Opinión / Columna
ESTO y algo más... 
Pedro Peñaloza 
3 de febrero de 2012

  Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.

Herman Hesse.



EL EJEMPLO EGIPCIO

LA FOTOGRAFÍA TRÁGICA. Al menos 74 personas murieron y unas mil resultaron heridas el miércoles pasado, tras una invasión de fanáticos a un campo de fUtbol en la ciudad egipcia de Port Said. 47 personas han sido detenidas por su participación en los incidentes.

Las víctimas fueron aplastadas por una multitud enardecida e incontrolable. Debemos recordar que la violencia en los partidos de fUtbol en el norte de África ha aumentado considerablemente desde que se iniciaron los disturbios políticos en toda la región hace más de un año.

El Ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, declaró a la televisión estatal que siguen en la búsqueda de sospechosos relacionados con este penoso evento. En lo que no profundizó el citado funcionario, fue en lo que se han centrado las críticas de diversos sectores, es decir, en la falta de seguridad en el partido, en donde se acusa a los líderes del país de permitir o incluso causar la tragedia.

Los testigos han dicho que los problemas comenzaron cuando los hinchas del equipo Al Ahly -uno de los clubes más exitosos de Egipto- mostraron carteles con insultos hacia el rival -el Port Said-, los simpatizantes de éste reaccionaron violentamente ingresando al campo de juego donde atacaron a los futbolistas del equipo rival, y de ahí, se dirigieron a las tribunas para agredir a los seguidores del Ahly, quien era el equipo visitante.

La mayoría de los muertos eran personas que quedaron atrapadas en la huida de la multitud asustada o quienes cayeron de las gradas. Todo ello se dio en un contexto de ausencia de fuerzas del orden; apenas un pequeño grupo de policías antidisturbios formó un pasillo para tratar de proteger a los futbolistas, resultando incapaz de detener a quienes golpeaban a los jugadores.

Como suele suceder, una vez sucedida la tragedia, la tardía respuesta mostró la falta de prevención. El presidente de la Junta Militar que gobierna el país, Mohamed Hussein Tantawi, ordenó el envío de dos helicópteros al estadio para evacuar a los hinchas y jugadores del equipo visitante.

En tanto, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter -con lágrimas de cocodrilo-, expresó que: "este es un día negro para el futbol. Esta es una situación catastrófica, es inimaginable y no debería ocurrir", Pero ocurrió, y se repiten estos sucesos y sólo los jerarcas se encogen de hombros.

¿Qué tan lejana está la posibilidad de ver en territorio mexicano un suceso como el que hemos descrito? En realidad están dadas las condiciones: irritación social, gobierno inepto y federativos irresponsables. Ojalá nos equivoquemos en la hipótesis.

ALGO MÁS.- Ofrecemos una disculpa a los futboleros, pero no podemos abstraernos de la realidad. El domingo veremos un nuevo Super Bowl. Dos equipos poderosos: Gigantes y Patriotas, y dos ofensivas de primera. Nos enajenaremos el domingo en la tarde. Salud.

pedropenaloza@yahoo.com
 
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