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Policía
Masacre en Sonora
La Prensa
31 de octubre de 2009
Edgar Juárez
Plomo y sangre llovió la tarde de ayer en una comunidad del Estado de Sonora, donde fueron asesinadas 15 personas, entre quienes se encontraba el reconocido líder campesino Margarito Montes Parra y tres menores. Por la forma en que se perpetró el homicidio, todo parece indicar que se trata de una nueva acción del crimen organizado. Los hechos se suscitaron en el rancho Los Alamitos, supuestamente propiedad del ahora extinto dirigente agrario, donde fueron encontrados los cuerpos acribillados de 15 personas, así como de tres heridos. Uno de los ejecutados fue precisamente el referido Margarito Montes Parra, quien era el dirigente de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP), mientras que otros dos aparentemente eran su pareja sentimental y el hijo, y el resto acompañantes. Según las primeras versiones, el líder campesino, familia y acompañantes se trasladaban a bordo de dos camionetas con rumbo a Los Alamitos, pero al llegar ahí fueron interceptados por al menos cuatro vehículos donde viajaba un grupo fuertemente armado, mismo que disparó contra Montes y compañía al menos 1,000 tiros. Trascendió que aunque el dirigente agrario y sus acompañantes buscaron refugio al interior del rancho, éstos fueron perseguidos por los sicarios para darles muerte a 15 y dejar gravemente heridos a tres. El rancho Los Alamitos se encuentra ubicado en el municipio de Cajeme, en el kilómetro 26 de la carretera Hornos-Tesopaco, al sur del Estado de Sonora. Al lugar hicieron su arribo de manera inmediata elementos de las policías municipales, estatales, así como del Ejército Mexicano para resguardar la zona e iniciar las investigaciones. Cabe destacar que Montes Parra estuvo fuera de Sonora durante casi cinco años, ello debido a una serie de amenazas que le habían proferido, y tenía de haber regresado apenas mes y medio. Asimismo, hace precisamente cinco años, uno de sus hijos también fue ejecutado. CONDENAN CRIMEN Y EXIGEN JUSTICIA Tras el asesinato de Montes Parra, diversas organizaciones del gremio como la Central Campesina Cardenista (CCC) y el Congreso Agrario Permanente (CAP), condenaron el hecho y exigieron a las autoridades que se haga justicia. Así, el secretario general de la CCC, Max Agustín Correa Hernández, demandó que la Procuraduría General de la República (PGR) atraiga el caso, toda vez que, afirmó, fue un comando armado que utilizó armas AK-47, conocidas como "cuernos de chivo" para perpetrar el asesinato. Por su parte el coordinador nacional del CAP, José Luis González Aguilera, exigió al gobierno del Estado de Sonora el esclarecimiento del crimen, y lamentó que en pleno siglo XXI todavía se diriman los asuntos agrarios a balazos. |
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