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Opinión / Columna
En un hecho sin precedente, el jefe del Ejecutivo, Felipe Calderón, hizo uso de sus atribuciones y designó al atleta paralímpico Aarón Gordián, Premio Nacional del Deporte 2009, luego de que el jurado declaró desierto este campo, lo que generó críticas y despertó suspicacias en algunos críticos de los medios de comunicación. El director de la CONADE, Bernardo de la Garza, reaccionó ante los comentarios con mesura y atento a la reacción que ocasionaría una decisión anunciada un día antes de la entrega del máximo reconocimiento que otorga el gobierno a sus deportistas, declaró: "Reconozco al Presidente por ser solidario y valiente, porque sabíamos que podían venir esos comentarios que me están haciendo, pero era importante mandar el mensaje de solidaridad y el espacio que tienen los paralímpicos en el Sistema Nacional". El presidente de la comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados, José Luis Landero, respaldó lo dicho por su colega De la Garza Herrera: "El premio lo otorga el Gobierno federal y en ese sentido, el presidente tiene la atribución de hacerlo, la ley en ese sentido es ambigua, por eso queremos reformarla". No es de ahora los conflictos que genera el Premio Nacional del Deporte, en donde históricamente a nadie se ha dejado plenamente satisfecho. Las reformas se han dado en cada sexenio y los beneficios principales han sido del orden económico hasta llegar a una suma de 523 mil pesos para los ganadores del campo de aficionados (concepto que ya no existe en el mundo deportivo de alta competencia) y tampoco se entrega a profesionales o quienes lo hayan ganado ya. En la actual Legislatura y con propuestas que podemos localizar en el tintero oficial, se plantea cambiar la fecha del 20 de noviembre a otra que sea exclusiva para el deporte, también los campos que circunscriben a los premiados, la forma de asignar al jurado y sobre todo "crear bases de transparencia en la designación de los galardonados". Aarón Gordián, pionero del deporte paralímpico desde los primero programas de integración infantil en lo que ahora es el DIF, respondió con serenidad a los detractores que sólo buscaban tres pies al gato: "La larga lucha que hemos traído, precisamente por tantísimos años todo el deporte paralímpico, todos los compañeros que estamos en diferentes disciplinas". Y por eso el acierto del presidente Calderón de lavar el "error" y la coincidencia con nuestro pronóstico de hace ya algunos días. Comentarios: hreyes@oem.com.mx |
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