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México
Niños "índigo", víctimas de charlatanes con terapias alternativas
Organización Editorial Mexicana
28 de abril de 2008
Judith García / El Sol de México
Ciudad de México.- En los últimos 26 años, los niños índigo -conocidos también como los de aura azul- han pasado de ser una "raza superior física, espiritual y mentalmente" a delincuentes en potencia. Las teorías místicas y algunas características que les atribuyen como la rebeldía, déficit de atención e hiperactividad, provocaron que se desviara la atención educativa y médica que requieren los pequeños que presentan este tipo de conductas, afirmó Hernán Varela Mistronet, especialista en el Centro de Educación Especial y Rehabilitación (CEER) de la Universidad de Guadalajara. Frente a este vacío, dijo, grupos y organizaciones se aprovechan de la ignorancia de los padres de familia y ofrecen la "sanación espiritual", y "terapias alternativas", por módicas cantidades que van desde los 250 pesos hasta los mil pesos por sesión, donde se incluye una la fotografía Kirlian, la cual capta los colores del aura; y si el niño tiene aura azul, es otro costo por el tratamiento y el material didáctico de apoyo. En promedio, un niño señalado como índigo -rebelde, hiperactivo- gasta, en promedio al año, más de 30 mil pesos en su educación en escuelas privadas para recibir una atención personalizada, ya que en los planteles públicos, son rechazados por considerarlos como problemáticos. En entrevista con "El Sol de México" alertó a los padres de familia con hijos que padecen el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad (SDAH), a no tratarlos con métodos metafísicos o esotéricos y recurrir a la medicina moderna. Dijo que si no les proporciona una atención adecuada presentaran disminuciones en su coeficiente intelectual y rendimiento académico, resultando en una alta probabilidad del uso de drogas cuando llegan a adolescentes y adultos. Señaló que de acuerdo Encuesta Nacional de Epidemiología Siquiátrica 2005, en México, un millón 600 mil niños y niñas de entre 6 y 16 años de edad padece este síndrome. Pero lo más alarmante, indicó, es que sólo 8 por ciento está diagnosticado y en tratamiento. Coincidió con el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Rafael Castillo en que existe mucha información ambigua sobre el tema de los niños índigo y que ni especialistas en siquiatría, pediatras o profesores pueden identificarlos. Recordó que el término "índigo" fue acuñado en 1982 por Nancy Ann Tappe, una parasicóloga que desarrolló un sistema para clasificar la personalidad de las personas de acuerdo al color de su "aura". Según ella -precisó- las auras han estado saliendo y entrando de la Tierra a través de la historia, pero las de color índigo comenzaron a aparecer a partir de la década de los 80. En 1999 con la aparición del libro "Los niños índigo", escrita por Lee Carroll y Jean Tober, popularizaron la idea de una nueva generación espiritual de características especiales, destinada a mejorar el mundo. Ahí, se mencionaba los extraños comportamientos de los niños y atributos sicológicos "poco usuales". A partir de ese momento, se polarizó la definición de estos pequeños. Para los investigadores moderados, se trata de niños superdotados, con problemas de autoridad, egoístas y que tienen sistema inmunológico a prueba de cualquier enfermedad agresiva como el SIDA o cáncer. Para otros, añadió, hablan de que son una raza superior que pueden tener contacto con extraterrestres o que tienen atributos paranormales como predecir el futuro. |
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