México
El campesino en México, sinónimo de pobreza
Organización Editorial Mexicana
26 de mayo de 2010


Por Miguel Reyes Razo

Ciudad de México.- Cauto, cauteloso en sus dichos, el Ingeniero Alberto Jiménez Merino reconoce, admite:

"Pues sí. Yo creo que el esfuerzo del Gobierno hacia el campo ha sido insuficiente. Sí, decir campesino equivale aquí a decir pobreza; a perfilar a un hombre de manta rota; algo mugrosón; es también sinónimo de pobreza. Erran. El campo es la fuente de riqueza más pródiga en el mundo. Lo que precisa es elevar, mejorar su productividad. Hay que dar justo rango a la actividad rural; revalorizarla.

"Sí. Los gobiernos han visto -lo ven- al campo como 'carga'. 'Barril sin fondo'. Algo parecido a 'echarle dinero bueno al malo'. Erran. Le dan apoyo. Sin articulación. Dinero sin asesoría técnica. Así no puede haber beneficios. 'Dénles apoyo', deciden. Sin objetivo y conducción el dinero se evapora".

Ayer, cuando Laura Lovera supo que faltaban diez para las dos de la tarde y se afanaba en lograr buenas fotografías del Diputado-Exrector de la Universidad Agrícola de Chapingo, el flamante aspirante a conducir a la Confederación Nacional Campesina a mejor destino repasaba:

"Sí. Admito que hay división y pelea entre los campesinos mexicanos. Eso nos acorrala y frena. Mi aspiración es unir a los de la vida rural. Los labradores. Con lo que aprendí -y probé- a lo largo de 29 años de trabajo. Eché a perder. Mejoré. Investigué.

"La educación es esencial. La escolaridad promedio de los hortelanos nuestros anda en los 3.8 años. La pobreza alimentaria entre los del surco es pavorosa. Millones malviven ahí con poco más de 50 pesos diarios. Suman millones los que ni 'pintan'. Carecen de ingreso.

"Es en el campo donde los jóvenes ahora rebautizados: "ni.. ni.. ni.. viven frustración y desesperanza. ¿Qué les queda? La fuga. La huída. Arrojo para marcharse tras diferentes horizontes. Y duele verlos así. Pues en los campesinos tiene el PRI el voto más leal. El voto verde".

Alberto Jiménez Merino tiene 50 años. Dos hijas. Química Farmacobióloga, una. Físico Matemática, la otra. Se declara partidario de que los hijos emprendan vuelo muy temprano. Busquen independencia económica. Detesta que se prohíba e inhiba a los niños su iniciativa. "La niñez es un periodo cargado admoniciones y condicionantes. Al final el hijo espera consejo -indicación- de la madre hasta para elegir la ropa que ha de usar.

"Sí. El esfuerzo del Gobierno hacia el mundo rural en materia educativa ha sido más bien escaso. Es que la educación es lo único que transforma en verdad al ser humano. Einstein llegó a decir: 'la educación es lo único que perdura después de que todo lo aprendido se ha olvidado'.

"Una educación íntimamente ligada a lo productivo. Una educación que dé al educando lo que necesita. Una educación que lo capacite. Por si no alcanza los niveles terminales de la educación superior. Aterroriza saber cuántos jóvenes mexicanos se quedan al margen de la educación".



* Educación, capacitación, organización, eso urge al campo

Alberto Jiménez Merino está tostado por soles campesinos. Sus rayos casi le queman la raíz de los cabellos. Ayer -a las 12:15-, descorbatado, suelto y franco, dijo a medio centenar de reporteros:

"Aspiro a encabezar el rumbo de la 'Cenecé'. La Confederación Nacional Campesina. Tengo en elevado reconocimiento el trabajo desarrollado por nuestro actual dirigente Cruz López. Cruz es un dirigente excepcional. Esta declaración mía obedece a la excitativa de Cruz López. Él pidió a los integrantes de la Confederación Nacional Campesina que con libertad y democracia expresaran sus anhelos.

"Yo, como Martin Luther King, vengo aquí a decir que tengo sueños. Y que me importa dejar de soñar para tornarlos obras tangibles".

Alberto Jiménez Merino -"El gobernador de Puebla Mario Marín me confió la Secretaría de Desarrollo Rural como antes Melquíades Morales"- invitó galletas, refrescos y café a los informadores. "En el hotel Sevilla-Palace de Paseo de la Reforma", indicó su cercanísimo Heriberto Romero. Licenciado él. Experimentado también.

