|
Metrópoli
Acabemos con privilegios, pide Gómez-Mont
La Prensa
21 de noviembre de 2009
Pero no por la vía violenta
Mario Martínez A cien años del inicio del movimiento revolucionario, hoy tenemos la oportunidad de erradicar un sistema de privilegios que no atiende al beneficio social, declaró el Secretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont Urueta. Durante su discurso en el marco de la ceremonia del XCIX aniversario del inicio de la Revolución Mexicana y homenaje a don Francisco I. Madero, el funcionario federal subrayó que podemos combatir la injusticia y la inequidad y consolidar los pilares y los procesos que nos permitan crecer económica e institucionalmente. El encargado de la política interior del país, consideró que se puede ahora replantear nuestra democracia y abrazar con fuerza la cultura de la legalidad y sustentar los principios de equidad, justicia y prosperidad que motivaron a este movimiento desde las instituciones democráticas. "Hoy los mexicanos tenemos la posibilidad de lograr transformaciones profundas, desde la participación democrática, y no desde la violencia. Y a través de un marco institucional que busca fortalecerse constantemente, en vez de adecuarse a la voluntad de intereses particulares", enfatizó. Gómez-Mont consideró que podemos plantear caminos para acercarnos a los anhelos sociales a partir del debate comprometido, no mediante la imposición arbitraria. "Hoy los mexicanos tenemos oportunidad de transformar nuestro país sin lastimar su realidad. Hoy los mexicanos tenemos el deber de hacerlo". Recordó que el pasado mes de septiembre, el Jefe del Ejecutivo Federal, Felipe Calderón, lanzó un llamado a redefinir nuestra realidad y replantear nuestro futuro, de ahí que mencionara que para hacer benéfico e incluyente y verdaderamente transformador, este impulso debe fortalecer a la ciudadanía, considerar espacios institucionales para la toma de las decisiones políticas y "superar la parálisis institucional y recargarse en el ánimo social". Comentó que para transformar la realidad no basta con reformar las instituciones formales, sino que tenemos que transformar las prácticas cotidianas, los prejuicios inamovibles, la negligencia irresponsable. "Para hacerlo, los ciudadanos tenemos que asumirnos todos como elemento constitutivos de una comunidad que nos trasciende, que nos ofrece y que nos exige", subrayó e indicó que no puede pensarse una sociedad democrática y moderna sin promover la libertad que se ejerce con responsabilidad, con sentido de lo público, con conciencia de que como individuos nos articulamos desde la sensibilidad, la apatía, la humanidad con los demás". Así, mencionó que el gobierno tiene el deber de hacerlo con acciones concretas y, para ello, convoca a todos los mexicanos a impulsarlos, a concretarlos y a perpetuarlos. |
|