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Policía
CRECE SOSPECHA EN DESAPARICIONES DE BEBES
La Prensa
7 de noviembre de 2009
Enrique Hernández,
Texto y foto Crece la sospecha en familias de que en el Hospital Central de Oriente hayan realizado múltiples ventas de niños, ya que su forma de reportar y presentar a los bebés que fallecieron en ese nosocomio era muy extraño y además ocultaban mucha información cuando se requerían reportes médicos, así lo aseveraron varios ex pacientes que llegaron ayer a ese lugar, donde se puso al descubierto que en su interior operaba una banda de delincuentes o "robaniños" vestidos de blanco. La señora Enedina Monsalvo Cruz, vecina de la familia Moreno, quien el pasado miércoles manifestó a LA PRENSA su desdicha de haber caído en ese sanatorio, donde por las malas atenciones y el haberse pasado de anestesia por parte del personal médico, fuera una de las causas de la muerte de Eline Magali Moreno y su recién nacido hijo en 2007, explicó que la teoría de que el producto que le presentaron en esa ocasión no sea el que salió del vientre de la occisa. "Resulta que esa tarde, tres horas después del parto, le entregaron el cuerpo del bebé a mi vecina (madre de Eline), pero éste estaba helado, transparente, como si lo hubieran sacado del refrigerador", acotó la señora Enedina Monsalvo, quien tiene su domicilio a sólo una cuadra del hospital y que vive frente a la casa de los Moreno, a los cuales los conoce de años. "Por eso ayer la mamá de Eline se puso inquieta, sólo de pensar que el chamaco esté vivo y ande con otra familia. El jueves, estuvo recordando cuando le entregaron al niño y dedujo que el cadáver que le enseñaron en esa ocasión no era el de una persona que tiene apenas unas horas de haber muerto porque estaba como si lo hubieran tenido en el refrigerador por varios días", resaltó la ama de casa. Otros pacientes entrevistados por El Diario de las Mayorías, dijeron que el trato de las enfermeras en ese lugar era déspota, "atendían con la punta del pie, principalmente cuando uno sólo iba a que le inyectaran, como que no les interesaba ese tipo de servicios médicos". El hospital que se localiza sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, en la Colonia Gómez Farías, se encuentra resguardado por elementos de la Policía Judicial, al igual que el inmueble, ubicado en la calle 33, propiedad del médico Víctor Manuel Mancera, ahora detenido y uno de los supuestos vendedores de niños. A las afueras de ese centro hospitalario decenas de personas detienen su andar o paran el auto para observar el edificio de cinco pisos. Varios de ellos catalogaron a esta banda "como unos delincuentes vestidos con batas blancas que en lugar de ayudar a la Humanidad, son unas bestias que merecen todo el peso de la ley". Incluso se preguntan: ¿cómo es posible que exista gente que lucre con el dolor de una madre al engañarla que ha perdido a su hijo? Otros entrevistados, como el señor Juan Hernández, comerciante de mariscos en la zona, perplejo por lo que ocurría adentro del Hospital Central de Oriente, sin decir muchas palabras resaltó: "¡quién iba a pensar que el doctorcito vendía niños, si se veía una persona muy profesional". |
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