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Policía
La mujer con desarmador clavado sería víctima del novio
La Prensa
9 de febrero de 2010
Alvaro Velázquez
TLALNEPANTLA, Méx., 8 de febrero.- Fue identificada la mujer que apareció muerta la madrugada del pasado miércoles con un desarmador clavado entre una de sus manos y la cabeza; al parecer la dama fue asesinada en una venganza de tipo pasional y el principal sospechoso es su novio, un elemento de la ASE, quien ya fue detenido por agentes de la Policía Judicial mexiquense, quienes por autorización de un juez lo tienen arraigado, sujeto a investigación para confirmar o descartar su responsabilidad en el crimen. La ahora occisa, quien hace unos meses se desempeñó como agente honoraria del ministerio público del segundo turno del centro de justicia de Torre-Tlalne, era abogada, respondió en vida al nombre de Nadia Nayelli Pimentel Santiago, de 26 años de edad, y hasta antes de su muerte laboró en la Secretaría de Relaciones Exteriores, en un área jurídica. Aunque la PGJEM negó todo tipo de información presuntamente para no entorpecer los trabajos de investigación, fuentes extraoficiales que pidieron anonimato por posibles represalias revelaron a LA PRENSA que la ahora occisa tenía su domicilio en la Delegación Azcapotzalco y que la última vez que fue vista con vida fue la madrugada de ese miércoles, luego de que se dirigía a su casa en compañía de su novio, el elemento de la ASE, Noé Benítez Pérez. Debido a que la dama no llegó a su casa y esa misma madrugada del pasado miércoles apareció muerta, agentes de la PJ que en ese momento la identificaron, de inmediato iniciaron con los trabajos de investigación para aclarar el crimen y detener al homicida. lograr la identificación y captura del presunto homicida. Dentro de los trabajos de investigación, agentes judiciales, adscritos al grupo de homicidios de Torre-Tlalne lograron establecer que momentos antes de que la abogada apareciera muerta, estuvo en el domicilio de su novio, un elemento de la ASE, quien posteriormente, ya de madrugada la llevó a bordo de su auto a su casa. Sin embargo, como la abogada ya no llegó y minutos después apareció muerta, agentes judiciales, ante la posibilidad de que el uniformado tenía que ver con el crimen se trasladaron a su base para detenerlo. Al ser sometido a un riguroso interrogatorio, el policía estatal negó todo y afirmó que era inocente, pero como existían todas las evidencias de que él había matado a la abogada, el ministerio público solicito a un juez una orden de arraigo, que fue concedida, para interrogarlo e investigarlo detalladamente, a fin de confirmar o descartar su posible responsabilidad en el crimen, aunque policías ministeriales afirmaron que sí era el responsable y que de un momento a otro lo darán a conocer, una vez que se concluya con las diligencias y los peritajes. |
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