestro Sistema Solar, datándolo hacia 4 mil 568 millones de años, y al Universo hace 12 mil a 15 mil millones de años, cuando aconteció la Gran Explosión o Big Bang.

A mediados de marzo pasado, el telescopio espacial Spitzer descubrió la presencia de grandes cantidades de gases orgánicos simples y vapor de agua en una zona de formación de planetas que tiene menos de un millón de años, y es un ejemplo típico de las estrellas jóvenes con discos protoplanetarios.

El punto de observación fue la zona de la estrella AA Tauri.

Tanto los gases orgánicos como el vapor de agua giran en forma de disco alrededor de una nueva estrella, lo que "constituye una prueba de que esas moléculas se crearon allí", consigna Colette Salyk, del Instituto Tecnológico de California, Estados Unidos, y autora principal del estudio publicado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Agencia Espacial Norteamericana.

"Esta es una de las pocas veces que se ha demostrado de manera directa que existe vapor de agua en la parte interna de un disco protoplanetario, que es la parte más probable para la formación de planetas", abundó la científica.

Los sabios detectaron moléculas orgánicas simples de cianuro de hidrógeno, acetileno y dióxido de carbono, además de vapor de agua.

"Aunque no detectamos tanta agua como la que existe en los océanos de la Tierra, pues sólo vemos la superficie del disco, pensamos que el agua es abundante", precisa Geoffrey Blake, profesor de cosmoquímica y ciencias planetarias del citado instituto.

Por otra parte, a principios de abril, desde el telescopio Keck, desde el volcán inactivo Mauna Kea, en Hawai, sin la interferencia de nubes ni distracciones, los astrónomos descubrieron un grupo de galaxias situado a unos 11 mil 400 millones de años luz de la Tierra, el "lugar más distante jamás descubierto", informaron a los medios Jeff Cooke, James Bullock y Elizabeth Barton, de la Universidad de California en Irvine.

Los sabios han nombrado a este grupo de tres galaxias "Golden Boy" (Niño Dorado). Antes del Niño Dorado, la galaxia más lejana se había descubierto hace dos años, con una distancia de 9 mil millones de años luz.

Es obvio que a nuestros gobernantes, magistrados, legisladores, próceres y políticos, estos hallazgos no les interesan y menos les dan seguimiento. Ellos están inmersos en lo suyo, que ya sabemos qué es. Conocer de estos logros habría de serles útil, digo.
Columnas anteriores
Columnas

Cartones