Irapuato
Ejército Mexicano, pilar de la nación
Los soldados del Ejército Mexicano siempre están listos para defender la seguridad. Foto: Ricardo Álvarez / El Sol de Irapuato
El Sol de Irapuato
19 de febrero de 2008

José Juan Ramírez

Irapuato, Guanajuato.- "Somos un equipo, somos los más grandes, somos los mejores que siempre conquistamos la victoria. Con fuego, con obusero, cañones y morteros; con nuestro apoyo, a la victoria a las demás armas llevaremos y con ello la gloria alcanzaremos. ¡Artilleros! al pie del cañón, cumpliremos cualquier misión".

Exhorto de los Regimientos de Artillería

El sonido del clarín, la trompeta o la corneta, marca el comienzo de la actividad de quienes se han transformado en los guardianes de la seguridad de millones de personas y el pilar indiscutible de la nación entera. Con su entereza y, sobre todo, sus valores, los soldados del Ejército Mexicano representan la esperanza de todo un pueblo.

Los soldados del Ejército Mexicano deben tener cualidades que los hace especiales: honor, lealtad, patriotismo, disciplina, espíritu de cuerpo, abnegación y honradez, son valores esenciales en su trabajo diario y su servicio al país entero y a sus habitantes.

"Somos tropas adiestradas y capacitadas para servir a nuestro pueblo, a nuestra sociedad, nosotros venimos de ahí, somos parte del pueblo... el Ejército Mexicano es una institución que se basa en sus valores para servir al país", enfatiza el Coronel de Artillería Diplomado de Estado Mayor (DEM) Ramón Chávez Cruz, Comandante del Primero Regimiento de Artillería (1er. R.A.), quien también es Director de la Escuela Militar de Artillería (EMA), ubicada en Irapuato.

La capacitación y el adiestramiento es una constante en el Ejército Mexicano. Estrategias y tácticas, son parte de la vida diaria de un soldado. La preparación es militar, física y mental. Pero no sólo se ejercita el cuerpo, también la mente. Los valores humanos y la convivencia con la familia son parte fundamental para que se tengan buenos resultados en la labor que se encomiende, ya sea vigilar un área estratégica, el combate al narcotráfico o, bien, ayudar a quienes sufren las consecuencias de un desastre natural, como una inundación, un terremoto o un incendio. Siempre están ahí, donde se les necesita. Por ese motivo, las fuerzas armadas son la institución más respetada en todo México y con la mayor credibilidad, porque se lo han ganado a pulso.

Poco a poco, la Secretaría de la Defensa Nacional ha modificado varios esquemas que le permiten una mayor eficiencia en su labor; uno de los puntos que marca el cambio benéfico al interior del Ejército, es que sus elementos están siendo capacitados en materia de Derechos Humanos (DH), así como en códigos penales, leyes de Responsabilidad de los Servidores Públicos y todo lo que les permita no cometer abusos de autoridad, ya que el respeto a los Derechos Humanos de los ciudadanos es una prioridad, señala el Coronel Chávez Cruz, quien destaca que los instructores en DH reciben academias en el Centro de Estudios del Ejército y la Fuerza Aérea (CEFA).



"PORQUE NOS CUIDAN"

Muchas personas aún recuerdan el anuncio televisivo donde una niña que viaja en un automóvil que es detenido en un retén militar, le regala una muñeca a un soldado y cuando su madre le pregunta por qué lo hizo, la pequeñita, en su inocencia, le responde: "porque nos cuidan". Este anuncio simplemente muestra una realidad palpable, ya que en la actualidad, el Ejército Mexicano es el pilar del país.

La ineficiencia de autoridades civiles de sexenios anteriores en el combate al crimen organizado y, en específico, el narcotráfico, provocó que los soldados se convirtieran en la última línea de defensa que tienen los ciudadanos. Esto, por desgracia, ha tenido un costo alto: muchos miembros de las fuerzas armadas han perdido la vida. En una ceremonia realizada el 2 de mayo del 2007 -encabezada por el presidente Felipe Calderón, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas- donde se rindió homenaje a militares caídos en cumplimiento de su deber, se mencionó que hasta esa fecha habían muerto 512 miembros del Ejército y Fuerza Aérea y 39 marinos de la Armada de México en el combate al narcotráfico, desde 1976, cifra que probablemente ha aumentado y seguirá creciendo.

Sin embargo, los resultados han sido positivos: de acuerdo a datos de la SEDENA, hasta el 15 de febrero del 2008 se habían erradicado 174 mil 667 plantíos de marihuana, y 75 mil 675 de amapola. Se han destruido 908 pistas de aterrizaje clandestinas, 258 campamentos. En cuanto a intercepción se han decomisado casi 2 mil 300 toneladas de marihuana, 11 mil 192 kilos de semilla de marihuana; 18 mil 925 kilos de cocaína y 123 kilogramos de heroína, sustancias que no envenenaron a jóvenes, niños y adultos. Los meses de enero y febrero del año en curso, han significado duros golpes al narcotráfico, con la detención de capos de primer nivel, así como el aseguramiento de importantes arsenales.

Los soldados, oficiales y jefes del Ejército Mexicano se han transformado en el garante de la tranquilidad y seguridad de millones de personas. Por ello, sigue en nuestra mente la imagen de esa niña del anuncio de la televisión que regala su muñeca a un militar; la razón es simple: es "porque nos cuidan".