Cinematografía
Greisy Mena explica a Sabina Rivas
Foto: AP
Organización Editorial Mexicana
7 de noviembre de 2012


AP

Ciudad de México.- Sabina Rivas es una adolescente hondureña que cruza la frontera de México para tratar de llegar a Estados Unidos, pero al igual que cientos de inmigrantes centroamericanos, descubre que el precio para vivir ese sueño puede ser muy caro y antes de notarlo termina en las garras de la prostitución.

La actriz venezolana Greisy Mena dio vida esta joven en "La vida precoz y breve de Sabina Rivas", del director mexicano Luis Mandoki. Mena, en su sexto largometraje y su segundo protagónico tras "Postales de Leningrado" de Mariana Rondón, tuvo la oportunidad de conocer a inmigrantes que le narraron sus experiencias de vejación en la frontera sur del país.

"Fue uno de los elementos que formaron parte de mi preparación para el personaje. Tuve la oportunidad de ir al consulado de Honduras en México y me entrevisté con hondureños que habían pasado por situaciones similares o peores a las de Sabina Rivas. Los testimoniales eran dantescos... De ahí tomé mayor motivación para hacer el proyecto", dijo la actriz de 21 años.

"Me di cuenta de lo que estoy personificando. Represento a cientos de inmigrantes, no sólo niñas de la edad (de Sabina) sino hombres y mujeres de todas las edades que atraviesan por esas circunstancias".

"La vida precoz y breve de Sabina Rivas" es una adaptación de la novela "La Mara" del fallecido escritor mexicano Rafael Ramírez Heredia. Mena no escatimó al elogiar el libro.

"Es una joya literaria que este señor haya retratado de una forma tan fidedigna la realidad que se está viviendo, no sólo en la época que él lo vivió sino lo que ves día a día", dijo.

La novela "te sumerge en la atmósfera en cada detalle... es de verdad increíble", dijo Mena.

Heredia murió en 2006 a causa de un cáncer, pero para entonces sabía que se realizaría la película, relató la actriz, cuyo personaje se creó a partir de tres en la novela.

"La vida precoz y breve de Sabina Rivas" se filmó durante 10 semanas en la Ciudad de México, los estados mexicanos de Chiapas y Oaxaca y en Guatemala, con un presupuesto de 60 millones de pesos (4,6 millones de dólares) y un reparto que incluye a los mexicanos Joaquín Cosío y Angelina Peláez.

Trabajar en una cinta de estas características con un director como Mandoki ("When a Man Loves a Woman" y "Fraude: México 2006") fue una grata experiencia para Mena.

"Aparte de su gran calidad humana es un director que es muy místico", dijo la actriz. "Trabajamos en base a los sueños, es una técnica en la que evocas tus sueño y pides inspiración en tu sueño... para el día siguiente durante el rodaje".

Mena relató que a los actores el sueño les daba "la energía" de la escena y les revelaba el sentido que deberían tener las escenas tras un análisis profundo. "Enriquecía y matizaba mucho el sentido de la escena", dijo.

La primera vez que soñó sobre Sabina Rivas vio la imagen de una mariposa muy linda "que no podía volar porque tiene agujeros en las alas". En su mundo, Sabina Rivas quiere triunfar como cantante en Estados Unidos pero termina trabajando en un prostíbulo y su único contacto con la música es cuando le permiten cantar en el escenario donde se desnudan otras chicas como ella.

"Lo que me deja Sabina Rivas humanamente es un gran ejemplo. Sabina Rivas es una niña muy inocente, muy frágil. Es como una flor de loto: de un charco, de una cosa tan turbia, sale esta niña con una inocencia pura y con un sueño tan firme de tener una vida mejor... Se convierte en una heroína de su propia vida, es una guerrera y es lo que sucede con estos centroamericanos", dijo Mena.

Aunque tiene que vender su cuerpo Sabina Rivas mantiene intacto en su corazón el amor por Jovany, un chico hondureño al que reencuentra en la frontera cuando éste comienza a internarse el mundo de las maras.

"Ella sabe que es su amor verdadero pero que es su pájaro de mal agüero", dijo Mena.

Jovany es interpretado por el venezolano Fernando Moreno. Los actores compartieron créditos en la cinta "Hermano" de Marcel Rasquín, la apuesta venezolana al Oscar a la mejor película extranjera.

"Fue una sorpresa muy grata", dijo sobre la posibilidad de volver a trabajar con su compatriota.

Para dar vida a su personaje, Mena contó con la ayuda de un asesor que le enseñó a hablar con el acento propio del país centroamericano.

"Fue un arduo trabajo con Martín Rojas, fue mi instructor de acento hondureño", dijo la actriz, a quien personas de ese país que la oyeron interpretando el papel en grabaciones dijeron, "Sí me creo que es hondureña".

La película se estrena en México el viernes.