Espectáculos
Devaluado concierto
Los costo del boleto del segundo piso que era de 270 pesos se ofrecía hasta en 100 pesos, mientras que los revendedores vendían entradas al precio oficial en los demás lugares.
La Prensa
22 de noviembre de 2009

Un Auditorio que no logró llenarse y una reventa que hasta daba por debajo del precio oficial las entradas fue el reflejo del público a la convocatoria de Paulina Rubio en su presentación en la ciudad de México de su gira Grand City Pop.

A las 20:25 minutos del pasado sábado, aún se podían encontrar boletos disponibles en las taquillas del Coloso de Reforma y el costo del boleto del segundo piso que era de 270 pesos se ofrecía hasta en 100 pesos, mientras que los revendedores vendían entradas al precio oficial en los demás lugares.

Con 20 minutos de retraso que sirvieron para llenar algunos huecos en el foro, ya que se dijo que a última hora hasta se regalaron las entradas, Paulina hizo su aparición en el escenario, ante un público que prometía entrega total. Completamente influenciada por Kylie Minogue y Madonna en el aspecto visual, la cantante dio inicio al recital con el tema "Algo de ti", para darle paso a los hits radiales "Ni una Sola Palabra", "Lo Haré por ti" y "Todo mi Amor".

Durante el concierto que duró 1 hora con 40 minutos, las palabras de Paulina fueron simples hacia sus seguidores: "Bienvenidos, ¿están listos para quemar calorías?" o "esta es una noche mágica", fueron frases que el público aclamó.

Después de vestir de capitana, con penacho y botas al muslo, Paulina cambió su atuendo por algo más regional. Sombrero texano, chaleco con estoperoles y barbilla fue la vestimenta que la Chica Dorada eligió para interpretar "El Ultimo Adiós", "Dame Otro Tequila" y su más reciente sencillo "Ni Rosas, ni Juguetes", acompañada de un mariachi integrado por seis elementos.

La primera sorpresa de la noche la dio el público, que con una prolongada ovación de pie hizo llorar a la cantante, quien agradeció "por una noche tan especial. También quiero dar gracias a mi mamá y a mi papá por tenerme en un país, como éste".

El tercer cambio de vestuario, un minivestido plateado, característico del estilo de Paulina vino acompañado de una sorpresiva aparición de la cantante en medio del público, que trató de saludarla, a pesar de los seis elementos de seguridad que la escoltaron hasta el escenario.

La segunda sorpresa de la noche, la dio Jay de la Cueva, que en su papel de "Brian Amadeus", interpretó al lado de la protagonista "Mío", primer éxito de la anfitriona, en una versión al más puro estilo de Moderatto.

Con algunas desafinaciones, Paulina retrocedió en el tiempo y cantó al borde de la escalera del escenario, acompañada de su guitarrista los temas "Sabor a Miel", "Amor de Mujer" y "Enamorada".

"A Contra luz" fue la pieza con la que la Chica Dorada se despidió por primera vez de su público, mismo que con euforia la hizo regresar al escenario, para interpretar "Don´t say Good by", versión en inglés del tema "Si tú te vas".

Para el cierre, Paulina guardó tres ases bajo la manga, su más reciente éxito "Causa y Efecto", el clásico de las pistas de baile "Y yo Sigo Aquí" y la exitosa "Te Quise Tanto", en la cual dibujó sobre un lienzo una ciudad con nubes en forma de corazón, que tituló Grand City Pop, el cual regaló a una horda de fanáticos que peleaban entre una lluvia de papeles multicolor. Paulina no sorprendió con su voz, desafinó en repetidas ocasiones, olvidó la letra de varios temas y se justificó con un eufórico "me vale madres", pero nada importaba, ya que más de tres cuartas partes del Auditorio agradecieron su energía.