Opinión / Columna
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Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
La guerra de los interlocutores
Organización Editorial Mexicana
10 de marzo de 2010
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Cuando se escriba la historia de la campaña 2010-2012 (porque aunque son dos, como en el viejo comercial, se toman juntas) quizá lo que más de destaque será la aparición de una nueva arma de destrucción política: la descalificación quirúrgica.
Descalificación porque su objetivo es eliminar a la víctima potencial del diálogo, lo cual equivale a las leyes mordaza de los regímenes autoritarios. Para un político no poder expresar opiniones, no poder debatir, no acusar o recusar, es la muerte civil. Luego, la descalificación quirúrgica no es una operación, es un autopsia.
De las descalificaciones quirúrgicas, la más utilizada hasta ahora es el entredicho locutivo, el equivalente de la excomunión dentro de la fe católica. Excomunicar a un cristiano es literalmente impedirle que se comunique con la deidad. Negarle a un funcionario de la administración, o a un dirigente de partido, la capacidad de interlocución, es aislarlo, anularlo, recluirlo en solitario, inhabilitarlo para su participación como actor político (especialmente porque, como insistía Salvador Novo, "el teatro es el verbo").
Las últimas semanas, quienes pertenecen a la escena política han vivido frente a la pistola de Damocles de la mudez existencial, de la faringitis partidaria, de la invalidez perorativa, de la descalifiación como interlocutores. No hay ninguna institución oficial que administre estos impasses, ningún tribunal que los sentencie ni tampoco ninguna autoridad que los enforce. Es una herramienta más de trabajo en la caja del artesano de lo posible, una de cuyas posibilidades es la imposibilidad.
* LAS PRIMERAS VÍCTIMAS
Como el monsieur Jourdain de Moliére, quien llevaba 40 años hablando en prosa sin saberlo, el secretario de Gobernación descubrió recientemente que llevaba cuatro semanas sin hablar en prosa y sin saberlo. En vista de la inmensidad de sus facultades -pues, como el gabinete mexicano es un mecanismo extraconstitucional, y las facultades de sus miembros exclusivamente dependen de la voluntad o capricho del Presidente, el encargado de la política interior puede también ser, y es, y ha sido con frecuencia, jefe del Gabinete, Primer Ministro, Vicepresidente, coordinador de gobernadores, et caetera et caetera -esta ablación parcial de una o dos cuerdas vocales no debió ser resentida y probablemente no lo hubiera sido si el interesado no hubiera pedido que le ratificaran la validez de su interlocución. La tarea de bombera recayó una vez más en la Porcia del oficialismo, la hermosa y popular Emperatriz Vázquez Pot.
Ella afirmó, urbe et orbi, que para ella y la fracción panista en la Cámara de Diputado, el secretario Gómez Mont seguía siendo un interlocutor válido. Para el PRD no lo es, para el PAN sí lo es, el PRI no se ha pronunciado.
Cuando se legisle sobre el tema, será una de las normas importantes a fijar si una validación cancela una invalidación, y cómo contabilizar unas y otras.
El siguiente oficialista en ser tronchado fue nuestro fiel contribuyente Incitatus Nava, y nada más y nada menos que por la guadaña vengadora de don Fidel Herrera Beltrán, gobernador de Veracruz, y uno de los cuatro únicos presidenciables de todos los partidos, conocido a nivel nacional. Herrera sentenció que para él Nava no era un interlocutor válido, porque impulsa al "campeón mundial de lodo". No mencionó por su nombre a ese "campeón mundial", y nosotros vamos a respetar su discreción.
La moda ha prendido, y puede ser que trascienda al ámbito popular. Un amigo mío, por ejemplo, me confesó en el fin de semana.
-Creo que debo declarar interlocutora inválida a mi vieja. A ver si así ya no me pide más gasto, ni me manda a dormir con el perro cuando llego tarde.
juegodepalabras1@yahoo.com
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