Durango
John Wayne vivió e hizo la época dorada del cine en Durango con sus películas
El Sol de Durango
4 de diciembre de 2011

Mariano Alvarado

Durango, Durango.- Cuando el 5 de enero de 1965, se inició el rodaje del western "Los Hijos de Katie Elder" el actor principal John Wayne se enamoró de Durango y se quedó por una década.

Al efecto, compró un rancho de 1,050 hectáreas, por el rumbo de la sierra de Cacaria, a la altura de Ceballos carretera a Parral, donde construyó sus propios sets para las siguientes 5 películas que filmaría en Durango, en lo que se llamó con toda justicia, la época dorada del cine en Durango, o Durango, tierra del Cine.

Y el rancho del grandulón actor, por estar cerca de un ejido vecino de ese nombre, se llamó La Joya...

Visitamos el espacio guiados por quien tanto sabe de cine en la ciudad: Francisco Canales Gutiérrez. Paco Canales, para los amigos. Y nos jactamos de serlo.

El progreso trae sus inconvenientes.

Recordábamos el señalamiento pasando Ceballos que rumbo al oeste nos indicaría el camino así para llegar al rancho.

Pero la construcción de la supercarretera a Parral cambió los planes. Seguimos confiados en el conocimiento de Paco Canales y cuando avistamos El Carmen y Anexos, entendimos que ya nos habíamos pasado.

Preguntamos a un camionero de los que hacen la carrera, nos indicó un lugar a seguir y lo seguimos.

Pero nos topamos conque tras abrir siete puertas guardaganado, la brecha conducía a un banco de materiales.

Retomamos por la supercarretera, obstruida en parte por máquinas y volteos hasta que al fin alguien nos indicó dónde tomar un camino polvoso pero transitable.

Así llegamos a una verja con caracteres en hierro forjado "Rancho La Joya".

Ahí continuamos parte de la historia del rancho de Wayne.

Aunque ahí tenía una casa de campo, aunque ahí construyó sus sets, nunca durmió en esa zona serrana. Mientras estuvo en Durango, mantuvo para sí la suite 69 del hotel México, en donde tuvieron que adaptar un jacuzzi a sus dos metros de estatura.

El rancho, a través de terceros, Wayne lo adquirió de un empleado de Correos de apellido Guerrero que nunca se interesó mucho por ese espacio, de los que 100 hectáreas son cultivables aunque temporaleras.

El resto, está entre la serranía, un paisaje precioso, una vegetación feraz, pero no aprovechable forestalmente y sí como agostadero de mediana calidad.

Ahí encontramos a la señora Margarita Nevárez Méndez, viuda de don Antonio Lozoya Cigarroa, recientemente fallecido y hasta su muerte dueño del rancho.

Esta es la historia.

John Wayne se dedicó con intensidad a producir y actuar y vivir en Durango.

Mientras tanto, don Antonio Cigarroa cuidaba el rancho por 1,500 pesos mensuales... de aquellos pesos.

A las postrimerías, se dedicó a la dulce vida. Viajar en sus yates entre Los Angeles y Acapulco y consumir tequila con "seven", que era su bebida favorita.

Su hijo Michael no se interesó por el cine y menos aún, por el rancho, de tal forma que a la muerte del actor, el rancho quedó a las volantas y don Antonio sin patrón y salario.

Así pasaron cerca de 20 años hasta que alguien atinadamente, le aconsejó entablar un juicio laboral por salarios caídos con sus adicionales.

Como nadie peleó, el juicio fue rápido y la adjudicación del rancho a don Antonio, también fue rápida.

El matrimonio de Antonio Lozoya y Margarita Nevárez procreó 8 hijos (siete mujeres, un hombre) y de esas sólo el hombre Armando Lozoya Nevárez reside en el rancho.

En nuestra visita no estaba presente así que nos atendió su mamá.

La encontramos en una casa con el toque del oeste, que fuera parte del set, situada junto a dos vagones semidestruidos de ferrocarril, ya que en su tiempo, el rancho tuvo su propia espuela desde la vía a Tepehuanes, estación Morcillo.

Doña Margarita recuerda a John Wayne como alguien de buen trato, bondadoso y generoso.

No era amigo de publicitarse por ello, en Chupaderos donde fue tan conocido, en esta misma ciudad, se conoce ahora de sus apoyos a los templos, a parturientas, a enfermos pobres.

Los Hijos de Katie Elder fue una producción del corte de entonces: el clásico "western" con vaqueros a los que nunca se les acababan las balas.

