Internacional
El gobierno chavista y sus seguidores cierran campaña por el "Sí"
Varios chavistas también usaban en sus cabezas una boina roja para emular a Chávez o al Ché Guevara, uno de los ídolos gubernamentales. Foto: Reuters
Organización Editorial Mexicana
30 de noviembre de 2007

AP

Caracas, Venezuela. - Los miles de seguidores del gobierno mostraron este viernes su apoyo al referendo que busca la reelección indefinida del presidente Hugo Chávez al congregarse en calles y plazas del centro de esta ciudad, confiados en que el pueblo aprobará la propuesta.

Cientos de autobuses, algunos de ellos destartalados, transportaban a otros cientos de personas que llegaban a la capital, vestidos con camisetas rojas con la leyenda en su pecho "Sí con Chávez", a mostrar su apoyo a la propuesta de referéndum que busca la reelección indefinida presidencial, o sentar las bases de un estado socialista.

La reforma también le da la facultad al mandatario de decretar estados de excepción con la duración y extensión que el presidente desee, y sin que sea aprobado por otras instancias de poder.

"Chávez para nosotros se ha convertido en un padre, en un líder, en un guía... no es solo un político, es un padre de los pobres", dijo a la AP Xiomi Díaz, una agricultora, y madre de dos hijos, que venía desde Barquisimeto, a unos 280 kilómetros al este de Caracas, en un autobús rojo, pintarrajeado a los lados con pintura blanca "Sí, sí, y sí, a Chávez le digo sí".

El oficialismo ofreció llenar la avenida Bolívar y otras dos aledañas, en el centro de la ciudad, de 1.2 kilómetros de largo y 26 metros de ancho, para superar la multitudinaria asistencia en la calle de la víspera de la oposición que busca el "no" a la reforma.

El gobierno colocó varios puntos de reunión para sus seguidores, en los cuales se entonaba sin parar canciones de tinte socialista, que hablaban en sus letras de "patria, socialismo o muerte", el lema que promueve el mandatario.

Varios chavistas también usaban en sus cabezas una boina roja para emular a Chávez o al Ché Guevara, uno de los ídolos gubernamentales.

"Vamos a derrotar al imperio, a la oligarquía, a los opresores que quieren que el pueblo se quede como ha estado desde siempre, en la ruina que promovieron los ricos por años", aseguró el caraqueño Antonio Almenara, que se autorreconoció como "un chavista radical".

la posición de Almenara refleja la división de la sociedad venezolana, entre quienes creen que la salida a la pobreza es la receta socialista que promueve el gobierno, y de los que temen por sus propiedades, de las clases adineradas.

"Esta reforma es una amenaza a un estilo de vida, en contra de la propiedad privada", dijo en la vsipera a la AP Leopoldo López, alcalde de Chacao, una circunscripción caraqueña, al mostrar la opinión de muchos opositores.

Algunos seguidores de Chávez se molestaron al ser preguntados si, como dice la prensa local opositora, habían sido coaccionados u obligados desde sus trabajos en empresas estatales a venir desde remotas regiones para llenar las calles caraqueñas.

"No me preguntes eso, acá hay gente cien por ciento chavista, que está aquí por amor, por ideal, quien te diga que ha sido obligado, es un mentiroso", expresó un hombre que se identificó tan solo como Octavio, y que estaba coordinando en una plaza del centro de la ciudad el movimiento de un centenar de manifestantes hacia la marcha principal.

Según las últimas encuestas, la tendencia indica que "el no" podría ganar el domingo, en unas elecciones que no contarán con misiones de observación de la OEA o de la Unión Europea, puesto que no pudieron ser convocadas a tiempo debido a que la Asamblea Nacional aprobó apenas en noviembre el proyecto de reforma.

Organizaciones no gubernamentales, y otras organizaciones, de dentro y fuera del país, han indicado que velarán por la legalidad de los resultados.