|
Metrópoli
A la revolución pacífica: FCH
La Prensa
21 de noviembre de 2009
Mario Martínez
El 2010 debe ser un año de transformación pacífica, pero profunda e intensa, declaró el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien subrayó que esa fecha debe marcar la hora del cambio para México. En su discurso con motivo de la ceremonia conmemorativa del XCIX aniversario del inicio de la Revolución Mexicana y homenaje a Francisco I. Madero, el Jefe del Ejecutivo Federal dijo que en este 2010 debemos retomar la fuerza del ideal democrático del Apóstol de la Patria, las causas de justicia y equidad de los revolucionarios. "Esta es y debe ser también la hora del cambio para México, porque es hora de detonar las profundas transformaciones que requiere nuestro país para consolidarse como nación democrática y equitativa, la nación independiente", subrayó. En este contexto, el Primer Mandatario, ante los representantes de los tres poderes de la Unión, enfatizó que ante el desafío de generar empleo, de generar prosperidad, de hacer que nuestra economía crezca como México puede y merece, se requieren "cambios tan profundos que tengan la intensidad misma de una Revolución en su propio campo". "Hoy debemos conmemorar la Revolución cambiando lo que haya que cambiar y cambiándolo hasta donde se deba de cambiar, con todo lo que ello implica; porque debemos de hacerlo a fin de que los mexicanos tengan mayores oportunidades en la vida y puedan hacer realidad sus sueños y sus anhelos", expresó el Presidente Calderón. Pugnó para que este 2010 sea el del cambio pacífico y un cambio profundo y sustancial que coloque a México en una trayectoria distinta de desarrollo y progreso, "el año en el que se dio un impulso que permitió superar las sinergias, de vencer las resistencias que impedían que nuestro país se convirtiera en el México próspero que desde hace décadas, desde hace siglos está llamado a ser". Un México, añadió, que avance por la senda de la ley, por la senda de la paz, por la senda de la justicia hacia el desarrollo humano sustentable. Un México unido en la pluralidad que es fortaleza y no obstáculo para procesar los conflictos y las diferencias. Una patria más fuerte, capaz de enfrentar con éxito los grandes desafíos del mundo. Subrayó que este año de la patria, más allá de diferencias y de desencuentros, debe ser un momento en el que vibre con fuerza el sentir nacional, y que vibre en cada hogar, barrio y comunidad de nuestro país. Un momento, abundó, en el que reivindiquemos nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras costumbres; un momento, en el que definamos y construyamos nuestro futuro. "A los mexicanos, a la comunidad académica e histórica invito para que este Centenario de la Revolución y este Bicentenario de la Independencia permita una reflexión que se dé en la pluralidad y en la democracia, en la pluralidad y en la democracia que no había entonces", manifestó. Asimismo, Calderón Hinojosa llamó a dialogar y discutir sobre la historia nacional e invitó a hacerlo sin mitos, sin prejuicios y sin exclusión. "Hagamos una reflexión sobre la lucha por nuestra libertad y hagámoslo sobre la fortaleza de la libertad ya conquistada". Indicó que ahora toca a nosotros, a la generación del Bicentenario y del Centenario, retomar lo mejor de los ideales de quienes nos precedieron para impulsar los cambios profundos que nuestra patria requiere para construir un mejor futuro para todos. Al citar a Heriberto Jara, mencionó que debemos trabajar con ahínco para el engrandecimiento de México, cada uno en su esfera de acción, de acuerdo a sus conocimientos y a sus facultades. "El 2010 debe ser un año en el que retomemos con fuerza el ideal democrático de Madero, las causas de justicia y equidad de los revolucionarios, un año en el que nos decidamos a consolidar un país en el que cada mexicano ejerza a plenitud sus libertades y capacidades, un México de oportunidades, en el que cada familia pueda salir adelante, de acuerdo con su propio esfuerzo", señaló. Al citar a Heriberto Jara, mencionó que debemos de trabajar con ahínco para el engrandecimiento de México, cada uno en su esfera de acción, de acuerdo a sus conocimientos y a sus facultades. Remarcó que no cumpliremos nuestro deber como buenos mexicanos, simplemente denunciando lo malo; sino que es de imprescindible obligación poner el ejemplo de lo bueno. |
|