Don Fidel Gutiérrez, el conocido ganadero, símbolo de los rancheros de Durango, recuerda que él consiguió 100 caballos para las películas de ese entonces.

Con Wayne, participaron en esta su primera cinta en Durango Dean Martin, Earl Holliman, Michael Anderson y el mexicano Rodolfo Acosta.

A esta película siguieron un año después "Los Invencibles" con Bruce Cabot, Ariadna Welter y El Indio Fernández.

Con La Carreta Guerrera otro actor de la talla de Wayne: Kirk Douglas.

Los Invencibles donde llevó como coestrellas a Rock Hudson, Bruyce Cabota y como operaba el convenio para que en cada cinta extranjera hubiera oportunidad para actores mexicanos, en éste les tocó actuar a Pedro Armendáriz y Antonio Aguilar.

Del rancho nos informaron que es pastizal para 100 cabezas de ganado que Armando Lozoya cría a medias. De cada dos crías, una es suya.

Alguien cree que por su cercanía con la ciudad (unos 40 kilómetros, 10 en terracería) por la vista preciosa al frente, por su clima, sería una buena inversión en cabañas.

La señora Margarita no lo ha contemplado así, ni ha considerado vender si alguien se interesa.

La última vez que este rancho fue set, ocurrió hace 7 años con Las Bandidas, la cinta ramplona de Salma Hayek y Penélope Cruz.

La película inició con el Palacio de Gobierno como set. Se trataba de un banco que iban a robar.

La gracia popular no tardó en discurrir "llegaron tarde, ya se llevaron todo".

O también: Se fueron los bandidos y llegaron Las Bandidas.

Aún quedan vestigios de lo que en el cine fuera un salón, una bodega, una oficina de exportaciones.

Se ven ruinas de adobes, algunas que pudieran ser rehabilitadas y entre éstas, una casa de ladrillo, una pick up y un tractor, propiedad del dueño real de la finca rural, Armando Lozoya.

Chisum, fue otra película, ésta con Bruce Cabot, Pedro Armendáriz Jr. y Ferrusquilla.

Gigante Entre los Hombres, título en español, Big Jake en inglés con Wayne, la bellísima Maureen Ohara y José Chávez Trowe.

El precio del rancho no puede definirse ya que representa casi 20 años de salarios caídos como suerte principal, pero cerca de éste, a unos 3 kilómetros, se aprecia una casa de lujo, campera, y la señora Margarita nos informa que "pertenece a un gringo" que sólo la habita unos días al año.

Tiene personal encargado.

Para algo sirven los dólares.

Así que para el actor, no debió ser un gran desembolso este rancho, porque cuando se compra en dólares, el peso apenas se mide.

Los Bandidos del Tren, luego Los Chacales del Oeste fue filmada entre marzo y mayo de 1972 y estrenada en Durango en 1973.

Es el mismo corte de las películas de vaqueros, Aventureras, el bueno que siempre vence a los malos y un derroche de trucos que ahora son obsoletos con las computadoras pero que entonces, hicieron tan indispensables los hombres piedras los extras que eran los que hacían el trabajo del artista, menos estar frente a cámara en primer cuadro.

Con Wayne, Ann Margaret, Rod Taylor, el mexiconorteamericano Ricardo Montalbán y el mexicano Jorge Russek.

Cahill (En su Propia Sangre) con Clay O'brien y la única en que no hubo actores mexicanos.

En su Propia Sangre que fue el último filme en suelo durangueño del espigado actor y productor.

En esa época, cuando a un tiempo había dos o más locaciones, desfilaron bajo el cielo de Durango actores como los ya citados y otros, Richard Boone, George Montgomery, Clark Gable, Dana Andrews, Burt Lancaster, el pelotero metido a actor Chuk Connors, Charlton Heston, Richard Harris, Glen Ford, Stela Stevens, James Garner, Antonio Reyna Oaxaca, Antony Queen para el cine, Robert Mitchum, William Holden y decenas y decenas más amén de los mexicanos ya que en cuanto se desocupaba en un set, ahí estaba Rodolfo de Anda u otros productores para tomar al revés el set y hacerlo suyo para sus propios churritos.

Es una época que pasó, pero no del todo. Aún de vez en vez sabemos de interesados en filmar aunque sin la magnitud de entonces y es que, el corte western tan aceptado en su época ahora es casi historia, es casi museo del cine.

Con información de Margarita Nevárez, Paco Canales, Fidel Gutiérrez Avalos, Juan de la Barrera y libros de Luis Angel Tejada, Francisco Canales (su tesis profesional) y Durango filmografía de Alberto Tejada Andrade.