Uno -reconocido y de magnífica fama- le lanzó:

-En su medio, diputado Jiménez Merino, se dice que usted es el candidato de Heladio Ramírez. ¿Qué tan cierto es?

Sin inmutarse, sin parpadear, el Coordinador de los diputados campesinos en San Lázaro devolvió al agudo informador:

"Hace muchos años que formo la 'Cenecé'. Admiro a muchos de sus dirigentes. Sé de su emoción y trabajo. Mi persona, bienes y hechos están a disposición de quien desee escudriñarlos. No soy hombre que niegue a sus amigos".

Más tarde, en entrevista exclusiva con OEM establecería:

"Nunca he hablado mal de nadie. Tengo por norma hablar bien de todas las personas. Si acaso no tengo elementos para hacerlo, prefiero el silencio.

-Esa es una sentencia de Oscar Wilde...-reconoció este reportero.

A su llegada al hotel de Paseo de la Reforma, Alberto Jiménez Merino saludó a reporteros. Hubo algunos cuya identidad -y medio informativo- provocaron gestos de asombro y miradas admirativas. De esas que dicen:

"No hombre. De cuando acá. ¿A poco? ¿En serio?"

Por fortuna eran más los profesionales -se lucen las muchachas- que demandaban saber:

"¿Cómo le va a hacer para que disminuya la pobreza en el campo?"

"¿Qué opinión tiene -como legislador campesino- del gobierno de Felipe Calderón?"

"¿Priva en el campo lo que hace más de 30 años dijo Óscar Brauer, en el sentido de que los campesinos estaban más organizados para votar que producir?"



* Individualismo y rencillas dañan a los campesinos: Jiménez

Y el Ingeniero Agrónomo Zootecnista vivió tres, quizá cuatro veces, su papel. Pues luego de su declaración -de aspiración- y tras más de una docena de respuestas a esas preguntas, tuvo que dar respuestas personales -puntuales, precisas- a informadores de radio y televisión.

Pero ayer Alberto Jiménez Merino estaba de vena. Tenía palabras como:

"Pues hace unos tres años fui a China. Conocí la Presa de Las Tres Gargantas. La que está sobre el Yang-Tse-Kiang. El Río Amarillo. Impresionante. Su vaso contiene 39 mil millones de metros cúbicos. ¿Conoce usted la Presa Valsequillo? Pues la de Las Tres Gargantas es ¡300 veces más grande que Valsequillo!

Estaba en aptitud Jiménez Merino de reseñar sus lecturas de Jalil Gibrán. De contar su fobia por la transferencia de culpas y responsabilidades. "Se pierde energía, se desgasta el hombre que echa pestes contra el calor, el vecino o el frío. ¡Chitón! Un abrigo. Una camisa ligera. Una sonrisa. Y adelante".

Y, además:

"En el bambú tenemos la gran reserva. Para todo. Utensilio. Mueble. Muro. Puerta, cortina, mesa. Retenedor y purificador de agua. China cultiva cinco y medio millones de hectáreas de bambú. La ONU. El bambú tiene tres mil usos".

Orden, organización, objetivo, convencimiento, conducción, guía. Eso precisa -en la vasta experiencia del legislador- el campo mexicano. Dice:

"...Si en el municipio de Tehuitzingo existen 28 comunidades, siete a la orilla del río, una junto a la presa La Noria y otras en la falda de una montaña, y si en todo México hay dos mil 400 municipios, ¿cómo imponerles un programa único para todos? ¡Imposible!

"Perdemos agua. Acabamos con los peces. Casi los asesinamos. Perdemos bosques, tierra, suelo. Y fauna. Nuestros campesinos -tan pobres- se van por lo fácil: Talan, matan, destruyen.

"Hay que capacitarlos. Para eso es la organización. Sí: hay discolería y división que mucho nos perjudican. Individualismo en veces pernicioso y de tan repetido dañino, nos mantiene postrados.

"Por eso eché mano de una de las líneas del Himno Agrarista que justamente llama a liquidar la lucha entre hermanos".

Estaba sediento. Bebió jugo de zanahoria.

Y se marchó. A la campaña. Tras la "Cenecé".

Reyes Razo le invita a escuchar -participar- en "¡Soles de México!". El viernes a las 20 horas a través de Radio ABC en el 760 de AM. "¡Soles de México!", el viernes de 20 a 21 horas.