Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
9 de febrero de 2012

  CRUZ Azul retornó a la Copa Libertadores de América y lo hizo con la seriedad y respeto a una competencia internacional de prestigio que cada año se celebra en el Cono Sur, y desde hace algunos años con la invitación a equipos mexicanos, que en su mayoría acuden con sus mejores jugadores con el deseo de alcanzar la cima, como ha sucedido con el Guadalajara y la propia Maquina celeste que se han dado el lujo de llegar al a la gran final y se han quedado en la orilla de conquistar el preciado trofeo de campeón, además de otros conjuntos.

Así como lo hizo el equipo celeste, con un cuadro en el que alineó la mayoría de elementos que participan en el campeonato mexicano y demostrar que se respeta a la institución, a sus aficionados, al futbol mexicano y a los anfitriones, como debe ser, para no caer en el fracaso de quedar eliminados en el repechaje por la irresponsabilidad del entrenador que menosprecia un torneo importante al alinear en su mayoría reservistas que, lógicamente, terminan por quedar eliminados.

Pero volvamos a lo positivo, a ese triunfo que conquistó ayer el Cruz Azul sobre el Nacional de Paraguay al cual superó la mayor parte del juego en base a un futbol ordenado, con solidez en el cuadro bajo y contundencia a la ofensiva para triunfar por 2 goles a 1. La victoria de los celestes pudo ser más tranquila, pero luego de ponerse arriba en el marcador, al minuto cinco del partido, producto de una gran jugada en base a toques casi de primera intención y acompañamiento, con la intervención de Vela, Villa, el "Chaco" Jiménez, que tocó a la derecha ante la salida del portero para que llegara Javier Orozco y anotara sin problemas el 1-0.

Lógicamente, con un gol tempranero hubo tranquilidad para jugar ante un rival que se vio envuelto en el toque de los celestes que comenzaron a confiarse demasiado y solo pasaron quince minutos para que les llegara un aviso de que se trataba de un partido oficial y en serio, no de un entrenamiento, y lo pagaron caro, principalmente Alejandro Vela, que salía sin apresurarse por la banda izquierda para iniciar un ataque, pero muy sobrado perdió el balón que se convirtió en el 1-1 por conducto de Ariel Bogado.

Los jugadores de Cruz Azul reaccionaron y tomaron el control del partido con una defensa ordenada con el respaldo de Jesús Corona que en el momento en que fue exigido, que fue poco, respondió a la medida de su calidad; además, su primera línea defensiva integrada por Gerardo Flores que es una garantía por el lado derecho a pesar de que juega poco en el primer equipo, los dos titulares centrales, Néstor Araujo y Jair Pereyra, hicieron un trabajo sólido con Adrián Cortés por el lado izquierdo.

Gerardo Torrado volvió a lucir su gran calidad de volante de contención que le da libertad a Christian Giménez para que vaya al frente, claro, con la colaboración de Israel Castro en la recuperación del balón. El cuadro bajo se dio el lujo de tocar el balón sin permitir que el rival interviniera ante la desesperación de los seguidores del Nacional, que se metieron duro con sus jugadores. Lógicamente, ante tal dominio no tardó en llegar el segundo gol cerca de la media hora de partido en un disparo de lejos de Giménez que rechazo el portero Germán Caffa y que Javier Orozco, muy atento, llegó para rematar de aire y darle la ventaja definitiva a Cruz Azul, que al frente jugó con el goleador Orozco, Villa y Vela; además, en el segundo tiempo entraron en acción Javier Aquino, Héctor Gutiérrez y Omar Bravo, con lo cual mostró Enrique Meza buen manejo de su gente que no tuvo gran desgaste físico a pesar de las altas temperaturas a lo largo del encuentro; de esa forma, para el próximo partido de liga ante el Tijuana no tendrá problemas.

Buen arranque de Cruz Azul en la Libertadores de América, que en su próximo partido lo hará como local al recibir al equipo venezolano Deportivo Táchira, el 21 de febrero, dentro del Grupo 7, donde también milita el conjunto brasileño Corinthians de Brasil.
 
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